Banderazo
Sábado 06 de Agosto de 2016

Mensaje mafioso: balearon el edificio donde vive el secretario de Newell's

Fue la noche del jueves en Rodríguez al 1600. Al menos siete tiros dieron en un auto y el frente de la propiedad donde reside Claudio "Tiki" Martíne.z

Al filo de la medianoche del jueves, minutos después de que el frente del edificio de Rodríguez al 1600 en el que reside fuera baleado con balas calibre 9 milímetros, Claudio "Tiki" Martínez se sinceró ante sus vecinos: "Está clarísimo que esto era para mí. No tengo dudas. Vengo de una reunión y pensé que ésto podía pasar", indicó el secretario del Club Atlético Newell's Old Boys. Alrededor de las 22.40 de anteayer un auto pasó frente al edificio y, en dos secuencias, descargó siete balazos. Seis impactaron en el frente y el restante en un Chevrolet Celta estacionado en el lugar. Martínez no estaba en su casa y la hipótesis más fuerte sobre la que trabaja la fiscal Verónica Caini, a cargo de la investigación, es que el ataque se produjo en el marco de "la falta de diálogo entre la Comisión Directiva del club y la barra brava", inmersa en una crisis y disputa de liderazgo.

Claudio "Tiki" Martínez es un referente en la vida política de Newell's. Un dirigente conocedor no sólo de los códigos del fútbol sino también de la calle. Vicepresidente primero durante la gestión de Guillermo Llorente, tras las elecciones de 2008, el directivo continuó en la CD tras los comicios del pasado 19 de junio acompañando a Eduardo Bermúdez como secretario del club. Desde hace unos años reside muy cerca del Coloso, en Rodríguez al 1600. "Parece que anoche por acá estuvieron los chicos malos y dicen que me buscaban a mí", comentó Martínez ayer a la mañana, cuando salía a pasear a su perro.

Un auto viejo. Según los pesquisas, el jueves a las 22.40 un auto viejo y de color verde pasó a baja velocidad frente al edificio en el que reside el secretario de Newell's y uno de los ocupantes disparó al menos siete veces. "Cuando escuché el primer disparo pensé que eran «cuetes» o petardos. Me asomé y ví un auto verde claro, desteñido, que aminoraba la marcha. Era un auto viejo. Después escuchamos otros cinco o seis disparos más que venían del auto. En ese momento la calle era un desierto. No había gente. El auto siguió a marcha lenta y dobló por Pellegrini", explicó ayer una vecina. Al menos otras tres personas dijeron haber visto, total o parcialmente, la misma secuencia aunque no coincidían con el modelo del auto. "Esto se sabía que iba a pasar. Todos lo sabíamos", dijo resignada la portera del edificio.

Minutos después comenzaron a llegar al lugar patrulleros y algunos vecinos del edificio se congregaron en la vereda. Entonces llegó Martínez. Primero habló con los policías y luego con sus vecinos. En el piso los peritos marcaban con tiza las esquirlas y los plomos deformados. Seis balazos impactaron en el frente del edificio: uno en el portón del estacionamiento, tres en un revestimiento de mármol y dos en la puerta de blindex de ingreso. Un séptimo disparo perforó la luneta de un Chevrolet Celta que estaba estacionado.

El edificio cuenta con videocámaras sólo en la cochera, pero enfocan hacia el interior. Igualmente, la fiscal Caini solicitó que se rastrearan los registros de viviendas de la cuadra y las de una cámara que la provincia tiene en Pueyrredón y Pellegrini. El directivo tampoco tenía custodia policial, algo que había sido requerido por la Comisión Directiva tras el asesinato el 28 de junio del novel jefe de la barra brava leprosa Maximiliano "Cabezón" La Rocca y de los incidentes que rodearon la sucesión aún inconclusa. Incidentes que incluyeron enfrentamientos en el "banderazo" previo al clásico por la Copa Santa Fe, el jueves 21 de julio; en el entretiempo del partido con Rosario Central disputado el 24 de julio, cuando les gritaron a los dirigentes "que se sentaran a arreglar"; y en la concentración que se realizó en Pueyrredón y Pellegrini, con el Coloso cerrado, el 28 de julio ante la suspensión del banderazo.

Por eso, tras este ataque, desde la Fiscalía Regional se pidió custodia policial para Martínez y su familia.

Una saga sangrienta. La crisis en la barra leprosa comenzó tras la caída del fallecido Roberto "Pimpi" Caminos como consecuencia de la derrota electoral de Eduardo J. López, en diciembre de 2008. Entonces asumió el liderazgo Diego "Panadero" Ochoa, quien en agosto de 2013 cayó preso abriendo otro capítulo de la sucesión, más violento y surcado por la narcocriminalidad.

La Comisión Directiva que integra Tiki ganó las elecciones el 19 de junio pasado. Diez días antes Matías Hernán "Cuatrerito" Franchetti, sindicado como uno de los líderes de la barra, fue asesinado a balazos. Ocurrió la tarde 7 del junio cuando salía del Coloso del Parque. En tanto, nueve días después de las elecciones el asesinado fue Maximiliano Ezequiel "Cabezón" La Rocca, quien había sido testigo del crimen de Franchetti y, según su entorno, unas horas antes de toparse con la muerte había sido ungido como nuevo jefe de la barra.

Con una hinchada dividida en facciones y con sus jefes peleando por ser el número 1 se llegó a la previa de los clásicos por la Copa Santa Fe. Los conocedores del tema indicaron que tras la muerte de La Rocca hubo un punto de inflexión. Por sugerencia del Ministerio de Seguridad ningún miembro de la CD de Newell's tuvo contacto con gente de la barra. Además, en la previa del partido de la Copa Santa Fe contra Puerto San Martín, el 5 de julio, circuló por las redes sociales una foto de Matías Pera (enemigo de "Panadero" Ochoa) charlando con uno de los jefes de seguridad del club en el Coloso. Y eso motivó que los jefes de seguridad fueran removidos.

Muchos afuera. Con el diálogo cortado se generó una lista de derecho de admisión al Coloso para 78 personas. En ese marco varias facciones intentaron unirse manteniendo a sus jefes en procura de abrir un canal de diálogo con la CD, lo que se puso de manifiesto en el entretiempo del clásico en el Coloso, cuando los barras treparon al alambrado para reclamar la atención.

"Este ataque a balazos se esperaba para el lunes posterior al clásico en el Coloso. Y todos sabían que el candidato era Tiki", explicó una fuente. Otros confiaron que ante el partido por la Copa Argentina del miércoles próximo frente a Deportivo Morón, en cancha de Lanús, un sector de la Comisión sugirió que era el momento de limar asperezas. Pero la idea no prospero y los barras no fueron atendidos. Ese desplante pudo motivar el ataque a Martínez.

Por último, hay quienes comentan que la balacera pudo estar fundada en promesas de liderazgo de la barra hechas en campaña que no pudieron ser cumplidas; o el supuesto acercamiento de un sector de la CD a los herederos de Pimpi Caminos.

Consecuencias

El ataque al secretario de Newell's trajo inmediatas consecuencias en el aspecto futbolístico que se desarrollan en el suplemento Ovación.

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