Policiales
Sábado 21 de Mayo de 2016

"No somos ladrones y sin embargo nos denuncian y nos persiguen"

Lo dice Mónica E., una vecina de villa Itatí que fue denunciada por vecinos del lugar y hasta por su prima de liderar una banda delictiva.

Integrantes de una familia que habita en el barrio "Las cuatro villas" o Itatí, delimitado por las calles Juan Canals, Mister Ross, Callao, Lido, Flammarión y las vías del ferrocarril Mitre, dijeron sentirse víctimas de discriminación por parte de vecinos que, por medio de continuas amenazas, lograron que la policía realice "allanamientos en sus viviendas, ejerzan presión sobre ellos y hasta encarcelen a integrantes de la familia". En ese marco, esperan que alguien les explique cuál es la situación que los compromete .

   La familia en cuestión es la de Mónica E., que vive allí hace más de 30 años, por lo que conoce a todos los vecinos de la zona, con muchos de los cuales está ligada familiarmente. Mónica reside junto a varios de sus hijos, nietos, nueras y yernos. Y en la edición de La Capital del 25 de abril pasado fue denunciada como líder de una banda denominada "Los cagatintas". Una pandilla que bajo la excusa de andar cirujeando en carros se dedica a cometer todo tipo de robos. Sin embargo, la mujer dijo ayer en este diario que hay una prima de ella, Cristina E., con la que mantiene "una vieja disputa por la entrega de la copa de leche" y que los subsidios para esos emprendimientos serían el móvil de la pelea.

Saga de denuncias. Desde hace un tiempo esa zona del sur rosarino está jaqueada por "Los cagatintas" y en Fiscalía y en la seccional 15ª se radicaron al menos 15 denuncias contra esa banda. En las presentaciones se menciona a los integrantes de la familia de Mónica E. como integrantes de esa banda, pero ella lo niega: "No sé quienes son ni que exista esa banda. A nosotros nos dicen que somos cirujas y que usamos los carros para robar y no es cierto. Somos pobres pero trabajamos".

   En tanto, la familia de Cristina, además de la "copa de leche" hace un trabajo social en una canchita de fútbol del lugar y realizó distintas acciones en un intento de construir una vecinal del barrio, para lo cual dijo que cuenta con el apoyo de la edil radical María Eugenia Schmuk, que por supuesto tiene una opinión totalmente distinta de la que brinda Mónica sobre sus familiares.

Pelea familiar. Mónica sostuvo ayer ante La Capital: "Quieren perjudicarme por la copa de leche. La otra mujer, Cristina, vende la mercadería que compra para la copa con los subsidios del Ministerio de Desarrollo Social en el súper chino que hay cerca del barrio", y asegura que "mienten cuando dicen que usamos los carros para robar. Un rumor que se corre en el barrio es que Cristina le da a la gente un bolsón de comida si me denuncian en Fiscalía, por eso siempre son las mismas quince denuncias de las mismas personas". Sin embargo, esta acusación no fue comprobada ni siquiera por la misma Mónica.

   La mujer contó también que desde el 12 de abril pasado le allanaron su casa y la de sus familiares "unas veinte veces" y que "no encontraron nada. A veces viene la Policía de Investigaciones (PDI) y otras la comisaría. Un par de veces me pegaron y también a mis hijos. No me mostraron las órdenes de allanamiento y solamente me las leyeron".

De presos y apodos. En el barrio se repiten apodos como: "Tete", "Huevo", "Chamí", "Pachu", "Leo", "Tuerto" y "Chu". Algunos son parientes y varios serían hijos de Mónica E. Ella contó que a sus hijos les puso nombre y apellido. "No sé de quienes son esos apodos. Tengo varios hijos, entre ellos Leonardo y Fernando, a quienes acusan de haber amenazado y baleado a Cristina".

   Los dos cumplen condena en la cárcel de Coronda por otras causas penales, pero resulta que el día en que les imputaron haber baleado a Cristina, Leonardo gozaba de una salida transitoria. "Ella estaba armando todo para la copa de leche ese día. Ahora están los dos presos en la seccional 15ª", dijo Mónica.

   Los integrantes de la familia tienen el apoyo de la agrupación política denominada "Frente de Organizaciones en Lucha". Martín, quien acompañó a Mónica a este diario, expresó que ese frente "hace un trabajo social muy importante en el barrio Itatí y quieren perjudicar a nuestra compañera".

   En el mismo sentido la mujer se quejó: "Todos los allanamientos y las denuncias nos las hacen a nosotros. A la casa de Cristina no van nunca y nadie me explica por qué se la agarran con nosotros. No sé quien me mató una yegua con la que trabajabamos, la policía me secuestró un caballo y los carros y nadie me explicó nunca por qué".

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