Central
Lunes 15 de Agosto de 2016

Mauricio Martínez confesó que en este momento solo quiere "disfrutar de Central"

Mauricio Martínez se sumó a los trabajos en Central tras la eliminación de la selección en los Juegos Olímpicos. Dijo que nunca dudó de venir a Arroyito

Se lo nota como que aún no dimensionó todo lo que le tocó vivir en apenas un puñado de días. Mauricio Martínez llegó de Unión luego de varios capítulos al mejor estilo de las novelas brasileñas, episodios en los que reina la incertidumbre y cobra vida la emoción. Se sumó a Central y a los poquitos días ya estaba entrenando con otra pilcha. La de la selección Sub 23 que participó de los Juegos Olímpicos. Claro que en Río de Janeiro no le fue bien. Es que con la camiseta albiceleste se volvió temprano debido a la eliminación que sufrió el equipo de Julio Olarticoechea. Se pegó la vuelta con el dolor a flor de piel y se puso nuevamente a disposición de Eduardo Coudet. Ya al otro día se calzó los botines y debutó con la camiseta de Central en el triunfo en el amistoso ante Sud América de Uruguay. "Es verdad, me pasó todo muy rápido. Pero ya está, ahora sólo quiero disfrutar de estar acá porque es un gran club", sostuvo el ex volante tatengue en el mano a mano que mantuvo con Ovación.

—Al final se te dio lo que querías, jugar en Central.

Sí, ni hablar. Y sentí una gran alegría porque la verdad es que viví días complejos cuando se estaba negociando el pase. Jugué poco, pero lo disfruté al máximo.

—¿Disfrutaste porque el plantel te hizo sentir cómodo de entrada o porque era como una especie de revancha para vos?

No, porque el grupo me hizo sentir muy bien desde el primer día. Eso lo valoro mucho.

—Te pasó todo muy rápido al final porque llegaste de Unión, te fuiste enseguida a los Juegos Olímpicos, pero regresaste antes de lo esperado.

Todo fue a mil, es verdad. La novela del tema del pase me jugó un poco en contra porque me hizo perder días de entrenamiento con este gran grupo. Llegué y a los poquitos días ya me sumé al seleccionado. Me pasó volando todo diría.

—¿Lo del pase fue muy discutido porque Racing también te quería?

En realidad nunca me llamaron de Racing. Al menos a mí. Creo que era más mediático que otra cosa el tema. En cambio, nunca dudé de venir a Central porque desde el primer momento en que me contactó el Chacho, me comentó todo lo que era este club y la idea que tenía, le dije ahí nomás a mi representante que tratara de cerrar todo lo más rápido posible porque quería jugar acá.

—¿Entonces llegaste porque te convenció el Chacho?

Por supuesto. Que me haya llamado un tipo como él, sumado a que tenía un buen grupo armado, porque se nota eso desde lejos, hizo que no dudara en querer sumarme a este gran club. Ni hablar también que estando en esta ciudad me permite estar más cerca de mi familia.

—¿Qué imagen tenés de Central?

Es un gran club y una muy buena vidriera. Quiero crecer en esta institución como también disfrutarla.

—¿Qué le podés aportar al equipo, ya que no tenés puesto fijo?

Muchas cosas. Siempre voy a estar a disposición del entrenador. La idea es jugar en el lugar en el que Coudet crea conveniente. No tengo problemas en jugar de volante tapón o cualquier otra posición del mediocampo. Es verdad, no tengo un puesto fijo. Lo único que quiero es hacer lo mejor en este club. Y a eso apuntaré, a rendir lo mejor posible y a tratar de hacer una gran campaña.

—¿Y qué conclusión sacaste de tu paso por las olimpíadas, de la que se volvieron más rápido de lo esperado en realidad?

Y, la verdad es que dolió haber quedado eliminado tan rápido. Se vio que los otros equipos estaban mejor preparados. Tenían más trabajo y se notó. En cambio, muchos de nosotros recién nos conocimos antes de viajar y eso nos jugó en contra. Teníamos un buen plantel y se había formado además un gran grupo, pero nos faltó más trabajo. Y se notó en la cancha.

—¿Les dolió más además haber quedado afuera con el plantel que tenían, ya que había nombres muy importantes?

Seguro. Dolió y mucho. Después del empate contra Honduras, el vestuario fue muy duro. Estábamos todo llorando y había chicos tirados en el piso. Me dolió mucho haber quedado afuera tan rápido.

—Lo positivo es que al menos pudiste convertir.

Sí, lo hice. Pero el objetivo era colectivo, no a nivel individual.

—Otro dato positivo es que al menos conviviste con Lo Celso y pudieron hablar de lo que es el mundo Central.

Por supuesto. Es más, concentrábamos juntos con Gio. Vino bien porque además de que me hablara de lo que es este club, también conocí a una gran persona.

—¿Y qué te dijo de Central?

Lo que se ve desde afuera. Que es un club grande y acá no podés regalar nunca nada.

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