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Martes 12 de Abril de 2011

No le encuentran la vuelta

El kirchnerismo se muestra compacto, unido, ordenado y alineado detrás del liderazgo de Cristina Kirchner. En cambio, la oposición se muestra totalmente desdibujada a seis meses de las elecciones nacionales. Habrá que ver si de aquí a los comicios de octubre lográ presentar una propuesta coherente, sólida y competitiva...

Mientras el kirchnerismo se muestra compacto, unido, ordenado y alineado detrás del liderazgo de la presidenta Cristina Kirchner, casi segura candidata a la reelección, la dirigencia opositora hace agua por todos lados a seis meses de las elecciones nacionales. Habrá que ver si de aquí a los comicios de octubre lográ presentar una propuesta coherente, sólida y competitiva.

Bajo el lema “soldado que huye sirve para otra guerra”, Carlos Reutemann fue el primero que abandonó el Peronismo Federal y se sumergió en sus largos y tradicionales silencios. Es más, por estos días se fue nuevamente a Nueva York, esta vez en plan de festejo: el 12 de abril cumplió 69 años.

El chubutense Mario Das Neves que indignado exigía al kirchnerismo respeto por la república y sus instituciones no pudo ni siquiera garantizar elecciones transparentes en su propia provincia. Tal es así que a más de 20 días de los comicios aún no se sabe quién es el nuevo gobernador.

Duhalde y Rodríguez Saa siguen con una interna itinerante que no convoca a nadie y cuyos resultados parecen dibujados por Miguel Angel.

Y Felipe Solá continúa zigzagueando de izquierda a derecha por todo el arco opositor buscando novia para casarse.

El radicalismo, por su parte, se fagocita a sí mismo como es ya su costumbre. Sanz se bajó de la preinterna con Alfonsín que él mismo había impulsado. Cobos renunció a su candidatura criticando a toda la dirigencia de la UCR. Y Alfonsín se autoproclamó como “candidato oficial” del partido, aunque por ley debe ir a las internas abiertas.

En la centroizquierda el panorama no es más alentador. Pino Solanas incineró públicamente a su candidato a jefe de Gobierno porteño, Claudio Lozano, diciendo que “mide muy mal en las encuestas”. Lozano le retrucó: “Yo podría decir que él se baja de la carrera presidencial porque los sondeos no le dan”.

Y en el socialismo, la posible candidatura presidencial de Binner está frenada insólitamente por problemas en su propio partido. Es que el mandatario santafesino ató su postulación nacional a una victoria de su delfín, Antonio Bonfatti, en las internas provinciales del 22 de mayo sobre la otra oferta socialista encabezada por Rubén Giustiniani. Un triunfo de este último dañaría seriamente el lanzamiento de Binner a nivel nacional.

Y si de alianzas se habla, la oposición es un verdadero cabaret. Duhalde quiere ir con Macri, pero Rodríguez Saa no. Algunos PRO rechazan a la vez un entendimiento con el Peronismo Federal. Alfonsín dice que podría sellar a un acuerdo con De Narváez, pero no con Macri. Sanz y Cobos no tienen problemas de aliarse con Macri. Binner dice que sí con Alfonsín, pero no con De Narvaez, Macri ni Duhalde. Solanas dice que sí con Binner, pero no con la UCR. Y Carrió… va contra casi todos (“Jamás estaremos con corruptos o narcos", dijo), y sigue haciendo campaña en soledad a riesgo de no alcanzar el 1,5% de los votos en las internas abiertas de agosto, mínimo exigido por ley para participar de las generales de octubre. De propuestas, programas, proyectos y plataformas ni hablar.

La oposición así no le encuentra la vuelta, pese a que una porción (¿minoritaria o mayoritaria?) de la sociedad es crítica del gobierno kirchnerista.

En octubre, sólo en octubre, llegará la hora de la verdad y se sabrá quién tiene el respaldo masivo de la sociedad.
 

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