Ovación
Sábado 21 de Mayo de 2016

Newell's comienza la despedida del campeonato con una producción lejos de la deseada

El equipo rojinegro se presentará mañana por la última fecha sin haber logrado mayor protagonismo Osella al mando. "Cerramos la temporada no de la manera que queremos", admitió.

Cuatro partidos en el inicio del torneo, con tres derrotas y una victoria. Es la realidad con la que se encontró Diego Osella al aceptar asumir de entrenador, cargo que tuvo en las primeras dos jornadas a Lucas Bernardi y en las siguientes a Juan Pablo Vojvoda de manera interina. A una fecha de la culminación del torneo Transición, ni los resultados ni el funcionamiento fueron los esperados. "Estamos cerrando la temporada no de la manera que queremos", reconoció ayer Osella. Falta todavía el encuentro de mañana contra Atlético Tucumán, pero a esta altura nada es capaz de cambiar la imagen que se tiene del equipo. Y el futuro es incierto, impredecible. Quizás, como manifestó el actual técnico, los futbolistas que llegan desde abajo, entre ellos algunos que ya incursionan en la primera, caso Héctor Fértoli, Jalil Elías, Emiliano Franco o Daniel Mancini, sean los que sirvan para conformar un conjunto con otras aspiraciones al actual.

   Las cartas están echadas en este primer semestre. Ya no es posible cambiar nada. Lo que se hizo o faltó hacer, ya está. No hay más tiempo. Lo que intentó Osella, armar un conjunto sólido, difícil de superar, se concretó a medias. Los resultados en este caso son elocuentes: 7 empates, 3 derrotas y una victoria, todo en el torneo Transición. A eso se le agrega el triunfo sobre Sansinena por 5 a 2 en el debut en la Copa Argentina.

   "Estamos cerrando la temporada, no de la manera que queremos. Lo que parecía que habíamos encontrado en el partido de Huracán (1-0), el clásico (0-0) y Estudiantes, se nos desmoronó con dos derrotas (Defensa y Justicia 0-1 y Temperley 0-2), más allá de lo que pasó con Sansinena (5-2) en el medio de esos dos partidos que nos permitió continuar en la Copa Argentina", dijo Osella.

   Las que mencionó fueron las mejores presentaciones de la Lepra. Mantuvo el cero en el arco de Luciano

Pocrnjic y pocas veces lo encontraron mal parado. Pero casi nunca encontró el gol, ni en esos encuentros ni en el resto. Hoy lleva cuatro partidos sin meterla. Tiene muy poco fútbol. Y encima volvió a mostrarse inestable.

   "Hubo partidos en los que merecimos más, otros que se hicieron cosas buenas y que se empañaron por el resultado final, y producciones bajas como las de Temperley (0-2), Argentinos (0-0) y Lanús (0-3). Tuvimos momentos buenos en algunos partidos, no en los que nombré, y en otros no tanto, pero siempre con la intención de mejorar. Nuestro mejor momento coincide con la llegada del clásico y el post-clásico. A veces el resultado final opacó producciones que no fueron malas, como las de Aldosivi (1-1), Unión (1-1) y Rafaela (1-1), en las que podríamos habernos llevado algo más", sostuvo.

 Cerca, pero lejos. Es cierto que en esos partidos el rojinegro no estuvo lejos de la victoria. Tan cierto como que al equipo no le sobró nada. Fue una constante en el rendimiento de Newell's. Con mucho esfuerzo, en el mejor de los casos, llegó a dar pelea. La preocupación fue justamente esa, intentar luchar de igual a igual, pese a flojos rendimientos individuales en general, con ciclos cumplidos en el club de futbolistas que seguramente se irán a partir de junio.

   "A mí nadie me puso un revólver para agarrar, y lo hice en un equipo que estaba diseñado y entrenado para jugar de una determinada manera. Muchos pensaron que cuestionaba la preparación física. Para nada. El equipo estaba diseñado para jugar a un estilo muy válido y que a Newell's le había dado mucho, nada más. Si tenemos la posibilidad de armar la pretemporada, seguro la diseñaremos de otra manera y apuntaremos a nuestra idea para poder ejecutarla", planteó Osella sobre una hipotética continuidad que hoy parece lejana.

   El entrenador modificó la manera de jugar de Newell's, sin el resultado que se hubiese esperado. Probó, cambiando jugadores de un partido a otro, a veces probablemente más allá de lo aconsejable. Marcos Cáceres, Sebastián Domínguez, Nehuén Paz y Leandro Fernández fueron ingresando en la zaga central, el sector en el que mayores variantes hubo. En el arco, acertó con Pocrnjic por D'Angelo, con Unsain recuperándose de una fractura de mandíbula de la que ya se repuso.

En el medio, Daniel Mancini jugó algunos partidos y luego fue al banco, Advíncula estuvo al principio de volante derecho y luego pasó a su puesto de marcador lateral, desplazando a Escobar, en tanto Mateo recuperó el puesto de volante central del que había quedado al margen al principio del torneo y hasta que llegó a tener a Formiliano.

   En esa mitad de cancha, la presencia de Jalil Elías se convirtió en una de las pocas señales auspiciosas, pensando especialmente en lo que vendrá. Todavía le falta mucho recorrido, pero se convirtió en una opción. Y otro de los que llegaron desde abajo fue Héctor Fértoli, cuyo gol ante Huracán le permitió estar siempre entre los titulares a partir de ese partido. La obligación que tiene es preocuparse por marcar al lateral que sube por su sector y eso le hace perder mayor peso arriba. Para el entrenador, el juvenil tiene que realizar ese sacrificio en beneficio del equipo.

 Para colmo, sin Formica. Encima que a Newell's no le sobra nada, cuando había encontrado al quizás mejor Mauro Formica desde que regresó al club, el volante creativo se lesionó y quedó al margen los dos últimos partidos. Así, un conjunto que genera muy poco, se quedó sin un futbolista clave.

   De los dos referentes del plantel, en duda si siguen o no en el club, Maxi Rodríguez jugó siempre desde el comienzo, a diferencia de Ignacio Scocco. Pero coincidieron en un rendimiento irregular, como el de sus compañeros, entre ellos Lucas Boyé, casi siempre titular, y siempre ausente del gol.

   Entre los futbolistas del plantel, se supone que habrá una sangría importante. Entre los se queden y los que puedan venir, el equipo deberá integrarse con los futbolistas de las inferiores, entre ellos quienes fueron teniendo su chance en primera, Fértoli, Elías, Mancini, Emiliano Franco (debutante ante Temperley), Denis Rodríguez (hoy relegado), siempre y cuando demuestren que están en condiciones para eso.

   "Desde el primer día que llegué, cuando se criticaba el trabajo de inferiores, dije que había material. Hoy la reserva está puntera en su zona. Hay chicos que le tocaron jugar en un momento duro de la institución y lo hicieron de buena manera", sostuvo Osella sobre lo importante que pueden ser los juveniles para la próxima temporada.

   "Seguro que hay un montón de cosas para corregir, sino no estaríamos así. El fútbol es cambiante. Lo que hoy parece que está todo mal, con trabajo y buenas tomas de decisiones se puede mejorar y mucho. Y lo que parece que todo está muy bien, se puede derrumbar", sostuvo Osella. A la comisión directiva que asuma a partir del 19 de junio, y al entrenador que le toque dirigir, tendrán la tarea de elegir las mejores opciones para conformar un equipo que se parezca al deseado por todos.

Comentarios