Central
Jueves 03 de Noviembre de 2016

Montoya volanteó la victoria

El mediocampista derecho se devoró la cancha en la etapa inicial y participó de los goles. Volvió intacto de la lesión.

Hay partidos en que los jugadores tienen la posibilidad de destacarse y ratificar condiciones de que están a la altura de ponerse la camiseta que defienden. Cuando hay muchísimo en juego como anoche se espera que saquen a relucir la jerarquía y compromiso los pilares de los equipos. Y no hay ninguna duda que Walter Montoya, la gran figura del Kempes, es una pieza vital en el ciclo de Eduardo Coudet. Es uno de los motores del conjunto del Chacho. Y tras superar una lesión ligamentaria en la rodilla y llegar con lo justo al partido, demostró que es un eslabón fundamental del andamiaje auriazul. En el primer tiempo se devoró el Kempes. Un desborde fantástico para la apertura de José Luis Fernández y un remate furibundo para la arremetida posterior de Germán Herrera. Montoya fue el punto más alto de la victoria auriazul.

El ocho canalla tuvo una etapa inicial con nivel de selección. Fue una turbina por la derecha, generando estragos con sus trepadas en la última línea xeneize. Estuvo lúcido con la pelota, veloz para picar al vacío y efectivo a la hora de terminar las jugadas.

No hay dudas de que fue Coudet quien le dio a Montoya un rol protagónico desde que el DT llegó a Arroyito. Y ayer el volante chaqueño le devolvió toda esa confianza al entrenador, junto cuando la continuidad del Chacho estaba bajo la lupa.

Claro que en el complemento sintió el trajín de la inactividad. Porque tras el golazo ante Estudiantes no pudo completar el cotejo frente al Pincha, no participó ante Newell's y Huracán y reapareció anoche con todas las luces. Pero igual con lo hecho en la etapa inicial se llevó todos los flashes de la Docta. Otro de los puntos altos canallas fue el arquero Sebastián Sosa, de notables intervenciones en la etapa final y astuto para consumir minutos cuando Boca se venía. El arquero uruguayo también necesitaba una actuación soberbia como la de ayer.

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