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Sábado 05 de Junio de 2010

"Nuestras palabras", una revista con la voz de los chicos

Una experiencia literaria que nació en primer año de la Escuela Nº 497. La secundaria tiene tan sólo dos años desde que fue creada, y uno desde que sus alumnos decidieran, por medio de una votación, bautizarla con el nombre de “Estación El Gaucho”.

Avellaneda al fondo, apenas pasando la avenida circunvalación, se divisa el edificio de la Escuela Nº 497. La secundaria tiene tan sólo dos años desde que fue creada, y uno desde que sus alumnos decidieran, por medio de una votación, bautizarla con el nombre de “Estación El Gaucho”. El año pasado, los alumnos de 1º año participaron de un proyecto de lectura y escritura que por esfuerzo de sus directivos y docentes, se plasmó en una revista literaria. La iniciativa entusiasmó tanto a chicos y grandes que este año extenderán esta experiencia a los demás cursos.

En el salón de clases, Rocío, Lucía, Maxi, Martín, José Luis, Sebastián, Jonatan y Gisela les cuentan a La Capital sobre una experiencia que, mezclando lo lúdico con la escritura, los tuvo como protagonistas. Sus nombres figuran en las veinte páginas y hasta en la tapa hecha con sus dibujos, de “Nuestras palabras”, la publicación de los alumnos de la escuelita de barrio Hume.

La institución está enclavada en una barriada popular del sur rosarino, con alumnos provenientes también de Tío Rolo o el Mangrullo. A mano alzada, los propios chicos van identificando sus barrios de procedencia, aunque como explica la directora Graciela Amaduri, “casi todo lo que rodea a la escuela se llama Estación El Gaucho, desde la vecinal hasta el centro de salud”. De allí que no sea de extrañar que fuera precisamente este el nombre escogido por los estudiantes para la escuela.
  
Aprender jugando
  
Los textos surgieron desde las áreas de lengua y del Espacio de Definición Institucional (EDI). Se trata de una pequeña antología de prosas, poesías y caligramas hechos por los chicos “desde el divertimento, para desacralizar el ejercicio de la escritura creativa y convertirla en un acto cotidiano de aprendizaje”.

Partiendo de textos de Eduardo Galeano y Ricardo Molina, los chicos fueron construyendo sus propios escritos, que reflejan mucho de sus sentimientos y alegrías cotidianas (ver aparte).

“La idea es continuarlo este año, pero ya con el resto de los cursos de la secundaria, e incorporando a los profesores que se quieran sumar desde las otras áreas”, explica Ana Laura Buono, la docente de lengua que, junto con Verónica Oliva, coordinó esta experiencia creativa.

No es la primera vez que la tarea escolar vincula a los alumnos con sus gustos y hasta con su identidad. Al punto que cámara en mano, este año salieron a recorrer el barrio para registrar los diferentes lugares de El Gaucho. “Esos trabajos también pensamos incluirlos en la próxima revista que queremos sacar a fin de año”, anticipa Buono.

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