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Domingo 28 de Agosto de 2016

No hay nada que soñar me impida

Alumnos de un centro de formación laboral para personas con discapacidad tienen un programa radial en el que despliegan su vocación, y donde proponen develar aquello que la sociedad ignora u oculta.

Irrumpiendo el silencio de radio, ese que se impone segundos antes de que las gargantas salgan a contarle sus verdades al mundo, en Radio Luis Braille, en pleno centro de Rosario, suena un saxo con los primeros acordes de un tema de ahora. En una voz un tanto gastada, el cantante de La Beriso dice que perdió muchos sueños y que otros siguen ahí, pero no hay nada que soñar le impida. Y esa "a" prolongada del final del tema se pierde en un cruce de miradas entre operador y locutores; cuatro botones rojos encienden su furia y un cartelito de aire da el paso a David: "Hola qué tal, tengan ustedes muy pero muy buenos días. Bienvenidos a una nueva emisión de «Nada es imposible». ¿Cómo andan, chicos?".

   Cada palabra está cargada de sueños, de la misma energía con la que saludan a su audiencia desde hace un año. Son adultos que encontraron su vocación acá, en la radio, y en un centro de formación laboral para personas con discapacidad, un equipo que los acompaña.

   "Me llamo David Aguirre, soy del centro de Formación Laboral El Aprendiz, y fue Jacqueline, la directora, la que me dio la propuesta de radio como parte de la formación que recibimos. Ella me conocía desde hace más de cinco años, fue mi psicopedagoga de la escuela secundaria. Acepté porque a mí me empezó a gustar más la información, más asociada al deporte, la política y lo que está pasando en la ciudad de Rosario. Yo tengo una sección llamada «¿Qué está pasando?» que es de actualidad, sobre qué hacen el gobierno de la provincia y la ciudad... soy como la parte seria del programa", dice.

   "Nada es imposible" llenó el aire por primera vez un 7 de agosto de 2016. Ese día —que casi no fue el primero a causa de un posible paro de transporte— estudiantes de un taller de radio se aprontaban, temerosos, a un camino que les mostró qué significa vivir apasionadamente. "Arranqué en la radio porque me gusta, escucho radio todo el tiempo y me siento feliz haciendo esto. La primera vez que estuve al aire me sentí un poquito nervioso pero a la vez feliz porque es lo que amo. «Nada es imposible» es un programa de radio que va los viernes de 11 a 12 en Radio Braille; lo hacemos en vivo y después lo retransmite Radio La Fortuna de Granadero Baigorria (FM 102.5) a las 17. Yo hago la sección «Vaso lleno», que trata de las buenas noticias. Me gustaron algunas entrevistas que hice, por ejemplo a mi amigo Ernesto que toca la guitarra y lo entrevistamos porque queríamos saber un poco de su historia ya que es un chico que tiene autismo y toca muy bien la guitarra. La semana que viene va a estar tocando en vivo de nuevo porque cumplimos un año". Así, con la palabra de Federico De Souza se va completando el staff de este programa que, tras festejar su primer año al aire, tuvo hace pocos días la alegría de recibir el premio Reina del Plata 2016 como mejor programa integral para jóvenes.


Desde afuera para contar el adentro


   Emanuel Urigoitía se acerca por un momento (y sólo por un momento, lo suyo va por otro lado) al micrófono de mi grabador para sumar su parte a esta historia. "«Nada es imposible» es un programa general, que habla un poco de todo: deporte, espectáculo, actualidad. Yo soy el operador del programa, me ocupo de operar, de sacar al aire, estoy del lado de los controles. Antes lo hacía acompañado de una profesora y al principio me sentía muy extraño con todos los botones, la consola. Pero poco a poco fui aprendiendo, le agarre la mano y ya la tengo clara. Se aprende despacio, de a poco, con paciencia, tampoco es cuestión de aprender así rápido. Los días de semana nos preparamos buscando bien la información, las noticias, las chequeamos bien. Yo me encargo de la música y los guiones, eso nos ayuda bastante".

   Hay trabajo atrás de esto, y mucho. Desde el inicio del taller en 2014, donde el cursado (que es diario) se divide entre salones de clase y estudios de radio, el objetivo era claro y funcionó como guía en todo momento: salir al aire. Un equipo de profesionales de diversas áreas se pusieron al hombro el desafío de enseñar el oficio de "contar con la voz" y, cada martes y viernes, cuando los micrófonos se abren para un nuevo "Nada es imposible" todo cobra sentido y cada partecita encaja en su lugar.

