Escenario
Viernes 15 de Julio de 2016

"No vendo mi mensaje"

Rubén Patagonia, el músico que rescata los sonidos de los pueblos originarios, llega a Rosario junto al Tano Marciello, el guitarrista de Almafuerte

"Yo no siento que tenga una carrera, no estoy corriendo ni compitiendo", dice Rubén Patagonia, y acto seguido cita una frase de de Mick Jagger: "Mi única meta es partir". Rubén Patagonia es uno de los referentes más importantes de la música folclórica argentina. Nacido en Comodoro Rivadavia y de origen tehuelche, se convirtió en un símbolo de la defensa y la difusión de las causas de los pueblos originarios. Sin embargo, su música y su mensaje han estado siempre muy cerca del ambiente del rock. Rubén Chauque (ese es su verdadero nombre) ha trabajado junto a León Gieco, Ricardo Iorio, Divididos, Flavio Cianciarullo, Vicentico y Bersuit Vergarabat, entre muchos otros nombres. Ahora regresa por ese camino y está haciendo una gira con Claudio "Tano" Marciello, el histórico guitarrista de Almafuerte, y el tour llegará hoy a Rosario, al teatro Vorterix. Como banda invitada tocará Patagonia ReVelde.

   La relación entre Rubén Patagonia y el Tano Marciello se remonta a fines de la década del 90. "Es un vínculo muy importante que se fue generando hace mucho tiempo", contó el músico a Escenario. "Todo empezó unos 20 años atrás, cuando alguien le alcanzó un cassette mío a Ricardo Iorio (el líder de Almafuerte), y a partir de ahí Ricardo tomó mi mensaje y se interesó. Una noche me llamó a mi casa porque me había dedicado un tema, y me invitó a la presentación de ese disco en Cemento. Así surgió la hermosa posibilidad de conocer a Almafuerte y de cruzar nuestros caminos, y también surgieron proyectos. Ricardo produjo mi disco «Cutral-có» y me instó a salir de gira. El nunca me dijo «tenés que hacer rock» ni nada parecido. Siempre respetó mi música. Y el Tano lo mismo. Más allá de la voz, a los rockeros les gusta mi propuesta. Ellos se acercan y me dicen: «¡Vos sos de verdad!»", exclamó entre risas.

   Patagonia cantó con Divididos, Bersuit y Almafuerte, y contó que en ese proceso aprendió que "el rock es solidario". "Sé que en el rock de hoy hay algunas estrellitas. Pero estos tipos son solidarios, se muestran como son. Son muy laburadores y conscientes de lo que hacen", aseguró. "Yo cuando era adolescente escuchaba a los grupos de Spinetta. Y que ahora me llamen los rockeros es un honor, es un agradecimiento a la vida. Gracias a ellos he estado ante 40 mil personas cantando sobre la problemática de los pueblos originarios", destacó. A partir de este cruce con el rock, la voz del folclorista se abrió un espacio entre los más jóvenes. "En mis recitales empecé a ver remeras negras con inscripciones de distintos grupos de rock. Hay un buen porcentaje de la muchachada que tiene la necesidad de escuchar un rock con propuesta, con mensajes para reforzar nuestra identidad", señaló.

   La palabra "mensaje" se repite constantemente en el discurso de Rubén Patagonia. Y con esa convicción aseguró: "En estos tiempos es muy difícil elaborar una conciencia de la identidad. Un 56% de los argentinos tiene sangre originaria, y todavía discriminamos, relegamos y postergamos al hombre que tiene un color distinto", remarcó. "La problemática del hombre originario siempre fue difícil y hoy en día es realmente complicada. Se adelantó con algunas leyes, pero todavía falta mucho. La problemática básica del hombre de la tierra es tener un espacio físico. Hoy en día la tierra está pensada para hacer más dinero todavía. Se avasalla la tierra, no se le tiene respeto. Estamos en un pésimo momento. No podemos seguir envenenando los ríos, no podemos dejarle a nuestros hijos una tierra maltratada. Mis abuelos tehuelches y mapuches siempre me decían: «No somos dueños de la tierra porque no podemos ser dueños de nuestra propia madre». Tenemos que respetarla. Hoy en día el hombre con su ambición se cree por encima de todo, hasta de la tierra misma. Hay que aprender que el ser humano es uno más en el universo", relató.

   El músico aseguró que fue censurado y discriminado. "Yo no me vendo y tampoco vendo mi mensaje", aseveró. Y citó un ejemplo: "En plena democracia, en el festival de Cosquín, en los años 90, la comisión del festival me prohibió cantar el tema «Cutral-có», que homenajea a la pueblada de ese lugar que salió a pedir por trabajo y dignidad. Y yo les dije «bueno, no lo voy a cantar». Pero cuando subimos al escenario le dije a la banda: «Arranquemos con Cutral-có». Y después durante cuatro años no me llamaron para actuar", recordó. En esta última década Rubén Patagonia volvió al emblemático festival. "Cosquín es un espacio muy importante para visualizar la problemática de mis hermanos", señaló. "De todas formas no me convocan de todos los festivales, porque saben que yo voy a decir lo que pienso. Lo mío es pura convicción, pero lo expreso con respeto, sin odios ni revanchismos", aclaró.


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