Edición Impresa
Viernes 25 de Enero de 2008

Noticias

Había llovido y la temperatura había descendido 10 grados en apenas un par de horas. El clima ya no era sofocante y la conductora de TN informaba sobre ello en un tono casi eufórico. Pero al final de su speech, entusiasta y cargado de cierto forzado dramatismo, había una pequeña sorpresa. Era una placa al mejor estilo Crónica que se preguntaba: "¿Vuelve el calor?". Y entonces iba a la pausa...

Había llovido y la temperatura había descendido 10 grados en apenas un par de
horas. El clima ya no era sofocante y la conductora de TN informaba
sobre ello en un tono casi eufórico. Pero al final de su speech,
entusiasta y cargado de cierto forzado dramatismo, había una pequeña
sorpresa. Era una placa al mejor estilo Crónica que se preguntaba:
"¿Vuelve el calor?". Y entonces iba a la pausa.
   Que el calor iba a volver es una obviedad porque estamos en verano,
qué otra cosa podría suceder en pleno enero. En el verano hace calor y
en el invierno hace frío. ¿Cuál era entonces la novedad? Ninguna,
claro, salvo que esa tarde no había casi nada para informar y entonces cualquier cosa era útil para llenar minutos en el aire.
   Ahora, mientras escribo esta modesta reflexión, la mañana es hermosa.
Está seminublado, sopla una brisa agradable, hay alta presión y no
hace calor. Voy a poner la radio para escuchar a Mirta Andrín. Seguro
que debe estar diciendo lo de la alta presión porque es la única que
le da importancia a ese indicador del clima. "Temperatura, humedad y presión
atmosférica". Que se mide en hectopascales, creo, aunque no sé bien qué
significa y cuándo es un parámetro benigno para el humor colectivo e individual.
   Insisto: la mañana está muy agradable. No parece que vaya a ser una
jornada sofocante. Es el tercer día consecutivo con las mismas
condiciones climáticas y sin embargo ocurre algo curioso: los medios
no lo convierten (no lo convertimos, tendría que decir) en noticia.
Noticia es para nosotros cuando hacen 35 grados o más, pese a que no
es otra cosa que lo esperable para esta época del año. Y cuando el termómetro baja de ese valor, noticia es la pregunta sobre cuándo volverá a subir.
   En fin. En el ejemplo más clásico de las facultades de comunicación
social y las escuelas de periodismo, es como si pusiéramos en el
título que un perro mordió a un hombre (de hecho, lo hacemos de vez en
cuando porque tristemente sucede) y dejáramos de hacerlo en el caso de
que el hombre mordiera al perro. Todo mal, creo.
   Por eso, si me permiten voy a darme un gusto ya que acá puedo
escribir libremente y el editor no me cambiará ni una coma. Voy a imaginar un
título. Dice: "Tercer día consecutivo sin temperaturas sofocantes pese
a que es pleno verano". Sé que no es muy creativo, pero me parece que
es más noticia que la placa de TN.

Comentarios