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Sábado 19 de Diciembre de 2015

Más cerca de terminar con los dedazos en la educación privada

El secretario general  del Sadop Rosario, Martín Lucero, anticipó que se viene la paritaria más difícil de los últimos años.

Cada vez está más cerca el reconocimiento a la histórica demanda de los docentes privados para que haya concursos y escalafones. Es decir, no más nombramientos a dedo por las patronales de los colegios para acceder a un cargo. El titular del Sadop Rosario, Martín Lucero, reconoció que hay un avance en este reclamo a nivel provincial y que seguirá siendo un tema prioritario en las negociaciones paritarias que vienen. También anticipó que el lunes próximo se firmará un acuerdo trascendente con el Arzobispado, por el cual todas las escuelas de su órbita contarán con comités mixtos de higiene y seguridad del trabajo. Eso sí, en la extensa charla que mantuvo con La Capital, advirtió que las paritarias que se vienen serán las “más difíciles de los últimos años”.
  Es bien conocido el reclamo de los docentes privados para poder concursar los cargos y no depender para dar clases de caer en gracia del representante legal o director de turno de un colegio. Un pedido estrechamente vinculado con la importancia de garantizar calidad educativa y mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje en la educación privada, gestión que en la provincia está representada por 250 mil alumnos, 27 mil docentes y 850 establecimientos educativos.
  Durante este año, esa batalla tuvo una primera respuesta: la entrega de un borrador de parte del Estado provincial al consejo asesor de escuelas privadas (integran empleadores, el Estado, padres y docentes). “Aunque no pase de un borrador, es algo histórico. Tiene un viso de propuesta, de formalidad”, valoró Lucero. Ese borrador define algunas posibles pautas de selección, con un esquema de escalafonamiento, tomando algunas variables de lo que se hace en la educación pública y considerando particularidades de la enseñanza privada. Para Lucero, en esta petición “ya no hay vuelta atrás”, es ya un antecedente que piensan hacer valer en todas las mesas de negociaciones colectivas, y conversaciones con las autoridades al frente de la educación privada en la provincia. En la nueva gestión de Claudia Balagué, asumió como director provincial de esta enseñanza Carlos Battaino, en reemplazo de Germán Falo.
  La meta del Sadop Rosario es alcanzar este año un avance concreto en los concursos y escalafones, esto es contar con un piso de acuerdo objetivo y común para el sector. Para eso, hay que trabajar todavía sobre algunas barreras de la idiosincrasia propias del sector de la educación privada, como la heterogeneidad que la caracteriza. “No es lo mismo un colegio confesional que otro que no lo es, ni son las mismas las prácticas de los colegios de las grandes urbes que del interior”, cita como ejemplo para explicar por qué hay que esforzarse en lograr consensos. La meta es lograr “pautas objetivas para todos, que sean respetadas por todos, con un margen de libertad que atienda a los distintos proyectos” educativos.

“Pecado original”. Además de la heterogeneidad, el titular de Sadop reconoce que hay otra batalla cultural que involucra a los propios maestros y profesores. “Tenemos que ser conscientes de que los docentes son víctimas de un sistema perverso donde perciben que si no se comportan de determinada manera o tienen determinadas concesiones con la escuela van a tener problemas”, expresa y recuerda que esta idea se manifiesta, por ejemplo, ante las adhesiones o no a las medidas de fuerza gremiales.
  Con esta mirada se vincula también lo que en el Sadop llaman “el pecado original”: “Esa idea de que porque alguien te dio trabajo sin haberlo concursado le estás eternamente en deuda y tenés un deber de gratitud que vas a tener que pagar siempre, hasta cediendo algún derecho”.
  No queda afuera de este debate la falta de pautas objetivas para decidir, por ejemplo, los cargos directivos de los colegios. Y así como esos cargos son desempeñados hoy por educadores de sobrada capacidad, hay otras situaciones que no son tan claras. Un ejemplo con el que elige graficar esta afirmación es aquella cuando el director designado es externo a la institución. “¿Cómo podemos sopesar la adhesión al ideario de una institución cuando el director viene de afuera, cuando hay profesores con 30 años en la misma escuela?”, se pregunta Lucero y agrega: “Por eso decimos que la antigüedad en el cargo tiene que valer, no solo en la docencia sino también en la institución”.

