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Jueves 06 de Mayo de 2010

Masa crítica

A pesar de que la bicicleta es un medio de transporte económico, ecológico, saludable y favorece la disminución del congestionamiento del tránsito, Rosario no construyó ni un metro de ciclovía en los últimos años. De las 250 kilómetros de bicisendas proyectadas allá por 1997, sólo se realizaron 43, con lo que el plan avanza al ritmo del general Ernesto Alais, aquel jefe del II Cuerpo de Ejército que se volvió célebre por el lento paso de sus fuerzas cuando el presidente Alfonsín le ordenó que reprimiera la rebelión carapintada de Semana Santa...  

A pesar de que la bicicleta es un medio de transporte económico, ecológico, saludable y favorece la disminución del congestionamiento del tránsito, Rosario no construyó ni un metro de ciclovía en los últimos años. De las 250 kilómetros de bicisendas proyectadas allá por 1997, sólo se realizaron 43, con lo que el plan avanza al ritmo del general Ernesto Alais, aquel jefe del II Cuerpo de Ejército que se volvió célebre por el lento paso de sus fuerzas cuando el presidente Alfonsín le ordenó que reprimiera la rebelión carapintada de Semana Santa.

En Rosario se calcula que hay unas 400 mil bicicletas, el 40 por ciento de las cuales circula con frecuencia por la ciudad. Es que pese a la falta de seguridad vial por falta de infraestructura, miles de rosarinos por necesidad o deseo utilizan este medio de transporte: los sectores sociales de menores recursos, quienes la utilizan tanto para desplazarse por cuestiones económicas; jóvenes y estudiantes universitarios, quienes se desplazan desde sus hogares hacia los centros de estudio y hacia sus lugares de trabajo; y quienes emplean la bicicleta con fines lúdicos, recreativos y deportivos, entre otros.

La Municipalidad de Rosario fomenta el uso de la bicicleta, pero a los ciclistas los deja librado a la selva del tránsito. Los accidentes de tránsito en los que están involucrados ciclistas van en aumento, unos 900 al año.

Según estudios de hace algunos años, pero que no deben haber cambiado sustancialmente, el 60% de los viajes que se hacen en la ciudad son de una distancia menor a cinco kilómetros. Y el 61,1% de los vecinos asegura que los haría en bicicleta si existiera una vía segura para hacerlo, es decir bicisendas. Además, se deberían crear lugares de estacionamiento especiales en la zona del microcentro para que los ciclistas puedan dejar sus rodados en forma segura al momento de ir a trabajar o realizar trámites.

Se dirá que no hay dinero para hacer obras, pero desde el promocionado plan de 250 kilómetros de ciclovías de 1997 ya pasaron 13 años, y las bicisendas no constituyen una obra que demanden fondos millonarios. Es más, es una obra de bajo costo en comparación con el alto impacto que tendría en la población. Incluso, numerosos y onerosos gastos que el municipio realizó en la última década suenan superfluos al lado de éste. Que la ciudad cuente con una infraestructura adecuada para los ciclistas constituye una condición indispensable para garantizar el uso de las ciclovías en forma segura.

Buenos Aires recientemente inauguró 25 kilómetros de ciclovías, y proyecta habilitar 75 kilómetros más este año. Córdoba va a la vanguardia entre las grandes ciudades de Argentina, ya que desde hace años ya tiene en funcionamiento 103 kilómetros de bicisendas y prevén implementar 30 kilómetros más en el corto plazo. Rosario, en cambio, tiene una gran deuda al respecto.

En este sentido es saludable la irrupción de Masa Crítica, una "celebración ciclista" que tiene lugar todos los meses en numerosas ciudades del mundo, y ahora también en Rosario. Uno de las finalidades de Masa Crítica –que en nuestra ciudad se celebra los primeros domingos de cada mes con paseos colectivos por la ciudad– es “exigir políticas públicas que incluyan a los ciclistas” porque tienen derechos que no son respetados.

"Masa Crítica no es una organización. Es una coincidencia no organizada, es un movimiento de bicicletas en las calles, un paseo mensual para celebrar el ciclismo y para afirmar los derechos del ciclista en las calles. Es una idea y un evento. Es gratis. No es una carrera. Es sólo por diversión. Sucede cuando muchos ciclistas se reúnen en el mismo lugar, a la misma hora y deciden pedalear juntos el mismo recorrido por un rato", sostienen en Facebook, el lugar desde donde se organizan.

El nombre Masa Crítica proviene de un fenómeno observado en China, donde en los cruces sin semáforos, los ciclistas se van acumulando hasta llegar a un número tal que les permite cruzar sin riesgo. Por eso, necesitamos mucha más Masa Crítica.
 

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