La ciudad
Martes 27 de Septiembre de 2016

Nerviosismo y temor en el microcentro por el derrame de una garrafa de gas de camping

Una comerciante arrojó en forma imprudente el líquido residual de un pequeño envase en Córdoba y Sarmiento, y toda la zona fue invadida por un nauseabundo olor a gas. Hubo algunas escenas de pánico y hasta se evacuó un edificio.

La zona de Sarmiento y Córdoba se vio convulsionada cerca del mediodía por el descuido de una vendedora de diarios que derramó los últimos centímetros cúbicos del líquido de una pequeña garrafa de gas envasado muy cerca de su puesto de ventas. Rápidamente, toda la zona se cubrió de un fuerte, casi nauseabundo, olor a gas que hizo que muchas personas huyeran corriendo y se vieran algunas escenas de pánico ante la sospecha de que se tratara de una fuga de fluido.
"Pido mil disculpas. No sabía que iba a pasar algo así. Creí que no pasaba nada. Lo único que hice fue tirar el poquito líquido que quedaba en la garrafita de camping", dijo Beatriz, encargada del puesto de diarios y revistas ubicado en sobre la peatonal casi esquina Sarmiento, a La Capital.
La mujer, tras el impacto que causó su acción, limpiaba con la lavandina y detergente los restos del líquido que desparramó sobre la peatonal y que al entrar en contacto con el aire provocaron un olor muy fuerte gas que se expandió rápidamente por toda la cuadra.
Esa situación, que para mucha gente que pasaba por el lugar hizo creer que se trataba de una pérdida de gas, causó pánico en los transeúntes e incluso dentro de los locales comerciales y en el edificio que está ubicado justo detrás del puesto de diarios y que fue evacuado voluntariamente por los residentes.
Rápidamente acudieron al lugar personal de Litoral Gas, Bomberos, Central de Operaciones de Emergencias y Guardia Urbana. Enseguida se supo qué había ocurrido porque fue la misma Beatriz fue quien narró a los expertos lo que le sucedió. Eso trajo tranquilidad, ya que entonces se estableció que se trataba sólo del derrame de líquido y mal olor, y no una fuga de gas.
El guardia municipal Raúl Della Giustina consignó a La Capital: "Fue un descuido de la mujer, que derramó en la calle el líquido que quedaba en una garrafa de camping. Por suerte, cuando llegamos ella misma contó lo que había sucedido y eso fue de mucha ayuda. Si no hubiésemos tenido su versión tendríamos que haber cercado y evacuado la zona porque el olor era muy fuerte y no sabíamos donde estaba la fuga".
"Otra situación favorable fue que el líquido no llegó a las cañerías o la mujer no lo tiró a los desagües. Quedó sobre la vereda y así se pudo limpiar con agua y lavandina. Si hubiese llegado a los caños, el olor hubiese brotado dentro de los inmuebles y la confusión hubiese sido peor", agregó.

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