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Domingo 06 de Agosto de 2017

La kinesiología toma impulso

Cuatro profesionales rosarinos brindaron un amplio panorama sobre el mundo kinésico. Presente, desafíos a futuro y la articulación con la medicina occidental y la medicina china. ¿Por qué se necesita cada vez más?

Si bien se introdujo luego de la Primera y Segunda Guerra Mundial por la necesidad de rehabilitar a miles de heridos —y luego tuvo su florecimiento en los 60—, la kinesiología sigue siendo un campo de estudio joven. En Rosario recién en la década del 90 se abrió la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría, dictada en primer lugar por la Universidad Gral. José de San Martín y que después pasó a la Universidad Abierta Interamericana (UAI), en 1998. Actualmente hay dos casas de estudios: la mencionada UAI y el Instituto Universitario del Gran Rosario (IUGR), que surgió en 2008 tras una experiencia local de la Universidad Nacional de San Martín.

Más reunió a cuatro profesionales que hablaron sobre distintos aspectos de esta disciplina que busca restablecer los movimientos del cuerpo que han sido afectados por algún motivo. Ruth Baez, Leonel Bonifazi, Diego Bordachar y Daniel Airasca exhibieron sus opiniones durante la charla.

Los dos primeros en tomar la palabra son kinesiólogos muy jóvenes. Ruth Baez (28 años), licenciada en kinesiología y fisiatría, formada en acupuntura, y docente del IUGR, confesó que su interés surgió luego de sufrir alteraciones posturales en la adolescencia. Baez se refirió así a los años de aprendizaje: "Se realizan prácticas pre-profesionales supervisadas donde los estudiantes aplican los conocimientos aprendidos pero en situación real ya que se trabaja con el modelo pedagógico de simulación y roles de situaciones en las que uno se pone en el papel de kinesiólogo, otro hace de paciente y viceversa. Estas prácticas son muy enriquecedoras ya que enfrentan al alumno a la realidad profesional", manifestó, valorando sus primeras experiencias.

Similares fueron los pasos iniciales de Leonel Bonifazi, joven graduado del IUGR que hoy desempeña su actividad en la Fundación Rosarina de Neuro-Rehabilitación. "Cuando cursaba la secundaria tuve una lesión deportiva y acudí a terapia kinésica. Desde ese momento me fui vinculando con el tema. Más tarde empecé a estudiar formalmente y me encantó la etapa de prácticas: en ese momento te surgen miles de preguntas. Todo lo que hacés es con total responsabilidad, sabiendo que ante la menor duda tenés que consultar a tu tutor", apuntó.

"Uno evalúa, interroga acerca del dolor y edspués hace el tratamiento. El paciente necesita expresarse y debemos escucharlo"

Los dos destacaron la importancia de una buena evaluación del paciente, no sólo en lo que refiere a establecer el origen del dolor sino también en conocer, en parte, cómo se encuentra la persona emocionalmente: "Estamos al servicio de la gente y nuestra principal herramienta son las manos. Aplicás una determinada técnica y al establecer un contacto con la otra persona, al tocar al otro, se genera un vínculo de confianza que facilita también el trabajo con el paciente y los resultados que se esperan", agregó la licenciada Baez.


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La kinesióloga Ruth Báez lucha para que la profesión sea más reconocida y mejor remunerada.
La kinesióloga Ruth Báez lucha para que la profesión sea más reconocida y mejor remunerada.

Bonifazi, por su parte, explicó: "Uno evalúa, interroga acerca del dolor y después utiliza herramientas específicas para cada patología. El paciente necesita expresarse: debemos escucharlo y, en base a eso, tratar de orientar la terapia kinésica".

Lo que viene

¿Qué desafíos enfrentan los kinesiólogos rosarinos en la actualidad? "Todavía dependemos de la derivación médica. Es importante que el kinesiólogo sepa qué herramientas terapéuticas utilizar para que la persona pueda mejorar, no sólo en cuanto a la sintomatología sino también en poder establecer cuál es la causa de la dolencia. Aún falta generar un enfoque multidisciplinar, cambiar el sistema de atención y revalorizar la profesión”, manifestó Baez, respecto a los aspectos que deberían modificarse.

Su colega también lo observó: “Se gradúan cada vez más profesionales pero hay dificultades para encontrar un área laboral. Existe una sobredemanda, pero también sitios donde no se valora adecuadamente la parte kinésica o no se brinda un buen servicio. Algo a mejorar son los honorarios por parte de las obras sociales, darle mayor entidad a la profesión; también que los kinesiólogos unifiquen los criterios y empezar a pensar en nuevos lugares donde este saber puede ser útil”, detalló Bonifazi.


