Ovación
Miércoles 25 de Mayo de 2016

Más tiempo, más optimismo, asoma una chance para el Chacho en Central

Los dirigentes consideran que el intervalo que se tomó Coudet para definir si continúa, juega a favor del club. Y se ilusionan.

Es difícil encontrar un tema en Central que supere el grado de interés que despierta la continuidad de Eduardo Coudet al frente del equipo. La información pura es que hasta dentro de dos o tres días el Chacho no entregará su respuesta sobre si continuará siendo el técnico canalla o se mantendrá en la idea de que el ciclo está cumplido. A partir de ahí son las sensaciones las que dominan la escena. Y en la parte que compete a los dirigentes, cuanto más se dilate el tema (siempre dentro de los parámetros previstos) las expectativas crecerán. Por eso ayer todas las fuentes consultadas hablaron de cierto "optimismo" en relación con que el DT revea su postura sobre lo que hace poco más de dos meses, cuando se lo comunicó a los integrantes de la comisión directiva, parecía cosa juzgada. Por estos días Coudet se encuentra descansando, refugiado entre sus afectos pero en permanente contacto con sus pares de cuerpo técnico, con quienes también charlará largo y tendido antes de tomar una decisión.
   Lo primero que hay que decir es que Coudet tiene contrato vigente en Central, ya que el vínculo termina en diciembre de 2016, según lo acordado en diciembre pasado, cuando se le dio forma al nuevo vínculo.
   Lo trascendente por estos días, al menos para la dirigencia, es que el tiempo que Coudet solicitó antes de entregar una respuesta es lo que alimenta el optimismo de que continúe. Muchos creen, y sostienen, que en caso de mantenerse firme en su postura de dejar el cargo ya lo hubiera anunciado. Valen destacar como datos relevantes el alejamiento casi seguro al que hizo referencia a pocos minutos de finalizado el partido en el Atanasio Girardot que determinó la eliminación de la Copa, a la hendija que dejó el lunes por la noche en el Mario Alberto Kempes, donde habló de "estar en el lugar donde quiero". No hay "nada concreto" pero sí "indicios" en algunos comportamientos del Chacho en los últimos días, cuando apareció un interés explícito de cuestiones futbolísticas que se avecinan y de las que hasta hace un par de semanas prácticamente ni se hablaba o al menos no se le daba la consideración propia de un cuerpo técnico que se caracterizó por intentar no dejar ningún detalle librado al azar.
   Lo que se sabe y fue expresado por el propio Coudet es que ese tiempo que solicitó tenía que ver con charlar con su círculo íntimo. Es que la cuestión familiar es uno de los puntos cruciales en esta historia. Raro para el poco tiempo que lleva como entrenador y, sobre todo, viejo conocedor de los condicionamientos que suele imponer en este sentido el mundo del fútbol. Según confiaron, los últimos meses, cuando el calendario fue más apretado que nunca por la doble competencia entre torneo local y Copa Libertadores, la imposibilidad de estar cerca de la familia potenció aquella idea de ponerle punto final a su estadía en Arroyito. En el segundo semestre la cosa será distinta porque sólo estará el campeonato doméstico y la Copa Argentina, que se juega de manera esporádica. Eso también ilusiona.
   En el medio está ese exitismo que Coudet sabe que existe en el fútbol y del que él mismo dijo formar parte. Al menos sentir la competencia de esa forma. "Siempre digo que juego para ganar y salir primero. A veces no sé si es exigirme de más, pero es lo que aprendí a lo largo de mi carrera", dijo en Córdoba. En parte se condice con aquello que pensó hace un tiempo y que tiene que ver con que si no ganaba el título en el torneo local o no accedía a las semifinales de la Copa se trataba de objetivos no cumplidos, al menos desde el resultado propiamente dicho.
   No haber logrado ninguno de esos objetivos trazados seguramente hará que, en caso de seguir, deba reacomodar algunas cuestiones futbolísticas. Entre ellas el armado del nuevo equipo, que incluirá, además de la contratación de refuerzos, la casi segura depuración de un plantel que él mismo armó y que cuenta con muchos futbolistas que llegaron al club por expreso pedido suyo.
   La cuestión emocional seguramente cuenta. El propio Coudet hizo referencia en Córdoba a ese sentimiento generalizado que existe entre la mayoría de los hinchas canallas, que quieren que continúe como entrenador. Puede tomarse como símbolo el apoyo que un grupo de hinchas le brindó en las puertas del predio de Arroyo Seco, en una convocatoria en la que la espontaneidad pareció no ser tal.
   El mensaje después del partido ante River de Montevideo de que en junio dejaba el cargo (algunos dijeron conocer desde mucho antes esa decisión, entre otras cosas sobrepasado por tener que cumplir con otros roles además del de entrenador) fue contundente. Después, la alocución en Medellín alimentó la sensación de cosa juzgada. Pero lo de Córdoba abrió un importante signo de interrogación y planteó un terreno de mayor especulación y optimismo. De eso se agarran hoy los hinchas, pero sobre todo los dirigentes.
Por las dudas hay otros técnicos en carpeta
Los dirigentes no imaginan otro desenlace que no sea la continuidad de Coudet. De todas formas, saben que tienen que ser previsores y por eso ya hay algunos nombres en carpeta con quienes charlar si la respuesta del Chacho es negativa. Igual aún no hubo contacto con ninguno de ellos.

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