Acuerdo histórico.  En este plan de ganar en derechos laborales, el lunes que viene el Sadop firmará con la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (Jaec) que representa a los colegios que dependen del Arzobispado local, un acuerdo para que todos los establecimientos educativos cuenten con los comités mixtos de higiene y seguridad. La firma será en el ámbito del Ministerio de Trabajo, y seguirá con las demás entidades empleadoras del sector en los próximos días. Según destacó Lucero, se trata de un hecho histórico que no tiene antecedentes en el país.
  El dirigente también se refirió al alerta del sector respecto al cronograma de pagos de los salarios por parte de la Provincia. Lucero asegura que postergar a los maestros privados para el último día de esa agenda, como ocurrió en diciembre pasado, es una “decisión política, liberal, propia de los 90” de hacer que la pasen mal. Para evitar que se repita en el verano esta postergación, y ante el reclamo del Sadop, el Ministerio de Educación se comprometió a regularizar el pago en enero y febrero.

Paritarias. De todas maneras el punto más álgido de los próximos meses es la discusión por los salarios. “Vamos en camino a una de las paritarias más difíciles de los últimos años”, anticipó Lucero y reconoció —la entrevista fue realizada antes de que se conocieran los anuncios de la tremenda devaluación— que será compleja para todos los sectores, por el cambio en el gobierno nacional, que se traduce en un cambio de modelo y la repercusión de cuánto llega al bolsillo.
  Hay que sumar a esta situación que las paritarias docentes son siempre las primeras del año, por la fecha del inicio de clases, que en 2016 están previstas para el 29 de febrero. Para Lucero, la discusión avanzará por cuánto habrá que recuperar de la inflación (será clave aquí conocer la inflación de enero para compararla con la del año pasado) pero también sobre la distribución de la riqueza, es decir cuánto se llevan los trabajadores de ese reparto.
  Además, el dirigente descartó que se pueda pautar un salario por “productividad” como expresó el ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triacca. Esto porque considera que “en lugar de pensar en un esquema de productividad hay que pensar en uno de participación en las ganancias, de distribución de la riqueza”. Y sobre todo, porque en el ámbito educativo, “productividad” es un término que hay que descartar de plano, porque la educación es un derecho, un bien público y está fuera de la idea de comercio.

El valor de la movilización estudiantil

El sábado 13 de junio pasado, estudiantes del Colegio San Antonio sorprendieron al arzobispo Eduardo Martín con una petición por escrito: recuperar la educación inclusiva que habían conocido en su escuela y ser respetados en sus derechos. La movida de los alumnos ganó el espanto de un grupo de asistentes a la misa que esa tarde se oficiaba en la parroquia de San Martín al 3300, que inquietos por tanta presencia juvenil en la calle, no demoraron en llamar a la policía. Ocho uniformados y tres patrulleros llegaron al lugar; un despropósito irracional para intentar tapar una ruidosa movida estudiantil, que en ningún momento se corrió de su justo y cuidado reclamo.
  Pero para bien, organizados en su centro de estudiantes, los chicos se hicieron escuchar. Entre esas respuestas, el arzobispo Eduardo Martín designó dos interventores en el colegio de la zona sur de la ciudad que tomaron la tarea de reorganizar la dirección y administración de la escuela. También se atendieron serias denuncias sobre la instalación de cámaras de seguridad en el interior de la escuela (están prohibidas), la reivindicación de la dictadura en un acto escolar, además de la intromisión permanente del cura párroco en la vida pedagógica.
  Antes de que finalice el año escolar, se designó por concurso un nuevo director para la escuela secundaria. A pesar de que el centro de estudiantes confió a este medio que no estaban del todo conformes con las pautas fijadas para la elección de la nueva autoridad, por no tenerse en cuenta la opinión de ellos, de las familias y otros educadores de la propia escuela, la designación permitió terminar el año con normalidad. “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”, replicaron la frase de Pablo Neruda los estudiantes secundarios para sintetizar que valoran lo conseguido, en medio de lo que hay que seguir debatiendo.
M.I.

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