Ovación
Lunes 15 de Agosto de 2016

Negocio ovalado de Werner

El entrerriano volvió a ganar, se quedó con el millón de pesos y de yapa la punta antes de cerrar el play off en su ciudad, Paraná, dentro de dos semanas.

Los últimos que le pidieron que pague un asado luego de ganar el millón de pesos fueron los periodistas. Sí. Después de atender las mil y una requisitorias en la sala de conferencias, de sacarse mil y una fotos ya afuera en la calle de boxes, Mariano Werner pasó a saludar ya bien entrada la tarde por la otra sala de prensa, donde se enviaban los materiales escritos y fotográficos, y no se salvó del típico mangueo argentino, aunque este fue en broma. No había una sonrisa más grande en todo el autódromo que la del entrerriano. Porque ganó por segunda vez en el año (la anterior, la 2ª de Termas), porque obtuvo el premio del dinero además de la copa y porque llegará a su ciudad, Paraná, dentro de dos semanas como nuevo líder del campeonato a una fecha del final del play off, gracias al toque de Guillermo Ortelli con Matías Rossi en la última vuelta. Negocio redondo. O más bien ovalado.

   Claro que Werner no compartirá el premio con los periodistas ni con los innumerables que se lo pidieron, sino con "mis mecánicos. Ellos se lo merecen como nadie, además de pagar asados para todos los que me apoyan", aunque en su ciudad deslizó que "habrá alguno para la prensa". Justo ayer que fue el Día del Mecánico, los suyos festejaron de lo lindo, mientras los de Ortelli del JP Racing insultaban en igual tono cuando se tocó con Rossi en la primera chicana de la última vuelta y se quedaba sin chances de ir a buscar al de Paraná, luego de que venía excepcional y terminó con trompo y sin punta, además de dejar pasar otra chance para obtener la victoria obligatoria.

   Si se considera que Werner hizo la pole, ganó la serie más rápida y luego la final de punta a punta, se podría pensar que se trató de una carrera lineal. Pero nada de eso. Rossi lo martirizó toda la carrera, Moriatis también intentó lo suyo y la arremetida final de Ortelli puso los pelos de punta a todo el mundo, pero el toque con el Granadero en el paso por última vez por la primera chicana tiró por la borda su esfuerzo y los comisarios deportivos consideraron que fue lícito. En el medio, además de la largada, hubo 4 relanzamientos que le sumaron dramatismo a la final, aunque siempre el entrerriano los pudo controlar.

   Los pilotos de la región estuvieron en otra esfera esta vez y aunque el parejense Facundo Ardusso finalizó 6º y entró a la Copa de Oro, su final fue opaca porque fue superado por varios y solo avanzó por problemas ajenos. No tuvo ni por asomo el ritmo de la serie que le disputó a Rossi. El que más se destacó fue Juan Marcos Angelini. Al de Carreras le falta cerrar un buen sábado porque ya demostró varias veces que tiene un ritmo de carrera bárbaro. Ayer largó 21º y llegó 11º, quedando 14º en el campeonato a solo 7,5 puntos de entrar a la Copa de Oro. El local Nico González abandonó a mitad de carrera y se frustró su debut en el TC en su ciudad.

   El retorno del campeón, el Gurí Martínez, tras la gran polémica por un motor fuera de borda y las cuatro fechas de suspensión, pasó desapercibido y terminó en abandono. Su coterráneo lo opacó totalmente y aunque ese millón, si no lo repartiera, apenas serviría para solventar dos carreras, Werner se llevó más que eso: la felicidad por el triunfo y la punta, que es en definitiva por lo que todos compiten.

Muchiut brillante, Galarza pinchado

El TC Pista entregó en Rafaela un espectáculo emocionante, con protagonismo de los representantes de la región de principio a fin. Todo pintaba para un día de gloria para el de Acebal Ramiro Galarza, pero un neumático le pinchó toda la ilusión. Todo pintaba para un domingo gris para el de Guadalupe Norte Marcos Muchiut, pero de largar en el fondo llegó 3º y alcanzó esa posición en el campeonato, cerca del líder. En el medio, a los otros dos los persiguió la mala fortuna. Uno abandonó de entrada, el de Cuatro Esquinas Sebastián Diruscio, y el otro, el rosarino Alejandro González, penó como en la serie, con las maniobras de otros.

   Una pena lo de Galarza, que sin soñarlo tuvo la gran posibilidad de la revancha del 2015 en el mismo escenario, cuando luego de festejar en el podio lo que era su primera victoria, fue excluido porque el motor que preparó Claudio Garófalo (suspendido por eso) tenía unos rpm de más. Aquella vez también tomó el volante por primera vez en el año, como ayer, pero porque le faltó el piloto que lo manejaba. En cambio para esta cita reparó a nuevo la Dodge que golpeó Cristan Di Scala a principio de temporada y hasta parecía que no llegaba por numerosos inconvenientes en las pruebas del impulsor. Pero estuvo, hizo el 2º mejor crono de clasificación, ganó la serie más rápida y largó primero, pero debió parar a cambiar la goma trasera derecha.

   Galarza perdió la punta en la largada con Urretavizcaya pero la recuperó en la 3ª vuelta, liderando sin problemas hasta la 5ª, cuando justo un auto de su equipo, el de Federico Pérez, quedó enterrado en la tierra y debió entrar el pace car. Dos giros después, la Dodge empezó a moverse de cola y a perder posiciones por una goma pinchada. Incluso, como debió cortar varias veces las chicanas por ese problema, lo recargaron con 15 segundos. Paró en boxes a cambiar y terminó con 2 giros menos, 23º.

   El que hizo a la inversa fue Muchiut. Si bien clavó la pole, en la serie fue golpeado de entrada y le tocó largar 29º, pero fue escalando heroicamente hasta el 3º puesto para terminar detrás de Urretavizcaya y Barucca y ascender un puesto en el campeonato. Clasificó a la Copa de Plata y hasta puede soñar con ganar la fase regular en Paraná.

   Los otros zonales penaron. Diruscio, que largaba 5º, rompió el motor en la primera vuelta y a González lo mandó al pasto Walter Sotro (penalizado por eso), como le pasó en la serie con Diego Verriello. Paró en boxes a sacar el pasto y finalizó 19º. w

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