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Jueves 09 de Julio de 2015

Messi, entre la exigencia y el poder

A Lionel Messi se le exige todo. Por un lado está bien, porque es el mejor jugador del mundo y en la selección aún no “pagó” la deuda.

A Lionel Messi se le exige todo. Por un lado está bien, porque es el mejor jugador del mundo y en la selección aún no “pagó” la deuda. Pero por otro lado ese pedido para que sea el salvador de todo muchas veces se torna impiadoso. Todo recae sobre su figura y muchas veces de manera exagerada. Un tanto  injusta.  Es cierto que gana millones, su nombre cotiza alto en el mundo, etcétera, etcétera. Es humano. Todo lo que dejó la derrota en la Copa América lo golpeó duro y, según trascendió, hasta habría pensado tomarse un descanso en la selección. “Le dije a Leo que no juegue más en la selección. No le dan pases y eso no se entiende”, declaró ayer en La Ocho el abuelo del 10,  Antonio Cuccitini. Como agregando más datos a esa versión que hace días circula en todos los medios. Todo un dolor de cabeza para muchos, sobre todo para los directivos de la AFA, que estarían ante un gran problema. Porque no es lo mismo un amistoso o cualquier otro encuentro con Messi en la cancha que sin su figura. Las convocatorias de hinchas no son iguales teniendo en cuenta que todo lo que toca lo convierte en oro. El “circo” que se monta tampoco sería igual. Por eso a la presión que tiene de siempre ser el mejor dentro de la cancha se le sumaría otra externa, la de los poderosos y que tiene que ver con el gran negocio del fútbol. Donde ahí no importa la persona, si no los dólares.

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