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Sábado 11 de Agosto de 2012

"¡No pudieron!"

A Silvia Mónica Quintela la secuestraron embarazada de 4 meses.

A Silvia Mónica Quintela la secuestraron embarazada de 4 meses. Abel Pedro Madariaga, el padre del bebé, logró escapar y partió al exilio. Con la democracia, volvió al país y se sumó a la búsqueda de su hijo, que ya habían iniciado las abuelas del niño. Abel se incorporó a Abuelas de Plaza de Mayo como secretario de la asociación, convirtiéndose en el primer miembro varón.

Paralelamente, el joven Alejandro Gallo (nombre con el que lo anotó su apropiador) llevaba años dudando de su identidad. Para febrero de 2010, estimulado por sus amigos se presentó a Abuelas. Se hizo los análisis y estos determinaron que era hijo de Abel, a quien Silvia había llamado Francisco cuando dio a luz en Campo de Mayo. Al encontrarse, padre e hijos se confundieron en un abrazo. Como conclusión de lo que les había pasado, Francisco Madariaga Quintela dijo: "¡No pudieron!".

(De "Abuelas con identidad").

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