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Leonel Bonifazi afirma que escuchar al paciente es clave.
Leonel Bonifazi afirma que escuchar al paciente es clave.


Avances

En las últimas décadas hubo progresos significativos en materia kinésica con el surgimiento de métodos, técnicas y tratamientos de rehabilitación como por ejemplo: terapia de punto gatillo, punción seca, movilización neural y otras. Los alcances son cada vez mayores en áreas como rehabilitación cardiovascular, respiratoria, neurológica. ¿Qué beneficios brindaron esos adelantos? ¿Qué fenómenos se están dando en este estudio científico del movimiento humano?

Con algunos años más de rodaje como profesional y docente, Diego Bordachar —licenciado en kinesiología y fisiatría, especializado en rehabilitación en ortopedia y traumatología y docente del IUGR— habló acerca de estos cambios y sus repercusiones: “En el ámbito de la kinesiología músculo-esquelética estamos haciendo hincapié en una atención personalizada que parte de una correcta evaluación, del examen físico e interrogatorio. A partir de allí se propone terapéutica específica. En ese sentido, las terapias manuales han dado un gran aporte: tienen justificación anatómica, biomecánica y neurofisiológica. Pueden aliviar el dolor crónico y facilitar que el paciente pueda o logre hacer ejercicio sin padecerlo. Técnicas de punto gatillo, liberación miofascial, movilización articular y movilización neural son grandes herramientas de terapia manual.También se dio un crecimiento en la intervención del kinesiólogo en los trastornos temporomandibulares. Eso ha dado la posibilidad de que dicho profesional interactúe con odontólogos y con cirujanos maxilofaciales”, comentó Bordachar.


"Hay muchos profesionales y ya se advierte la dificultad para conseguir buenos trabajos"

Además dio cuenta de adelantos en el ámbito de la kinesiología cardiorrespiratoria donde “se demostró científicamente que la intervención kinésica puede disminuir cuestiones referidas a la estadía de tiempo de internación luego de un posoperatorio, o ser efectiva en situaciones de una crisis asmática, por ejemplo”.


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"No hay que fanatizarse con una línea terapéutica", dice Bordachar.
"No hay que fanatizarse con una línea terapéutica", dice Bordachar.

En cuanto al rol en la rehabilitación neurológica, Bordachar agregó: “Quizás en lo referente a la neurología es donde más se está haciendo evidente la necesidad de un kinesiólogo porque fundamentalmente un paciente que ha tenido una afección neurológica no se mueve. Esa situación requiere un profesional que lo asista y ayude a movilizarse”, completó.


El deportista sedentario

Daniel Airasca, licenciado en kinesiología y fisiatría, director de la carrera de Kinesiología en la sede local de la Universidad Abierta Interamericana y doctor en educación, mencionó que “la kinesiología tiene una importancia directa en el deporte, sobre todo en un momento en el que nuestra forma de vida es condicionada por una cultura sedentaria. Hoy se da un nuevo fenómeno: el del deportista sedentario. Se trata de gente de más de 30 años que se desplaza hacia su trabajo con medios tecnológicos que reemplazan a la fuerza muscular, pasan 8 horas sentados frente al monitor de una computadora, por ejemplo, vuelven a su casas y dos veces a la semana van a un gimnasio. En su forma de vida son sedentarios, pero hacen deporte. Esto es de altísimo riesgo para la salud. Una cosa es realizar deporte a los 20, cuando el organismo está en una etapa de predominio anabólico, y otra a los 40, cuando hay un mayor predominio catabólico”, detalló Airasca.

"El deportista sedentario es un problema, advierten los kinesiólogos. Es el que pasa 8 horas por día sentado y va al gimnasio dos veces por semana"

El académico agregó: “La kinesiología tiene un gran rol ante el sedentarismo, porque las primeras causas de muerte son las cardiovasculopatías y diabetes tipo 2. Y también en la práctica deportiva, en la prevención de lesiones y recuperación de las mismas. Lo cierto es que además sigue teniendo mucho lugar en la traumatología como consecuencia de la gran cantidad de siniestros viales. Y ha crecido en lo referente a la kinesiología respiratoria, a través de lo que se denomina toilette bronquial, que implica ayudar a personas que tienen su sistema ventilatorio en su más mínima expresión, o que necesitan puntualmente asistencia, a veces por enfermedades y otras por estar postradas e inmovilizadas”.
Sin embargo, mencionó Airasca, la vedette del trabajo de los kinesiólogos es hoy la cosmiatría, muy elegida por los alumnos ingresantes. Es un área que se dedica a todo lo referido a la estética y la belleza de la persona, a su imagen y satisfacción corporal, y es muy importante que quienes estén a cargo de estos tratamientos sean profesionales”, añadió el directivo.


