Escenario
Domingo 12 de Junio de 2016

"No recomiendo que alguien me tome como ejemplo", sugiere la cantante y actriz Lali Espósito

La cantante y actriz lanzó su disco "Soy" y próximamente estrenará el filme "Permitidos".

El fenómeno pop adolescente Lali Espósito recomienda a las miles de adolescentes que la siguen que "no la tomen como ejemplo". La cantante y actriz acaba de lanzar su nuevo disco, "Soy", en breve estrenará el filme "Permitidos" y se lamenta que el gran riesgo de la fama "es sentirse vacía".

   Luego haber tenido un gigantesco éxito televisivo y teatral con "Esperanza mía", Espósito se bajó de un proyecto que no le era propio y decidió continuar con su carrera musical y además incursionar decididamente en cine. El disco "Soy", que ya miles de adolescentes tiene escuchado, lo presentará el 8 y 9 de septiembre en el porteño teatro Opera y ya tiene fecha para Rosario: el 6 de octubre de el Teatro Metropolitano. Luego emprenderá una amplia gira nacional.

   —¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste al encarar este álbum?

   —¿Desafío? Uno puede ser poder llegar a un público que quizás todavía no había escuchado mi música, por ejemplo, o que no tenía tan claro lo que había hecho en "A bailar". Con "Soy" a lo mejor se les ocurre escuchar algún tema o prestar atención a lo que sucede musicalmente en este disco que yo siento y creo que es una evolución con respecto al primero. Se buscó eso, que suene mejor todavía, escribir mejor y que sea lo más personal posible. Y bueno, creo que un desafío es ese, que un público que a lo mejor no me seguía se interese en mi música.

   —¿Lo sentís como un reto?

   —No lo siento como reto, fue necesario. Tenía la necesidad de ser más personal por mi momento, porque así me pintó y porque empecé a escribir esas cosas. Empecé a escribir sobre cosas que estaba pensando o conjeturas que sacaba en este momento de mi vida que quizás no tenía de más chica y lo pude plasmar en el disco. De hecho, la decisión del nombre y de que el corte sea "Soy" vino a lo último, fue una de las últimas canciones.

   —¿Cómo hacés para que la fama o el éxito no te afecten en tu sensibilidad artística?

   —La verdad, no sé. Tengo un gran temor, que es el de sentirme vacía. Ante eso, trabajo todo el tiempo en que así no sea. Si sólo me quedara con lo que pasa con la fama, por llamarlo de alguna manera, no tendría qué decir, sería rarísimo.

   —¿Cómo actuás frente al hecho de que hay muchas chicas que te toman como parámetro?

   —Es raro. Por un lado no me hago cargo de que alguien me tome como ejemplo y, de hecho, no lo recomiendo (risas). Pero soy consciente del tipo de público que me sigue y la diversidad de edades. El otro día en la presentación del disco vi una persona de 30 años que estaba en la cola y una nenita que estaba con la mamá, de pronto hay un público enorme de edades y yo respondo en algún punto a todo eso. Soy respetuosa con el niño que me está escuchando y par del que tiene mi edad, y no hago un personaje, me dejo ser. No porque una niña más chica se sienta reflejada yo voy a tener determinada actitud, no me pongo cosas en la mochila que no me quiero poner para que no pese de más. Pero sí soy consciente, porque trabajo de lo que trabajo y el público es una de las cosas más importantes que tenemos. Pero volviendo a la pregunta, no me siento responsable. Sí te digo lo que pienso, en una canción como "Tu revolución" me parece que estamos perdiendo de vista al otro y que está todo muy lindo el mundo, pero estaría bueno sentir el cariño del otro.

   —¿Cuánto pesó el 2015 tan intenso que tuviste para que concluya en esto?

   —En todo sentido, bueno y malo, mil millones. Fue un año de mucho quiebre en muchas cosas y en lo profesional ni hablar. La apuesta en lo popular fue enorme, la llegada que tuvo mi trabajo en "Esperanza mía" tuvo un alcance enorme que me cambió mi manera de vivir. Entré en la casa de la gente y por primera vez lo sentí fuerte así.

   —¿No creés que eso se vuelve en una coraza con respecto a tus sentimientos y tus vínculos?

   —No, al contrario, me afianza todo el tiempo cada vez más. Después del año que tuve se supone que debería estar más dada vuelta y yo me siento más plantada que el año anterior. Yo pensaba también en una cuestión amorosa. Alguien se enamora de vos y las posibilidades se ajustan. Hay un poco de eso, capaz.

   —¿Intimidás a los hombres con tu presencia?

   —No, qué los voy a intimidar (risas). Tampoco tengo tanta experiencia para contestar todo eso (risas).

   —Una cosa que podría haber pasado en 2016 es el segundo año de "Esperanza mía". ¿No estaba en los planes? ¿No lo querías hacer?

   —No hay un miedo al personaje popular familiar por mi parte, no hubiese hecho el programa sino. Yo ya venía de hacer eso, con Cris (Morena) trabajé años para un público joven, pero esto de que un programa tenga música y llevarlo al teatro ya la había vivido. Trabajé más y me metí en un lugar de entender el tipo de proyecto, pero nunca descuidé a Lali con sus intenciones musicales.

   —¿Pero por eso no querías un segundo año del programa?

   —No hubiese hecho ni el primero, cuando hicimos "Esperanza mía" ya tenía "A bailar" en la calle pero lo hice igual y fue una gran decisión. Lo que me pasó para el segundo año es que soy una gran cerradora de momentos. Ya está, fue un gran año y estuvo buenísimo lo que pasó, pero ya tenía muy planeado el lanzamiento de mi segundo disco y viajar a presentarlo. Lo que hice el año pasado fue una locura, una vida de mucho laburo.

   —Te debe ayudar para tener humildad cuando sos el centro de un proyecto.

   —Sí, pero más allá de la humildad, que es un concepto muy raro... Ser humilde, como que no entiendo el contexto. Creo que porque hay gente que se tiñe de un montón de cosas malas, entonces el que no es así es humilde. Pero en realidad sos vos, este no es un agrandado porque no es humilde sino porque tiene esas cosas malas que lo vuelven el ser que es. Pero entiendo cuando me dicen que soy humilde porque debería tener otra actitud, quizás.

—¿Pero sos un poquito creída?

   —Obvio, me la re creí. Cuando voy a trabajar me creo lo mejor, cuando me subo al escenario siento que soy Céline Dion. Pero en el buen sentido.

Comentarios