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Sábado 03 de Septiembre de 2011

Mitos y prejuicios que perduran

¿Por qué no se estudian las ciencias duras? Con ese interrogante el Instituto Balseiro desafió a los chicos de todo el país que cursan el secundario a escribir una monografía. Llegaron 286 textos, de los cuales se seleccionaron 15, a cuyos autores se becó para que del 2 al 8 de octubre conozcan el centro académico de Bariloche. De Santa Fe viajarán cuatro alumnos: Juliana Ascolani del Colegio Misericordia, de Casilda; Tomás Costamagna del Misericordia de Rafaela; Lisandro Cocca y Mariano Golin que son los rosarinos elegidos.

"Cuando te ponés a investigar te das cuenta que hay carreras humanísticas que tienen muchísimos alumnos y eso es un problema. En cambio no pasa lo mismo con las ciencias duras. Por ejemplo, me encontré que el Instituto Sábato (dedicado a las ciencias) no logra cubrir las 18 becas que ofrece al año", analiza Lisandro cuando explica parte de lo que volcó en su trabajo.

creencias. Según opina el alumno del Poli esto pasa porque "hay muchos prejuicios sobre las carreras de ciencias duras". "Muchos creen -dice- que vas a tener que estudiar desde el primer año la teoría de la relatividad y no vas a entender nada. Ese un mito. Pero además hay un problema y es que no siempre las ciencias se explican como se debería, porque falta un estímulo importante que es mostrar las aplicaciones prácticas que tienen en la vida".

Mariano Golin, de 5º del Normal Nº 1, coincide con la mirada de Lisandro sobre "los estereotipos". "Siempre que se piensa en un científico aparece la representación de un hombre con anteojos, guardapolvo y trabajando en un laboratorio. Eso lleva a creer que los que se dedican a las ciencias son excepciones y en realidad no se considera que todos estamos vinculados con la misma, porque la producimos o la usamos. Por eso hay que cambiar esa idea de ciencias para pocos y pensar que es para todos".

Papel de los docentes.Mariano rescata de su escuela las terminalidades humanísticas, artística y biológica (que es la que cursa) que ofrece a los alumnos. También el apoyo de los profesores aún por fuera de horario. "Nosotros teníamos el Proyecto 13 en nuestra escuela (por el cual los docentes podían dedicarle horas por fuera de la clase a distintos proyectos, como las olimpíadas), pero se lo desarmó este año. Así y todo algunos profesores siguen con gran voluntad, sin que les paguen más, apoyándonos".

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