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Daniel Airasca dice que hay gran demanda a causa de lesiones en accidentes de tránsito.
Daniel Airasca dice que hay gran demanda a causa de lesiones en accidentes de tránsito.

Todos los entrevistados coincidieron en que los profesionales de la kinesiología deben tener una clara vocación de servicio. “Un buen kinesiólogo transmite humildad y es sensible al otro”, afirmó Baez. “Nunca hay que perder de vista al paciente”, argumentó Bonifazi.

Bordachar, además, instó a tener un espíritu inquieto. “Hay gran diversidad de material, técnicas y teorías: debemos tener una postura crítica y no dejar de lado el razonamiento propio, pero siempre teniendo en cuenta el basamento científico”, expresó.

Con el mismo sentido crítico, Airasca analizó el futuro de la enseñanza en kinesiología: “La lógica del encierro que sustenta la educación formal ya caducó. Hay que salir del aula e ir donde suceden las cosas; aprender con los que saben. El aprendizaje es un fenómeno mimético y emocional: no es racional como creemos. Tenemos que juntarnos, alterar la geometría espacial del aula, trabajar en círculo y generar debate y reflexión”, finalizó.


Alerta

El Colegio de Kinesiólogos 2da. Circunscripción emitió un comunicado en el que se pronunció en contra de la resolución 0635-17 del Pami que incorpora la figura del "auxiliar de kinesiología" para la atención de jubilados y pensionados de la obra social.

"No podemos permitir que esa población sea atendida por personas sin formación profesional ni académica, sin título ni matrícula habilitante en salud, máxime si tenemos presente que nuestros adultos mayores forman parte de uno de los grupos de mayor vulnerabilidad de la población toda.

Es el kinesiólogo el único habilitado legalmente para ejercer actividades propias y exclusivas de su incumbencia profesional", señalaron en una solicitada publicada en este diario.


Influjos de oriente

En los últimos años se profundizó la relación entre kinesiología y medicina china. Más indagó sobre este punto, que tanto debate ha generado. “Somos de occidentalizar mucho las cosas”, razonó la licenciada Ruth Baez. “Hay que entender que no cambió la forma de lo que se venía haciendo hace 5000 años sino que cambió el saber, el por qué se hace. Por lo tanto el kinesiólogo debe tener claro por qué recurre a esa práctica en particular, a quién se la hacé y para qué”.

Leonel Bonifazi comentó: “Debemos ser cuidadosos en lo que son tratamientos invasivos. Los recursos de la medicina china deben utilizarse como una herramienta más de trabajo. No creo que haya que caer en el favoritismo de una técnica determinada. De todas maneras, hay muchas cosas beneficiosas en las terapias de origen oriental”, completó.

Los licenciados Diego Bordachar y Daniel Airasca también mencionaron sus posturas frente a esta temática. Bodachar, docente del IUGR, señaló: “Algunos no se sienten cómodos con el modelo de salud occidental y están más a gusto con terapias de origen oriental. Hay que entender que no hay una salud específica y que la elección es del paciente. Creo que la aplicación de cualquier intervención debe tener un fundamento desde el punto de vista de la ciencia occidental, pero hay cuestiones que tienen que ver con lo que el paciente cree que le va a hacer bien. Lo que no comparto es cuando un kinesiólogo se fanatiza demasiado con una línea terapéutica y pretende tratar trastornos que van más allá de su incumbencia. Debe tener en claro aspectos éticos y saber cuál es el alcance real de su intervención”, sostuvo.

Airasca concluyó que el paradigma científico-tecnológico occidental o positivista tiene sus limitaciones. “Desde hace un tiempo, no tan lejano, empezó a considerarse al hemisferio derecho del cerebro en términos de neurociencias. Durante dos años hipertrofiamos al hemisferio izquierdo: la razón, la lógica, la evidencia. El ser humano es mucho más que eso. Antes, en occidente no se consideraba la importancia de la elongación y la flexibilidad, algo que sí trabaja el yoga. Todo era fuerza y resistencia. En cuanto a la medicina china, no es mejor ni peor, sino que complementa. Hay muchos aportes: la acupuntura, moxibustión, digitopuntura, shiatzu, chi-kung, auriculoterapia. Son todas manifestaciones que trabajan con lo que no se ve o es evidente, pero que también forma parte del individuo”, reflexionó el representante de la UAI.

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