Ovación
Viernes 02 de Septiembre de 2016

Muy buenos anfitriones

Mendoza rodeó de cariño a la selección, con hinchas que se apostaron frente al hotel. En el estadio la comunión fue total,

"Digan por favor que los mendocinos no pudimos comprar entradas en ningún lado", advirtió uno de los tantos hinchas que ayer, hasta la partida de la selección hacia el Malvinas Argentinas, seguía apostado frente a la puerta del hotel Diplomatic esperando, rogando, soñando con que Lionel Messi saliera a saludarlos, algo que no ocurriría sino hasta que pisó el césped del estadio y recibiera una ovación conmovedora. Es en ese lugar, sobre la avenida Belgrano, donde a cada rato pasaba el tranvía y los habitantes de Mendoza tendrían más posibilidad de estar junto a la selección nacional, porque parece que la venta por Internet se llevó muchas localidades lejos. Pero igual tendrían pocas chances, porque en esta marcha por el interior del país que incentivó el Tata Martino y que disfruta ahora Edgardo Bauza, sólo el Patón parece que por ahora entiende que hay que ser recíproco con esa gente que nunca tiene la oportunidad de tenerlos tan cerca y merecen un mimo. Su arenga hará, al fin, que algunos de sus dirigidos cumplan con ellos y los saluden. En la cancha todo sería distinto.

La única venta de entradas que hubo fue por Internet y rápidamente se agotaron, generando sospechas de favorecer una reventa que multiplicó los valores iniciales. No fueron pocos los habitantes de esta ciudad, como el hincha ayer frente al hotel Diplomatic, que se quejaron por eso y que afirmaron que al fin y al cabo muchos de los que estuvieron anoche en el Malvinas Argentinas vinieron de afuera de la ciudad. La hotelería y gastronomía, agradecidas, pero el hincha local que no quiso perderse el acontecimiento, lo padeció. Eso se notó con los muchos que buscaron en las adyacencias orientación para ubicar su tribuna. Se notaban que no conocían el estadio mendocino.

Fueron muchos los que se quedaron inclusive a pasar la noche frente al alojamiento argentino y que apenas dos veces, y por iniciativa de Bauza, pudieron sentir a la selección bien cerca. Una fue el miércoles a la noche, cuando después de regresar del estadio por la conferencia de prensa, el Patón salió al encuentro junto a Angel Correa y Lucas Alario. Y la otra fue ayer después del almuerzo, cuando el técnico comandó la movida del primer piso, sobre la terraza. Esta vez Pablo Zabaleta, Lucas Biglia, Matías Kranevitter, Augusto Fernández y Emanuel Mas se asomaron para saludar por un breve instante.

Por supuesto, Bauza y los jugadores recién se están conociendo, y estas sugerencias del Patón fuera del contexto habitual de la relación técnico-jugador, necesitarán su tiempo para que maduren y para que se entienda que potenciará esa relación idílica entre la selección y su público que siempre hay que cuidar, sin mucho sacrificio por otra parte.

Después sí, en el Malvinas, la comunión fue total, con las casi 45 mil almas que apoyaron a Messi, la selección y al nuevo ciclo de Edgardo Bauza. El propio Leo sí saludó a una de las tribunas cuando todo el estadio lo aclamó y ni hablar que lideró el aplausómetro cuando la voz del estadio dio el equipo, seguido de cerca por Javier Mascherano, aunque todos fueron reconocidos y devolvieron el cariño, también el Patón. Las decepciones por las finales perdidas parecieron olvidadas en Mendoza, por los mendocinos que oficiaron de muy buenos anfitriones y por los muchos que vinieron de afuera.

Comentarios