Policiales
Sábado 08 de Octubre de 2016

Mataron de dos tiros a una joven en el Fonavi del barrio Municipal

Uno de los balazos dio en el cuello de la joven, el otro le perforó la mano y un tercero se incrustó en una pared.

Tamara Bustos era apodada Angie y tenía 22 años. Ayer, como desde hace tres meses cuando llegaba la noche, se paró debajo de un árbol apenas florecido ubicado frente a la tira G del Fonavi de Sánchez de Thompson 31 bis. Todos los vecinos del barrio Municipal dijeron que vendía drogas en ese pequeño patio común de los edificios. Ayer fue su última noche. Un hombre joven se le acercó en bicicleta y le dijo algo. Ella negó con la cabeza y se escucharon tres disparos. Uno de los balazos dio en el cuello de la joven, el otro le perforó la mano y un tercero se incrustó en una pared. La chica murió en la ambulancia del Sies que la llevaba al Heca.

   De Angie poco se sabe. De su muerte no mucho más. Una vecina contó que "eran cerca de las ocho y la piba estaba parada donde siempre. No vimos nada pero escuchamos los tiros, fueron tres. La piba era chiquita, menudita. Cayó y comenzó a sangrar. Nos acercamos y vimos que boqueaba, como si quisiera respirar. Entonces llamamos a la ambulancia que vino rápido y se la llevó".

   Dos hipótesis manejaban anoche los investigadores, que encontraron algunas bochitas de cocaína en los bolsillos del vaquero de la chica. Que Angie no le quiso vender "merca" a su homicida o bien que éste quiso robarle lo que tenía: "Es como que ella quiso alejarse, salir corriendo; pero no le dio tiempo y le tiró. Era un chico y se fue con la bici por Sánchez de Thompson", dijo otro vecino.

   El conmocionado barrio Municipal se llenó de móviles, chatas y motos policiales. Por el pequeño predio donde se cometió el asesinato iban y venían gendarmes y hasta el director de la Policía de Investigaciones, Daniel Corbellini, mientras el fiscal Luis Schiappa Pietra se metía en cada casa, en cada negocio que circunda ese lugar para preguntar por lo ocurrido.

   "Vivía acá cerca con la madre, en bulevar Seguí y Grandoli. Pero la madre murió y ella se quedó en la casa. Pero después no sabemos por qué se fue, vivía casi en la cale", dijo otra vecina. Otra mujer deslizó que Angie era madre de un niño de un año y medio, que no vivía con ella pero que de vez en cuando se la veía paseándolo.

   El patio común en el que cayó la joven es el lugar obligado de paso de quienes compran en los negocios de la tira G del Fonavi Municipal. Los comerciantes se pasan allí todo el día y todo se cuenta. Anoche, pasadas las 21, todo volvió a ser normal. Ya nadie comentaba el hecho. Esa es la trampa que impone el miedo, todo parece normal.


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