Economía
Domingo 15 de Mayo de 2016

"Nada impacta más en el negocio que la fluctuación del tipo de cambio"

Carlos Zarlenga, presidente de General Motors Argentina, presidió el lanzamiento del nuevo Chevrolet Cruze. El responsable de la automotriz en el país señaló que la crisis en Brasil y la inflación son las principales preocupaciones en el corto y mediano plazo.

La evolución de la inflación y la crisis en Brasil son las variables que mira con más atención General Motors, la automotriz que invirtió 740 millones de dólares en el desarrollo del nuevo Chevrolet Cruze, su nuevo vehículo global que se fabricará en el Complejo Automotor de Rosario y que se presentó formalmente esta semana. "Nuestra industria opera mucho mejor con estabilidad de variables y predictibilidad", dijo el presidente de GM Argentina, Carlos Zarlenga, quien durante una entrevista con ♫asLa□Capital♫xs explicó que "si se planea una evolución de costos y precios basada en una determinada inflación y hay cambios, no es bueno". Pero también consideró clave el proceso de integración regional. "Cuanto mayor integración y localización tengamos a nivel Mercosur, es un mejor negocio. Nada impacta más en el resultado financiero que la fluctuación del tipo de cambio", dijo.

El ejecutivo está convencido de que en el segundo semestre de este año, el comportamiento de los indicadores económicos de Brasil serán mejores que en la primera mitad, pero sobre la evolución de precios en el mercado doméstico argentino, sólo se maneja en el terreno de las expectativas. También, asegura que la generación de nuevos puestos de trabajo dependen exclusivamente del éxito del nuevo producto y del mercado del vecino país.

  —¿Cómo pretenden posicionarse con este nuevo producto en el mercado?

   — Hemos hecho el plan de negocios de este auto para liderar el segmento C que es entre 10 y 15% de la industria, depende de cómo se mire, tanto en Argentina como en Brasil. En números exactos dependerá de la industria. Puede fluctuar, pero vamos a tener una participación mayoritaria en el 10% de la industria agregada entre Argentina y Brasil.

   —Con los niveles actuales de la industria ¿De qué número se trata?

   —Creo que vamos a estar anualmente, de entrada, arriba de las 65 mil a 70 mil unidades sumando ambos mercados, Argentina y Brasil, y si éste último empieza a crecer, probablemente más.

   —¿Qué nivel de integración regional o nacional tiene el nuevo vehículo?

   —El motor que se fabricará en Alvear llegará hacia el cuarto trimestre. Lo estamos fabricando, probando, estará listo para el cuatro trimestre. Mientras tanto lo estamos importando desde otra fuente global. El auto tiene un nivel de contenido Mercosur que está en un poquito menos del 40% y tiene integración argentina bastante importante. Mucho del contenido que no es local tiene que ver con tecnología que todavía hay que desarrollar en el país. Hay mucho de OnStar, hay materiales también, toda la parte de electrónica y tecnología. Pero creo que a lo largo del tiempo eso se va a acelerar. A nosotros nos conviene. Cuanto mayor integración regional, mejor para nuestra industria. Para nosotros es fundamental que los autos estén altamente localizados en el mercado donde los vendemos, por un tema muy sencillo: si tengo un montón de costo importado en otras monedas como dólares, euros, yenes, y mis ventas son en reales o en pesos, no estoy en el negocio de fabricar autos sino que estoy en el negocio de apostar al tipo de cambio. Y eso es lo último que uno quiere cuando hace una inversión de este tipo, en dinero, máquinas, infraestructura y lo que se quiere es que el producto se pueda vender al precio correcto, que gane en el segmento, que el cliente lo compre. No se busca tomar una exposición de tipo de cambio que hace que el resultado sea una lotería.

   —¿Lo están logrando?

  —Cuanto mayor integración y localización tengamos a nivel Mercosur es un mejor negocio. Nosotros buscamos la más alta localización posible. En algunos casos se puede más, en este tipo de vehículo se pudo menos, pero a lo largo del tiempo vamos a ir creciendo. Nada impacta más en el resultado financiero de General Motors América del Sur que la fluctuación del tipo de cambio. Ni siquiera la caída del volumen de Brasil, que es mucha.

   —¿Cómo les impactó en el negocio la modificación de la política económica en la Argentina?

   —Primero la eliminación de las retenciones a las exportaciones, la unificación del tipo de cambio, la normalización de la operatoria de compra y venta de divisas, el acuerdo con holdouts o la eliminación de las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI), creo que son pasos muy importantes porque normalizan 100% de nuestra actividad. De cara al futuro, los dos grandes temas a resolver son el crecimiento y la inflación. El tercero está por fuera de la injerencia del gobierno que es la reactivación de Brasil. Son temas fundamentales para nuestro futuro.

   —¿Qué expectativas tienen sobre el mercado brasileño?

