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Domingo 01 de Octubre de 2017

Sanar flotando

Un centro terapéutico ofrece una propuesta innovadora para la relajación, el descanso profundo y el alivio de ciertas dolencias del cuerpo, emocionales y espirituales. Puede complementar tratamientos médicos

Ingravidez, quietud, bienestar. Algo tan necesario y a veces difícil de encontrar en la vida cotidiana para "desconectarse" del mundo y reponer energías. Entre múltiples alternativas terapéuticas para lograr el bienestar, ahora existe un espacio en Rosario: una propuesta novedosa que requiere, literalmente, animarse a flotar.

Desde abril pasado funciona en Suipacha y Pellegrini un centro de flotación (inédito para la ciudad) que consiste en la inmersión en una cámara o tanque de aislamiento sensorial con agua a temperatura corporal y densa, saturada con sales, de manera que uno se mantiene permanentemente a flote, como ocurre en el mar Muerto.

La experiencia no sólo reporta beneficios para una larga nómina de dolencias físicas, sino también mentales, emocionales y hasta espirituales, explican los responsables del lugar. En cierto modo, el hecho de flotar 45 minutos sin estímulos sensoriales precisos lleva casi inevitablemente a un estado meditativo profundo. Es tal la relajación y el descanso que se consiguen que una sesión, que, aseguran, equivale a unas cuatro horas de masajes y cerca de ocho horas de sueño.

La cámara se asemeja a una gran bañera con 600 litros de agua que contiene disueltos 300 kilogramos de sales Epsom (de sulfato de magnesio) y sin sodio "de modo que esta técnica no está contraindicada para hipertensos", aclaró Carina Gohlke, propietaria junto a su hermano Cristian del centro de flotación Ymoa. Esas sales "también son beneficiosas para el cabello y la la piel e intervienen como depuradoras de toxinas en el cuerpo, porque generan una ósmosis inversa", agregó Carina.

"La gran densidad que adquiere el agua hace que el cuerpo flote sin ningún esfuerzo. Esto genera una respuesta fisiológica: el cerebro detecta que no está sujeto a la ley de gravedad por lo que destina toda la energía del funcionamiento autómata a la restauración física y mental". Así, el cerebro "disminuye los estímulos eléctricos de los músculos y baja su estado de frecuencia vibratoria a theta: el estado más bajo que se puede alcanzar con conciencia (algo como estar entre dormido y despierto). Esto genera a nivel físico que disminuyan inflamaciones articulares y que se lave el ácido láctico de los músculos, por lo que no sólo es de sumo beneficio para quienes practican deportes sino aquellos que cargan con tensiones cotidianas y posturales".

Además, la relajación corporal al flotar "permite que la columna se alinee, se estire y se redistribuya el espacio intervertebral. De esta manera esta técnica ayuda a aliviar las molestias por pinzamientos, mejora la postura y está comprobado su beneficio para quienes padecen fibromialgia, hernia de disco, cervicalgias y lumbalgia, entre otras dolencias", destacan las personas a cargo del centro de flotación.

A nivel mental, alcanzar el estado de frecuencia vibracional theta "implica que los pensamientos se acallen y que bajen los niveles de estrés porque disminuyen las sustancias, neurotransmisores y hormonas relacionados, como por ejemplo la adrenalina y cortisol, mientras que se elevan los niveles asociados con el estado de bienestar: serotonina, dopamina, endorfinas y también se equilibran los niveles de melatonina, responsable de que tengamos sueño, y de combatir el insomnio", detallaron.

En lo emocional, flotar en agua densa ayuda a lograr un equilibrio. "Esta técnica es muy buena como complemento de otras terapias para abordar la ansiedad, depresión, angustia profunda, crisis de pánico. También colabora con quienes necesitan bajar de peso y dejar de fumar".

Carina y su hermano son rosarinos. Ella es una incansable investigadora sobre "los cambios de conciencia que pueden modificar la fisiología del cuerpo". Cuenta que mientras estudiaba programación neurolingüística "que nos enseña que cambiando estados mentales podemos cambiar nuestro cuerpo, di con las cámaras de flotación. De ahí surgió la idea de instalar una en la ciudad como una forma terapéutica válida, y como complemento de otras terapias para la introspección, relajación y equilibrio en el cuerpo de una forma rápida, sana, natural y muy efectiva", explicó.

En ese sentido comentó que en Europa "hay centros de flotación que funcionan como complemento de institutos de tratamientos contra la depresión y el dolor. Allí y en Estados Unidos es habitual que los deportistas de alto rendimiento los usen para su recuperación post-entrenamiento. En Suecia, los pacientes acuden a menudo a las cámaras por recomendación médica y, de hecho, es el país donde hay más tanques por persona en el mundo".

En esos lugares la terapia de flotación "es reconocida y recomendada".

Los encargados del centro aseguraron: "Esta propuesta en Rosario es una primera etapa pero la idea es extendernos a toda la zona de influencia y la región y, por qué no, llevar el proyecto a otros lugares de Argentina".

Una sesión, paso a paso

"No hay una forma correcta o incorrecta de hacer una sesión sino la más cómoda y relajada para cada persona", advirtió Carina Golhke, responsable de la atención en Ymoa, que funciona en una casa antigua en Suipacha 1740.

La habitación donde está el tanque tiene la temperatura ideal para quitarse la ropa y cambiarse con prendas cómodas que no interfieran en la experiencia. Antes de la inmersión, Carina pauta las mejores condiciones de la sesión con quien la va a tomar. "Si quiere puede usar tapones para los oídos o almohadilla; si lo prefiere la tapa de la cámara permanece abierta, con o sin ventilación extra. Se definen además el nivel de temperatura y el uso o no de luz interna".

También se puede optar por escuchar música relajante e incluso la persona puede llevar o sugerir su propia música. Tras la sesión en la misma habitación está disponible una ducha con todos los elementos de higiene, toallas y pantuflas. "Todo pensado para sólo disponerse a flotar y relajarse.", destaca.

En el centro de flotación también se realizan otras actividades que tienen que ver con el bienestar, como yoga, talleres de alimentación natural energética, armonización con cuencos y la difusión de medicina tradicional indoamericana.


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