Inseguridad
Miércoles 31 de Agosto de 2016

Nación y provincia no logran acordar aún el plan de seguridad conjunto

El gobernador Miguel Lifschitz regresó ayer de Capital con directrices que deberá pulir y sin precisiones del regreso de Gendarmería.

Luego de un crescendo asfixiante delictivo en Rosario, que lleva años, y que la semana anterior se encontró con una masiva movilización ciudadana de protesta, los gobiernos nacional, provincial y municipal _también estuvo Mónica Fein ayer en Buenos Aires_, coincidieron en el diagnóstico, pero postergaron el anuncio sobre cuál es plan de trabajo para revertir la situación.

En efecto, el gobernador Miguel Lifschitz fue ayer hasta el Ministerio de Seguridad de la Nación a proponer un plan. Patricia Bullrich, la dueña de casa, le ofreció otro. Por lo que ambos acordaron trabajar durante una semana para consensuar y escribir uno en conjunto.

Todas las partes hablaron, luego de la reunión, de evitar los "parches". "Queremos elaborar una estrategia a mediano y largo plazo, no quisiéramos, por ahora, tirar cifras sobre cuántos gendarmes u otras agencias federales de seguridad irán a la provincia de Santa Fe", explicó Lifschitz en exclusiva a La Capital, unas tres horas luego de concluida su visita al histórico edificio de la calle Gelly y Obes, en el barrio de Recoleta.

Resolver un plan de acción conjunto de fuerzas de seguridad tiene su complejidad. Y sus límites. Se habló de un comando conjunto, ¿pero, quien manda a quién? La Constitución lo determina, los Estados provinciales tienen sus propias fuerzas de seguridad, entre muchas otras atribuciones. Las agencias federales se encuentran legalmente habilitadas para actuar en los territorios provinciales para prevenir y combatir algunos rubros delictivos específicos, no cualquier delito. A su vez, no deberán entorpecer ni obligar a un repliegue de la policía provincial.

Lo que viene. El plan que por ahora quedó en los borradores de las carpetas de los funcionarios que se reunieron en el despacho de la ex diputada Bullrich, contemplará EM_DASHademás de los comandos conjuntosEM_DASH, un trabajo coordinado con la Justicia federal, el abordaje de la violencia, el narcotráfico, y el control de rutas y puertos, entre otros aspectos.

La presencia de Lifschitz ayer en Buenos Aires estaba prevista desde primera hora de la mañana, participando junto al presidente Mauricio Macri, en Tecnópolis (Villa Martelli), en el lanzamiento del plan "Argentina sin narcotráfico" (ver página 4). Pero, según informaron, la niebla le impidió al avión que trasladó al gobernador despegar por la mañana. Sí pudo volar luego, para llegar a las 12 al encuentro con la ministra Bullrich.

La reunión, que duró unos 70 minutos, estuvo concurrida. Además de los mencionados, también participaron, entre otros, el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco; el ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y la diputada nacional por el PS, Alicia Ciciliani.

"Participé como miembro de la comisión de seguridad de Diputados", comentó luego del encuentro Ciciliani. La diputada, jefa del bloque del socialismo en la Cámara baja, destacó que, si bien las conversaciones con el gobierno nacional buscando acciones comunes para conjurar el delito en Santa Fe ya se llevaron a cabo en el gobierno nacional anterior, "ahora encontramos una decisión de avanzar en un plan integral, y eso nos alienta una expectativa distinta".

Ciciliani sostuvo que el gobierno de Macri comprende que el problema del delito en Santa Fe, explicado en parte por el narcotráfico, "es nacional y no sólo de Rosario". Aun cuando la cuidad sufre una cantidad de homicidios que estadísticamente triplican, en promedio, al resto de los conglomerados urbanos de la Argentina.

Los equipos de trabajo conjunto de los tres niveles de gobierno apretarán el acelerador en los próximos días de manera de apurar el plan integral de acción contra el delito. Que será presentado, se presume, la próxima semana. Todos están dispuestos a aportar la parte que le toque. Antes de ajustar los detalles, sin embargo, la sorda disputa política continuará abierta.

El gobierno nacional, sin ningún pudor, pretenderá imponer su lógica y la conducción plena del conflicto de inseguridad en Santa Fe. Y a la vez, exigirá incondicionalidad política y silencio absoluto en las declaraciones políticas (y periodísticas) a través de las cuales el socialismo santafesino se ha venido diferenciado, en algunos casos, de la administración macrista.

Ayer hubo una insistencia tal en el sentido de guardar silencio (de parte Bullrich para con el gobernador), que incluso motivó una reacción del santafesino. "Tampoco pueden pretender que me transforme en un mudo", deslizó Lifschitz.

Nuevo jefe

El comisario José Luis Amaya asumirá hoy como nuevo jefe de la policía de Santa Fe en reemplazo de Luis Bruschi. La ceremonia será, a las 9.30, en el Instituto de Seguridad Pública (Isep) de Recreo en el marco de los festejos por el Día de la Policía. El gobernador Miguel Lifschitz presidirá la ceremonia en la cual asumirá como subjefe José Pérez.

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