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Sábado 24 de Octubre de 2009

Música, pelucas y disfraces en un colorido festival de teatro de alumnos secundarios

Atiborrados de chicos, los patios y salones de la Escuela Provincial de Teatro y Títeres fue el escenario —literalmente hablando— en donde alumnos de distintas escuelas secundarias de Rosario y alrededores desplegaron todo su histrionismo y versatilidad para interpretar distintos personajes. Se trató del Festival de Teatro de Escuelas de Enseñanza Media, organizado por la institución terciaria anfitriona.

Atiborrados de chicos, los patios y salones de la Escuela Provincial de Teatro y Títeres fue el escenario —literalmente hablando— en donde alumnos de distintas escuelas secundarias de Rosario y alrededores desplegaron todo su histrionismo y versatilidad para interpretar distintos personajes. Se trató del Festival de Teatro de Escuelas de Enseñanza Media, organizado por la institución terciaria anfitriona.

Vestidos con pelucas, trajes extravagantes y hasta abundante maquillaje, los adolescentes se plantaron desvergonzados en cada obra representada. Junto a ellos, y disfrazados de porteras enojadas y maestras mandonas, alumnos de la Escuela de Teatro le dieron color a la actividad oficiando de acomodadores y guías entre cada presentación escolar, de 15 minutos cada una.

"Las escuelas se fueron muy contentas y enganchadas, porque para muchos fue la primera vez que compartían sus experiencias abiertamente", dice Jorge de la Rosa, profesor y uno de los coordinadores de la muestra. En total fueron nueve escuelas medias las que participaron del certamen, desarrollado el pasado 16 de octubre: Jesús de Nazareth, Normal 3, Gurruchaga, San Martín de Porres, Normal 1, La Roca, Cristiana Evangélica Argentina y Santa Isabel de Hungría. La lista la completó la Escuela Normal de Alcorta.

Con la obra "Desencuentro" se presentaron los chicos de segundo año de la Escuela Nuestra Señora de La Roca —Camilo Aldao al 2000—. "Nos encanta hacer teatro, nos divertimos mucho y lo hacemos con ganas", cuentan Melanie y Paula, dos de las alumnas participantes del encuentro escolar.

En algunos colegios, el teatro forma parte de las actividades extracurriculares, siendo una materia optativa para los chicos. En otras, como en el caso de la Gurruchaga, integra el plan de estudios: es obligatorio en primer y segundo años del secundario, y luego es exclusiva hasta quinto para los que siguen la terminalidad de comunicación, arte y diseño.

"Que haya teatro en el colegio nos ayuda un montón a desenvolvernos en otras materias, decir lo que sentimos, porque el teatro es eso: expresarse", define Belén —16 años— estudiante de la Gurruchaga. A su lado, Giuliano destaca que poco a poco fueron perdiendo la vergüenza, al interpretar distintos personajes frente a sus propios compañeros de clase. "El hecho de estar entre amigos y mostrarnos así nos hace sentirnos cómodos", cuenta. Ambos alumnos interpretaron obras escritas por los chicos —"La vida de Carlos" y "El puerto"— que presentan en geriátricos.

Acompañados por una murga murga y hasta una banda de rock para el cierre, el festival permitió cobijar y difundir las actividades artísticas que los adolescentes desarrollan en las aulas. Con el drama y el humor como excusas, los chicos dieron cuenta de que es mucho lo que pueden dar cuando se los incentiva a expresarse libremente desde el arte. 

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