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Martes 19 de Julio de 2016

No sobrevivió la ballena rescatada en una playa de Mar del Tuyú

Los expertos consideran que el animal ya estaba enfermo cuando encalló el viernes en la costa. Fue avistada sin vida por un guardacosta.

La ballena Jorobada que apareció el viernes en la playa de Mar del Tuyú murió ayer a la mañana, según pudieron constatar tripulantes de un guardacostas de la Prefectura, tras dos días de operativos de rescate y luego de haberse hecho "todo lo humanamente posible" para rescatarla, señalaron desde la Fundación Mundo Marino.

"Logramos que saliera del canal donde estaba encallada por la arena, pero después no se movió. Hasta el momento no sabemos si estaba enferma, pero ningún animal decide morir si no lo está", explicó a Télam Sergio Morón, biólogo de Mundo Marino que participó del operativo de 48 horas junto con Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil y guardavidas del Partido de la Costa.

El biólogo Sergio Rodríguez Heredia dijo que "es evidente que el cetáceo había salido al mar para morir". Recordó que durante las tareas de rescate, las cuales habían dado fruto el sábado, ya se había notado que "sufría una patología", ya que "la respuesta por medio de sus aletas para luchar para volver al mar era muy débil. Además, tenía un comportamiento muy dócil ante nuestras maniobras".

Morón dijo que desconocen los motivos por los que la ballena se acercó a la costa pero entre las hipótesis predomina que se haya acercado para morir a causa de alguna enfermedad.

"Desde el primer momento fuimos cautelosos para calcular las posibilidades de supervivencia de la ballena. Apostábamos a que estaba perdida y que pudiera volver al mar, pero también dijimos que podía estar enferma o se haya ido del mar a morir", subrayó.

En este sentido, informó que algunos animales de este tipo salen del mar para morir, debido a que su origen es terrestre.

No obstante, Morón indicó que por el tamaño, con un largo estimado superior a los 12 metros y un peso de más de 10 toneladas, era "imposible trasladarla a la Fundación para ver si estaba enferma y devolverla al agua".

"No la podíamos trasladar, y queríamos tratar de que vuelva al mar si es que se había quedado varada, pero no pudimos hacer que se mueva", reconoció.

"Fue el ejemplar más grande que nosotros atendimos. Una vez atendimos a un cachalote que media más o menos lo mismo y también fue imposible trasladarlo. Las aletas miden cinco metros e intentamos orientar al animal hacia el mar, pero no se pudo", comentó.

El biólogo recordó que el año pasado lograron trasladar a una falsa orca, ejemplar mucho más pequeño en dimensiones que tenía neumonía y, tras curarla, la liberaron al mar, pero lamentó que en el caso de una ballena tan grande, el traslado sea imposible.

"Lo importante es que estén y se hagan presentes en estos casos instituciones que se dediquen a atender a los animales en sus afecciones", dijo, y advirtió que "humanamente hicimos lo imposible. Fue imposible trasladarla y tomarles muestras de sangre porque la cola podía llegar a matar, estamos sumamente tristes por el hecho".

Sobre el destino de los restos, se precisó que es probable que se tomarán muestras para iniciar diversas investigaciones.

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