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Lunes 17 de Octubre de 2016

"Me pierdo mi último clásico"

Giovani Lo Celso lamentó no poder jugar el próximo domingo.

De no mediar nada extraordinario, en diciembre, Giovani Lo Celso deberá incorporarse a las filas del PSG francés. Por eso, el clásico ante Newell's del fin de semana no era para él un dato menor. Ni uno más. Y la expulsión ante Estudiantes lo dejará afuera. "Siento que me pierdo todo. Como hincha y como jugador el clásico es el partido que esperan todos y que no me lo permitan jugar es una tristeza enorme", dijo. E insistió como si hiciera falta: "Es una tristeza enorme no poder jugar mi último clásico".

Gio se mostró con lágrimas en los ojos asumiendo el dolor que le causa tener que mirar el partido más importante de la ciudad desde afuera. Como un chico al que le quitan el juguete más preciado. Como el chico que es aún a los 20 años.

Cuando Diego Abal pitó la falta contra Jonathan Schunke, Lo Celso salió despedido como loco a protestarle el fallo. No terminó de parársele enfrente de la cara cuando el juez ya le había mostrado la segunda amarilla del partido que se transformó en roja y cuya asociación inmediata fue perderse el clásico. En medio de la protesta desaforada de sus compañeros se fue hacia el banco, revoleando la mano en gesto de incredulidad, riéndose irónicamente. Pero cuando llegó al sector donde Coudet y compañía también estaban como locos, volvió al campo de juego, a mostrarle al árbitro las secuelas de las faltas recibidas. Hubo descontrol, discusiones airadas, histrionismo al por mayor e inevitablemente minutos después Gio terminó yéndose a las duchas. No había vuelta atrás.

A pesar de no ser el más mediático del plantel, el enganche pidió hablar con la prensa tras el partido. Le recomendaron que lo repiense, que no hable en "caliente", pero quiso ir igual, a descargar la bronca: "Siento que me pierdo todo. Como hincha y como jugador el clásico es el partido que esperan todos y que no me lo permitan jugar... Es una tristeza enorme no poder jugar mi último clásico", insistió. Y al hablar de las sensaciones, remarcó: "Es un conjunto de cosas. Ya les dije a mis compañeros, les pedí disculpas por la expulsión y por no poder estar, al cuerpo técnico. Y le pido disculpas a la gente".

Como si quedase algún atisbo de posibilidad de volver a estar en el corto plazo en el clásico, insistió: "En lo personal, más allá de la derrota ante Estudiantes, me duele la expulsión. No me sentí medido con la misma vara. Abal sabía que venía el clásico y me dijo: en la próxima te echo, me condicionó todo el partido".

El volante detalló además que aún sintiéndose condicionado y ya con una amarilla encima, el Chacho le preguntó si quería salir: "Pero no quise, le dije que se quede tranquilo, que estaba bien, al tanto de la amarilla. También tengo que jugar..."

El final fue el ya descripto. Entonces Giovani, la última gran joya del club, se perderá quizás el duelo más atractivo de los pocos que le quedan con la camiseta canalla. Acompañará de cerca. Aunque no será lo mismo.

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