Copa Argentina
Sábado 02 de Julio de 2016

"No tengo para poner un equipo en cancha", manifestó Coudet por la falta de refuerzos

Eduardo Coudet confesó estar "preocupado" por la falta de refuerzos y el corto plantel que tiene debido a las bajas por diversos motivos. A eso hay que sumarle que Musto y Salazar podrían emigrar.

El tiempo pasa y Central demora la llegada de algún refuerzo. La falta de concreciones generó que Eduardo Coudet se mostrara muy golpeado desde lo anímico. Por más que el Chacho trató de mostrar entereza y temple para hacerle frente al problemático cuadro de situación que envuelve a los de Arroyito, el entrenador confesó ayer lo que siente en el rubro incorporaciones. "No estoy enojado con nadie. Sí estoy preocupado. El primer día les dije que estaba tranquilo porque podía poner un gran equipo en cancha (ver aparte). En cambio, ahora no es así. La realidad es que no tengo para poner una formación en cancha", lanzó de movida con voz firme. "Hoy en día no tengo ningún marcador central para jugar. Y salir con nueve es medio difícil", acotó a la tarde y por la noche, casualidad o no, apareció Marco Torsiglieri en carpeta (ver página 3). Luego optó por mirar el horizonte color esperanza, pese a que interiormente sabe que se avecinan tiempos complejos. "Trato de ser lo más positivo posible y espero que podamos incorporar, más allá de que no está siendo fácil para nadie", destacó el técnico, quien en todo momento mostró una profunda preocupación. Y no es para menos. Viene entrenando un plantel diezmado, y encima sabe que podría perder a algunos soldados más pese a que el club lanzó el pasado lunes un comunicado declarando a todos intransferibles.

   La paciencia tiene un límite. Central cerrará hoy la segunda semana de pretemporada. Y recién hoy podría caer un refuerzo. "Uh, son un montón", tiró el Chacho cuando ingresó a la conferencia de prensa. "Los directivos están presentes y les tengo que decir cuál es la verdad. Y es que estoy muy preocupado. La realidad indica que tenemos disponibles sólo nueve o diez jugadores, y desde hace 10 días vengo así. Tratamos de entrenar de la mejor manera, pero también modificando los trabajos. Seguimos esperando, aunque vivo el día a día de la misma manera que ustedes", declaró sin filtros el Chacho como para graficar el pantanoso terreno que transita.

   "Las noticias diarias son pesimistas. Cada día que nos toca venir se nos cae un jugador más. Sumado a lo que dije antes, estamos a la expectativa de que podrían irse algunos más. De ser así ya tendríamos que salir a buscar entre diez y doce jugadores, lo cual no es fácil", afirmó Coudet con una claridad brutal y dejando sentado que el plantel podría quedar más débil de lo que está, pese a que se hizo público el compromiso de mantener la base y sumar nombres que potencien el grupo porque la vara había quedado alta.

   Luego desnudó otra realidad. "En dos semanas tenemos un compromiso, por Copa Argentina, y hoy la realidad es que no tengo para poner un equipo en cancha. A eso hay que sumarle que no tengo marcadores centrales para jugar, ya que Cetto y Burgos están lesionados. Y salir con nueve es medio difícil", enfatizó con razón e impotencia. "Sí, mi realidad es que no tengo once jugadores", remarcó.

   En tanto, lo que ayer debía ser un buen día para Central en el rubro refuerzos, terminó sin ninguna cara nueva. La dirigencia de Unión, que está muy dividida, se reunió y luego de algunas idas y venidas decidió hacer un impasse en la venta del mediocampista central Mauricio Martínez. Al menos al Canalla. Pero el Chacho sólo se limitó a decir que "no sé como está eso. Sí sé que hoy son menos los jugadores de los que arrancaron la pretemporada, y con la expectativa de que seguirán otras negociaciones y también se atenderán algunas situaciones personales. Se dice lo de Salazar (a River) y ahora surgió lo de Damián Musto (ver aparte). A eso hay que sumarle lo de Jonás (Aguirre) porque habrá que negociar, ya que le quedan seis meses de contrato".

   "Cuando podamos resolver algo, será mucho mejor. Pero por el momento la realidad es esta", puntualizó un serio Coudet. Por su parte, el entrenador no quiso ahondar de manera directa cuando se lo consultó sobre si podía dar un paso al costado en caso de que todo siga igual en el club. Apeló al razonamiento y expresó: "No es que hable de una continuidad, sino de un armado del plantel, mejor dicho de un equipo. Un equipo que no puedo armar para poner once jugadores en una cancha. No tengo".

   Y lo argumentó con una frase que puede causar gracia, pero es lamentable tratándose de un equipo que hasta hace poco estaba participando de la Copa Libertadores y luchaba el torneo local. "Hoy (ayer) vinieron algunos chicos de las inferiores para entrenar, y realmente no los conocíamos porque en este cambio de jugadores era «eh, zurdo, tocá». Fue así y no debe ser así", resaltó.

   "Todos fuimos claros en su momento. No culpo a nadie, pero cuento nuestra realidad. Para seguir como lo hicimos hubo muchas cosas sobre la mesa. No me gusta hablar de mi continuidad o no, pero hoy es difícil", puntualizó con una contundencia que puede generar un quiebre puertas hacia adentro. "Pese a todo, es lo que tenemos que afrontar, y vamos a seguir haciendo todo el esfuerzo porque eso no ha cambiado en nuestra forma de entrenar. Pero sí, somos pocos. Si tenés que entrenar con 10 u 11 jugadores, de los cuales se repiten muchos puestos, es una situación difícil", abundó.

   El entrenador de River, Marcelo Gallardo, dijo ayer que los jugadores no son esclavos de los clubes en clara referencia a Salazar. ¿Qué dijo el Chacho al respecto? "Lo que menos pienso, es en mí. Pero tendremos que cambiar una perspectiva, que es muy difícil", dijo. Luego hizo hincapié en el caso Donatti, quien ya está en Brasil para sumarse en Flamengo.

   "El Flaco vive una situación contractual distinta. Si venía un equipo del exterior y ponía la plata, él estaba en condiciones de irse", dejó sentado el director técnico, para no exponerlo como sucedió en otros casos. "Es un jugador que nos dio mucho. Un pibe al que quiero como a un hijo. Nos dio mucho, se entregó siempre y es uno de los mejores zagueros del país. Nos deja un hueco muy grande, pero también es verdad que se le presentó una posibilidad muy importante", expresó llenando de elogios a Donatti. "A veces estas cosas suceden, y es parte del fútbol. Será otro jugador a reemplazar", dijo el Chacho con simpleza.

   El entrenador auriazul también afirmó que "las negociaciones las llevan adelante los directivos. Ellos se están encargando e intentando armar este plantel. Espero que empiece a tomar forma", expresó antes de conocerse lo de Marcos Torsiglieri. Sobre cuál sería el mensaje que le dejaría al hincha, sobre todo porque está muy preocupado ante las partidas y falta de incorporaciones, sostuvo: "Estoy tan preocupado como deben estar ellos por una cuestión lógica, y es que no tenemos un equipo para poner en cancha", resaltó una vez más un preocupado Coudet.

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