   —Creo que la segunda mitad del año probablemente va a ser mejor que la primera mitad. Estimamos 2 millones de unidades como industria total para Brasil. Creo que eso se puede superar y estar en un número más alto. Cuánto, no lo sé. Pero no me sorprendería una industria de 2,3 a 2,4 millones de unidades en la segunda mitad del año en total. Yo me desempeño como vicepresidente de Finanzas para toda América del Sur, incluyendo Brasil, para la compañía, de modo que me preocupa mucho la operación del negocio de toda la región y el mercado brasileño es fundamental. Desde el punto de vista de la Argentina, es fundamental ver qué ocurre allá para exportar este vehículo que estamos haciendo en Alvear.

   —¿Hacia qué destinos se exportará el nuevo Chevrolet Cruze?

   —Está pensado para la Argentina, Brasil y también para otros destinos Mercosur. Después tenemos la ventaja y la flexibilidad llevarlo de un lugar a otro.

   —¿Cómo impacta el actual nivel de inflación en el negocio doméstico y global?

   —Nuestra industria opera mucho mejor con estabilidad de variables y predictibilidad. Si uno hace un plan de negocios con una industria de 3,5 millones de unidades y después en marzo se da cuenta de que va a ser más parecida a las 2,5 millones, reacccionar a un cambio tan rápido siempre genera problemas. Si planeo una evolución de costos y precios basada en una determinada inflación y tengo cambios, hay problemas. Es bueno que no haya tanta inflación porque hace todo más predecible, más claro. Tenemos una industria en la que se invierte a largo plazo, los proyectos son a 12 años: cuatro de inversión y desarrollo, luego se comienza a fabricar el auto por dos o tres años, luego se modifica el producto, se renueva por tres o cuatro años más, eso supera la década. Frente a eso, lo importante es la estabilidad. Por supuesto que no se puede predecir por ese tiempo el nivel de precios, pero cierta estabilidad ayuda mucho. Por eso, la inflación es un tema importante a la hora de invertir. El otro, es la estabilidad en las reglas de juego desde el punto de vista del mercado laboral. Cuanto más transparentes y más claras son, más ayudan a invertir y crear empleo.

   —Ustedes firmaron el "Compromiso por el empleo" que propuso Macri ¿con qué expectativas?

   —Pensamos que un mercado laboral eficiente es muy importante y la legislación antidespidos te hace postergar la decisión de tomar empleo o inversión. Porque frente a una incertidumbre de mercado, uno no sabe si va a poder mantener esos puestos de trabajo que crea, independientemente de lo que pase en Brasil u otros lugares. Tomar esa decisión, con ese nivel de inflexibilidad complica un poco la decisión. Por eso, nosotros decimos que es mejor incentivar la inversión como fuente de generación de trabajo y en eso apoyamos al gobierno cuando convocó a las empresas, por eso decidimos participar, nos pareció lógico.

   —El presidente en esa oportunidad no sólo pidió conservar el empleo sino instó a crear nuevos puestos ¿En General Motors están analizando eso?

   —Acá nosotros hicimos una enorme inversión. Ahora nuestra generación de empleo depende de dos cosas: del éxito del producto —que no tenemos duda que va a ser exitoso— y del mercado brasileño. Entonces, si esas dos cosas funcionan bien, sin duda vamos a generar más empleo. Y la tercera cosa que nos va a ayudar a dar más empleo es continuar con las inversiones a futuro. Argentina sigue siendo estratégico para la compañía.

   —¿Cómo está trabajando la planta ahora, luego de un proceso de suspensiones administradas?

   — Hemos mantenido los volúmenes de exportación que era lo que teníamos planeado. Mucha gente estaba abocada al vehículo nuevo. En este momento estamos teniendo el nivel que necesitamos tener para el mercado que estamos viendo y si el mercado es mejor, va a generar nuevas oportunidades.

   —¿Continuará la fabricación del Classic y el Agile además del nuevo auto?

   —No tenemos ningún cambio para anunciar.

     —¿Cómo ven la evolución del sector en el corto plazo?

   —La industria, desde el punto de vista de las ventas y contando abril, tenemos un crecimiento respecto del año pasado. El único mes donde no crecimos fue en enero y los demás meses lo hicimos por encima del 8% y abril, casi un 12%. Creo que se puede hablar del inicio de una tendencia de crecimiento. Sucede que la segunda mitad del año pasado fue muy fuerte, la gente aceleró compras por el atraso cambiario, con lo cual vamos a ver qué pasa. Esto es suficiente para ser optimista. Desde el punto de vista de la producción, para el mercado local sigue la evolución del volumen de industria, creciendo. El gran problema es Brasil y lo que se ve es una caída de la industria brasileña de un 20% respecto del año pasado, acentuada más en el principio del año porque 2015, al principio fue más fuerte. Entonces, si Brasil tiene un repunte en la segunda mitad del año creo que los indicadores van a verse potenciados.

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