Policiales
Viernes 22 de Julio de 2016

"Me quieren sentenciar a muerte"

En la audiencia de apelación de ayer, Diego Ochoa se quejó de las condiciones de detención que padecía en la celda de aislamiento de cárcel de Piñero. "Me quieren sentenciar a muerte. Es injusto porque no he hecho nada para estar allí. Estoy encerrado las 24 horas en un lugar sin luz solar, me pasan la comida que es incomible por un agujero de la puerta de la celda y a veces se la comen los perros. Duermo en un colchón ignífugo que me hace doler la cintura. La ducha es un caño de agua fría que sale de la pared. El patio es enrejado y no puedo caminar. A mi familia no le dejan pasar los remedios que me traen. Si queremos terminar con la delincuencia tenemos que hacer una reinserción social seria", afirmó Panadero. En medio de la exposición, la camarista Georgina Depetris le preguntó a Ochoa "si se sentía amenazado". "No. Ya no tengo nada que ver con la hinchada" (de Newell's), respondió. Y señaló que no tenía inconvenientes en estar alojado con otros presos. Finalmente, se lamentó porque "en estos últimos 20 días no pude ver a mis hijos".

En la audiencia de apelación de ayer, Diego Ochoa se quejó de las condiciones de detención que padecía en la celda de aislamiento de cárcel de Piñero. "Me quieren sentenciar a muerte. Es injusto porque no he hecho nada para estar allí. Estoy encerrado las 24 horas en un lugar sin luz solar, me pasan la comida que es incomible por un agujero de la puerta de la celda y a veces se la comen los perros. Duermo en un colchón ignífugo que me hace doler la cintura. La ducha es un caño de agua fría que sale de la pared. El patio es enrejado y no puedo caminar. A mi familia no le dejan pasar los remedios que me traen. Si queremos terminar con la delincuencia tenemos que hacer una reinserción social seria", afirmó Panadero. En medio de la exposición, la camarista Georgina Depetris le preguntó a Ochoa "si se sentía amenazado". "No. Ya no tengo nada que ver con la hinchada" (de Newell's), respondió. Y señaló que no tenía inconvenientes en estar alojado con otros presos. Finalmente, se lamentó porque "en estos últimos 20 días no pude ver a mis hijos".

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