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Domingo 12 de Marzo de 2017

Dibuje maestro: 40 años de humor político de la mano del Andrés Cascioli

Sesenta originales del creador de la revista Humor se exponen hasta el 2 de abril en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa. Un recorrido memorioso por la historia reciente del país.

Nada más ni nada menos que sesenta originales de Andrés Cascioli componen la muestra 40 años de humor político que hasta el 2 de abril se expone en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (San Martín y San Juan). Una oportunidad imperdible para repasar la historia reciente del país de la mano de la mirada de un observador agudo y más que talentoso.

   Cascioli, fallecido en 2009, fundó en 1972, con Oskar Blotta, la revista Satiricón; tres años después, Chaupinela y en 1978, Humor Registrado. Fue autor de la mayoría de las ilustraciones, caricaturas y diseños de estas publicaciones. Y también fue mentor de Ediciones de la Urraca, sello que editó revistas memorables.

   El conjunto de ilustraciones expuestas componen un recorrido memorioso y creativo por la Argentina desde mediados de los años 70 hasta finales de la década del 2000. Es decir, abarca desde el gobierno de Isabel Perón hasta el de Néstor Kirchner, con un mayor desarrollo en los años de la dictadura.

   El dibujante creó y dirigió la revista Humor, que fue implacable con el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, lo que llevó a que la revista fuera vista como una herramienta de satírico combate. Las tapas de la publicación fueron obra de Cascioli y resultan hoy inolvidables para los lectores de entonces.

   "Cuando teníamos un problema volvíamos atrás y usábamos a la farándula. Después volvíamos a los militares, mezclándolo con la farándula, y así. Era pensar todo el tiempo cómo se podían decir las cosas, cómo gambetear a la censura, ése era nuestro trabajo", explicó el propio Cascioli a Karina Micheletto, en un reportaje publicado en Página/12.

   Sin dudas la revista Humor es un hito en la carrera de Cascioli, una marca indeleble de su compromiso político y profesional. Llegó a vender más de 300 mil ejemplares, una cifra que hoy aparece como claramente imposible de alcanzar para una revista cultural. En sus páginas podían leerse artículos con firmas como las de Alejandro Dolina, Osvaldo Soriano, Juan Sasturain, Enrique Vázquez, Santiago Kovadloff y Aída Bortnik, entre muchos otros. Y las tiras de Grondona White, Meiji, Tabaré, Tomás Sanz, Trillo y Altuna, Ceo, Aquiles Fabregat. Así, Vida interior, La clínica del Doctor Cureta, Las puertitas del Señor López o El cacique Paja Brava quedaron asociadas a la revista.

   Algo de ese espíritu se recrea en la muestra ya que Cascioli, junto a guionistas, dibujantes y periodistas, enfrentaron a la dictadura cívico militar que ejecutó el golpe de estado en 1976, a través de la ironía y la sátira, plasmada en sus memorables tapas que estaban a cargo del dibujante.

   Con el antecedente del gobierno de Isabel y la posterior democracia hasta años recientes, la muestra se convierte en un recorrido privilegiado por la historia argentina, sin ahorrar personajes y situaciones puntuales, de la mano de un talento versátil, tal vez del creador que mejor registró desde la ilustración y la caricatura la realidad política nacional.

   Cada original expuesto posee una referencia lateral con explicaciones sobre las personas y los hechos satirizados, además de los datos de la técnica de trabajo y la fecha de publicación. En vitrinas se exhiben algunos ejemplares de publicaciones, documentos y fotos sobre el autor, y otros testimonios. Hay, además, un guión para visitas guiadas, desarrollado especialmente para estudiantes y dos documentales sobre Cascioli y la revista Humor que se exhiben en una pantalla.

  Andrés Cascioli nació en Avellaneda, Buenos Aires, en 1936. Se inició en el diseño publicitario y el dibujo de historietas. En 1972 fundó, con Oskar Blotta, la revista Satiricón; tres años después, Chaupinela y en 1978, Humor Registrado. Fue autor de la mayoría

de las ilustraciones, caricaturas y diseños de estas publicaciones. En torno a Humor, dio vida a Ediciones de la Urraca, sello que editó más de un decena de revistas —entre ellas El Péndulo, Superhumor, Humi, El Periodista de Buenos Aires, Fierro— y libros.

    A fines de 1980 la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos adquirió cuatro de sus originales, ilustraciones de políticos del momento. En 1982 recibió por Humor el premio a la Mejor Revista Satírica del Mundo, en Forte dei Marmi (Italia). Ese mismo año la Asociación de Dibujantes de la Argentina lo distinguió como el Caricaturista del Año. En 1996 creó para el Grupo de Revistas de La Nación la publicación La Nación de los Chicos, y dos años después armó el proyecto y el equipo para la edición argentina de RollingStone.

   En 2001 creó y dirigió la revista quincenal El Cacerolazo, de Editorial Perfil. En 2005 editó La revista Humor y la dictadura, que presenta las mejores páginas de esa revista legendaria en el período mencionado, y en 2006, 30 años de humor político, libro con su obra política entre 1976y 2006. Expuso una muestra de este último material (124 originales) en el Palacio de las Artes de Buenos Aires. Esta muestra se expuso, luego, en ocho ciudades del país.

   En 2006 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires le rindió un homenaje en el que lo declaró Personalidad Destacada de la Cultura. Y en 2012 se le otorgó el Premio Konex post mortem a la trayectoria.

  Cascioli falleció en 2009 dejando una vasta obra plástica e innovaciones en lo editorial a través de publicaciones que son parte esencial de la historia gráfica argentina.

   Ahora, gran parte de su producción puede verse en la muestra curada por Nora Bonis, quien fue su esposa y testigo clave en la historia editorial que tuvo a Casioli como protagonista.

   Hasta el 2 de abril, de lunes a viernes de 9 a 21, y los sábados, domingos y feriados de 10 a 20, en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, San Martín 1080.

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