   "En el momento en que vino el nombre del programa, nos resultó algo mucho mejor que la referencia a una canción; fue como una forma de compañerismo entre todos, y no sólo nosotros los alumnos, sino a través de los profesores, también con diferentes ayudas. Me refiero a poder hacer las entrevistas, poder conseguir publicidad. Ahí en «El aprendiz» trabajamos qué son la radio, el micrófono, los parlantes, de qué se puede hablar, cómo se pueden comunicar con nosotros. Ya voy por mi tercer y último año, y en agosto del año pasado empecé con el programa. Ahí tengo una sección que es «Entrada libre y gratuita» que es de espectáculos gratuitos y no tan gratuitos (se ríe), también algunas cosas de efemérides y muchas entrevistas". Con un clarísimo paneo general de su paso por la institución educativa, la única mujer del grupo, Sofía Lucat, despeja cualquier duda afirmando que nació para esto.


Un poco más

atrás en el tiempo

En una vuelta al pasado, pensando en los primeros pasos frente a los micrófonos, Elías Careaga, el último integrante de este quinteto de lujo, recupera su primera aparición radial. "Empezamos haciendo unas visitas al programa de radio de una profesora que teníamos en ese momento; ahí fueron mis primeros pasos en un estudio de radio. Participábamos como columnistas. Me sentía cómodo dando las noticias que me interesaban relacionadas con el deporte, porque soy muy fanático. También me gusta mucho hablar sobre actualidad, pero no de lo que hablan los medios que tenemos acá en la ciudad. Me gusta hablar sobre la actualidad de lo que no se ve, o sea, de las cosas que pasan en los barrios. En «Nada es imposible» tengo mi columna que es de deporte: «Cortita y al pie», se llama, y tocamos todos los temas que no se ven en el noticiero, y mucho menos en la radio. No se escucha hablar de los clubes de barrio y nosotros buscamos por esa parte. Le está haciendo muchísima falta a la ciudad, porque si vos te ponés a dar una vuelta por Rosario cada cinco cuadras hay un club de barrio y te vas a dar cuenta de que están las paredes despintadas, o algunos ni paredes tienen, sólo un tejido de alambre y está todo caído o agujereado. Hablamos sobre eso que pareciera que nadie ve".

   De forma contundente, este joven que es además futuro alumno de la carrera de periodismo destapa una verdad que al aire se hace aún más cristalina: "Nada es imposible" se trata de todos, de quienes lo hacen pero sobre todo de quienes los escuchan. En cada una de las dos entregas semanales el compromiso los atraviesa de lleno, y a todos. Escuchar durante una hora a estos jóvenes es una invitación a pensar que todo se puede, que cuando encontrás una pasión y te rodeás de gente que te acompaña a seguirla lo imposible es puro cuento.

   Pero no es sólo esto. Construir un espacio donde la voz y el decir son el eje en un mundo cargado de etiquetas, es la habilitación directa a poder decir lo que muchos prefieren callar. Aquello que se disuelve porque "no da rating". Ver, desde adentro y sin prejuicios, como hacen ellos. Ofrecer cada relato, narrar cada entrevista, como historia.

   Un programa que cuenta, y enseña, con amor y compromiso, que el barrio Fisherton cumplió 127 años, que Rosario será la cuarta ciudad en el mundo en producir bastones para ciegos de fibra de carbono o que los semilleros de grandes futbolistas están mucho más allá de los dos clubes más esponsoreados de la ciudad. Hecho por personas que están al aire que se emocionan frente al micrófono porque los mueve el deseo de salir a contar lo que resuena en los tímpanos, lo que captan sus pupilas pero sobre todo lo que les acelera el corazón, porque les importa.

   Para eso que muchas veces pasamos de largo es que prestan sus micrófonos estos chicos. Para develar lo que otros tapan, ignoran u ocultan. Porque a David, Federico, Emanuel, Sofía y Elías la realidad los encuentra para susurrarles lo que los oyentes necesitamos cada día: ese estímulo que nos lleve a dar lo que tenemos para ofrecer, y gente que apueste por nosotros.

Cambio de rumbo

Entre anécdotas sonoras resuena un nombre que hace eco en las memorias de los cinco integrantes del programa. Y ese nombre es Luca Alarcón. Este ex integrante de "Nada es imposible" compartió los micrófonos durante todo 2015, dejando su marca con un variopinto repertorio. Gracias a él, figuras del espectáculo y la política llenaron cada semana el estudio. Al comienzo de este año encontró que su vocación pasaba, en realidad, por otro lado y tuvo su función de despedida. Pero sus huellas continúan, imborrables.

María Andrea Bugnone / Especial para Más

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