Central
Miércoles 19 de Octubre de 2016

Montoya, la figurita más difícil

El cuerpo técnico insiste con esperar la recuperación del volante, pero es complejo que pueda llegar en condiciones al clásico.

La no salida de Walter Montoya a realizar trabajos de campo fue todo un indicio en la práctica de ayer. Pero no sólo por las escasas chances que tiene de estar a disposición del técnico para el clásico, sino por el denodado esfuerzo que realiza el cuerpo médico para lograr que la rehabilitación de la distensión del ligamento lateral interno de la rodilla derecha que sufrió en el partido contra Estudiantes no termine siendo un impedimento para el domingo. No obstante, el análisis de la situación será a diario, sabiendo que su presencia asoma como compleja.

Hay un trabajo especial que se está llevando a cabo con Montoya que en la previa de cualquier otro partido quizá no se realizaría. Es que es justamente la previa del clásico lo que motiva al cuerpo técnico a agotar todas las instancias para ver si se puede poner al volante en óptimas condiciones. Por eso ayer el chaqueño estuvo de principio a fin dentro del vestuario, realizando trabajos de kinesiología. Es más, en horas de la tarde el volante también trabajó en el predio de Arroyo Seco. Allí es sometido a ejercicios específicos, además de movimientos en pileta para la relajación y fortalecimiento de la zona afectada.

"Hay una pequeña chance y se trabajará para que pueda estar el domingo. Faltan varios días para el partido y por eso nadie lo va a descartar con anterioridad", confiaron allegados a la dirigencia luego de recibir el correspondiente informe de parte del cuerpo técnico.

No obstante, las posibilidades siguen siendo pocas. Es que se trata de una lesión que lleva entre 10 y 20 días de recuperación. En condiciones normales Montoya ya hubiera quedado descartado el mismo sábado, en cancha de Quilmes, desde donde se retiró caminando con mucha dificultad. Sólo la respuesta propia "de cada jugador" es lo que ilusiona a los integrantes del cuerpo técnico, quienes se muestran precavidos a la hora de darlo ya de baja, quizá en lo que pueda ser, típica y entendible, hasta una maniobra de distracción.

Si hoy hay algo de fútbol o movimientos tácticos, Montoya no participará, como tampoco se moverá el jueves a la par de sus compañeros. La evolución arrojará signos más claros recién sobre el fin de semana y allí se verá si el volante esta en condiciones de soportar un nuevo partido, de ir al banco o de bajarse definitivamente del clásico.

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