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Domingo 12 de Marzo de 2017

Mujeres que inventan

Tres creaciones de uso cotidiano cuyas hacedoras fueron mujeres. Ingenio, creatividad, flexibilidad y pasión reunidos en los hallazgos de destacadas damas que no siempre tuvieron el reconocimiento que se merecían.

El 8 de marzo fue el Día de la Mujer y todos los medios aprovecharon la fecha para recordar su papel en la lucha social, la política, el arte, la ciencia o la tecnología. En particular, me voy a detener en tres inventos de uso casi cotidiano y que son el producto del ingenio de mujeres.

   Con una coincidencia adicional: llegamos a estas historias a través de episodios de Los Simpson.


Líquido corrector


En Las chicas solo quieren sumar el director Skinner insinúa que las chicas no son tan buenas en matemática como los chicos. Esa declaración conduce a una serie de acontecimientos que termina con la separación de alumnos y alumnas en la Escuela Primaria de Springfield.

   Marge dice que la idea de que las chicas no son buenas en matemática es ridícula y que las mujeres son tan inteligentes como los hombres. Y, a modo de ejemplo, cita algunos inventos creados por ellas. Uno es el líquido corrector para papel, inventado en 1951 por la norteamericana Bette Nesmith Graham (1924-1980).

   Graham era mecanógrafa en un banco y pintora aficionada. Una vez se puso a pensar que, cuando un artista comete un error en su pintura, no borra lo que hizo sino que cubre el error con más pintura. Decidió que podía hacer algo parecido con sus errores de escritura: puso un poco de pintura blanca en una botella, la llevó a su oficina y la usó en forma privada para corregir sus errores de tipeo.

   Aunque a su jefe no le gustaba esa forma de corregir errores, sus compañeros de oficina le pedían continuamente su "pintura correctora". Entonces decidió distribuirla comercialmente con el nombre de Mistake Out (algo así como "fuera errores"). Años después le cambió el nombre por Liquid Paper, con el que lo conocemos hoy.

   La empresa fundada por Graham llegó a tener más doscientos empleados y vendía veinticinco millones de botellas de Liquid Paper por año. En 1979 la vendió por más de cuarenta millones de dólares a la compañía Gillette.

   Bette Nesmith Graham murió en 1980 a la edad de 56 años. Su hijo, Michael Nesmith, fue integrante del grupo musical de los 60, The Monkees.


El limpiaparabrisas


Marge también menciona el limpiaparabrisas, inventado a principios del siglo XX por una empresaria de Alabama llamada Mary Anderson (1866-1953).

   En el invierno de 1902, Anderson fue a la ciudad de Nueva York y observó como el conductor del tranvía en que viajaba debía bajarse a cada rato a limpiar la suciedad, el agua y la nieve que cubrían las ventanillas. Eso hacía perder tiempo tanto al conductor como a los pasajeros. Comenzó entonces a pensar en un dispositivo automático de barrido para mantener limpio el parabrisas.

   Al regresar a su casa contrató a un diseñador profesional que la ayudó a perfeccionar su dispositivo y consiguió que una compañía local construyera un prototipo. En 1903 solicitó, y obtuvo, una patente por diecisiete años por su limpiaparabrisas. Consistía en una manivela que se accionaba manualmente desde el interior del vehículo y que movía una escobilla de goma apretada contra el vidrio. No fue el primer limpiaparabrisas que se patentó pero sí el primero práctico y efectivo.

   En 1905 intentó vender su invento a los fabricantes de automóviles. Henry Ford se mostró interesado y probó el dispositivo limpiaparabrisas en su modelo T. Cuando la patente venció en 1920, el limpiaparabrisas comenzó a formar parte del equipamiento estándar de la mayoría de los autos. La primera marca en hacerlo fue la Cadillac, en 1923.

   Mary Anderson murió en 1953 a la edad de 87 años.


El vidrio antirreflectante


En La niña que dormía muy poco, los Simpson visitan el recién inaugurado Museo de la Estampilla de Springfield. En el salón de "Padres —y madres— de los inventos" ven a una estampilla con la imagen de Katherine Blodgett, quien se presenta como inventora del vidrio no reflejante.

   Katherine Purr Blodgett nació en 1898 en Nueva York. Estudió en la Universidad de Cambridge donde fue la primera mujer en obtener un doctorado en física en esa universidad.

   Cuando tenía 18 años visitó la planta de General Electric en Shenectady, donde había trabajado su padre. Allí conoció al químico (luego, Premio Nobel) Irving Langmuir. Tras completar su licenciatura la Universidad de Chicago, comenzó a trabajar con Langmuir. Fue la primera mujer en trabajar como científica en los laboratorios de General Electric.

   Langmuir había desarrollado una técnica para producir capas de diversos materiales de unas pocas moléculas de espesor. Esta técnica podía utilizarse para aplicar recubrimientos muy finos sobre agua, metal o vidrio.

   En 1935 Blodgett perfeccionó los métodos de Langmuir para aplicar capas monomoleculares (de una molécula de espesor) con total precisión. El aparato desarrollado por ambos se conoce como Canal de Langmuir-Blodgett.

   En el vidrio común parte de la luz es absorbida, parte es reflejada y el resto (en general, la mayor parte) es trasmitida a través de él. Cuanto mayor sea la cantidad de luz trasmitida, más transparente será el vidrio. Como la luz reflejada hace que el vidrio sea visible, la calidad del vidrio no solamente depende de su transparencia sino también de su no reflectividad. Mediante su técnica, Blodgett pudo aplicar sobre el vidrio capas monomoleculares de metal. Estas monocapas detienen y absorben la luz reflejada produciendo un vidrio no reflectivo y casi invisible.

   Tras recibir muchos premios durante su carrera, Katherine Purr Blodgett murió en 1979. En 2007 ingresó al Salón Nacional de la fama de los inventores.

   Sea corrigiendo errores de escritura, manteniendo la visibilidad en los días de lluvia o mejorando la calidad de los cristales, saludemos las contribuciones de las mujeres para mejorar nuestra vida cotidiana. Y, a Los Simpson, por recordárnoslo.

Claudio H. Sánchez / Especial para Más

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