Newell's
Martes 18 de Octubre de 2016

Newell's se la tiene que jugar

Osella debe arriesgar para ganar porque el equipo está en el momento propicio. Los de Coudet deben ser prudentes.

Hay momentos para jugársela, y este es el de Newell's. Existen circunstancias para ser más prudentes, hoy le toca a Central. Claro que esto no va directamente de la mano del resultado final de un partido, que depende de muchos factores, pero sí debe entenderse que las propuestas futbolísticas tienen que seguir un orden y es el de los técnicos en función de conjunto. Por eso es Diego Osella el que debe tomar el valor de mandar a su equipo a ganar el clásico, por más que se juegue en Arroyito, aunque el punto de un empate le pueda caer bien para la tabla de posiciones, para la del promedio, para el crecimiento. Y porque pese a que la historia reciente no es la que lo obliga (igualó 0-0 el único que dirigió, y como local), a los rojinegros ya no les alcanza con no perder. ¿Por qué? Clarísimo: desde que los auriazules volvieron a primera división, luego de tres años en la B Nacional, se jugaron 7 encuentros y la Lepra no ganó, sólo igualó 2 y perdió 5.

La falta de triunfos leprosos es el gran motivo de cara al domingo. Después entran a tallar las diferentes causas que, en este caso, arrancan favorables a Newell's. Ya sea por cuestiones propias como ajenas. Son claras, aunque a la hora de jugar el partido por ahí pierden fuerzas. O las amplían. Son las que se irán analizando, proyectando y hasta jugando en la semana.

Y existe una clave: el clásico no es para los jugadores y los técnicos. Se juega para los hinchas, que son los que van a bancarlos o no. Y los rojinegros ya vienen con mucha carga sobre el lomo. Tanta que ni la buena cosecha de puntos en el torneo local les permite aún manifestarse con confianza, con el entusiasmo de sentirse protagonistas.

Tanto que muchos miran para atrás y recuerdan aquel primer partido de la presente etapa clásica (hace tres años), al que llegaban prácticamente igual que hoy (eran líderes y con 14 puntos de ventaja sobre Central, tras once fechas) y lo perdieron. Por eso la precaución, lógica por cierto.

Desde el costado canalla la mirada es muy diferente, por razones obvias que se contraponen a las del eterno rival. Tener la historia reciente a favor le aporta tranquilidad y el factor agrande. Y más por ser anfitrión. Entonces las contras no se ven tan desfavorables, que sin dudas lo son. Y si bien la victoria es el resultado deseado, hay una idea tácita que marca al empate como un resultado para nada despreciable, hacia adentro porque para el afuera los tres puntos son el objetivo. Encima, Coudet viene dulce en los clásicos (ganó 2 y empató 2) y hasta como jugador tiene recuerdos imborrables.

Así, las realidades de uno y otro irán formateando el partido tan esperado. Con las ventajas del Newell's escolta de Osella, invicto, con casi todos sus jugadores en mejores condiciones físicas, futbolísticas, médicas y hasta anímicas. Con las complicaciones del Central que no logra despegar con el vuelo que supo tener con la conducción de Coudet.

Por todo esto, el que debe arriesgar es el DT rojinegro. Sobre todo para tener la banca de los hinchas, que son los que más necesitan ganar el clásico para cortar con la supremacía auriazul.

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