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Sábado 02 de Mayo de 2009

Martín Rivas: por una ciencia en función social

Para Martín Rivas "la ciencia y el saber académico deben ser funcionales a los problemas fundamentales de la sociedad". Psicólogo egresado de la Universidad Católica Argentina (UCA) de Rosario, Rivas es el responsable local de la Corriente Sanitaria Nacional, un espacio que reúne a profesionales y estudiantes de distintas disciplinas en defensa de la salud como derecho social.

Bajo el espejo de Ramón Carrillo —ministro de Salud del primer gobierno peronista y padre del sanitarismo nacional— Rivas sotiene que el saber médico debe orientarse a solucionar las necesidades de los más humildes, como en el caso del dengue, que afecta principalmente a los sectores más postergados de la sociedad.

¿Qué rol debería cumplir la Universidad frente a estas enfermedades?

Debe articular lo académico y teórico, y pasarlo a la práctica del servicio a la comunidad. Me parece necesario que el estudiantado salga puertas afuera de las facultades y pueda articular sus saberes y aprendizajes en la tarea cotidiana, brindándole un servicio sobre todo a los sectores más humildes, que en definitiva son los que sostienen económicamente con los impuestos la Universidad. Todas las carreras tienen, mas allá de las especialidades de cada una, algo para aportar a la comunidad.

Eso implica abrir el debate sobre la función social de las facultades...

Las Universidades durante mucho tiempo se han mantenido de espaldas a la sociedad. Pero la ciencia y el saber académico deben ser funcionales a los problemas fundamentales de la sociedad. Por eso ante casos como los de Monsanto, que aporta dinero en la Facultad de Ciencias Agrarias, eso a veces genera un poco de ruido en el planteo de hacia dónde están direccionando el conocimiento.

Ante ello se plantea la neutralidad científica...

La ciencia nunca es neutra, siempre tiene una direccionalidad, por eso es falso hablar de la ciencia como una entelequia. Se va orientando para bien social o empresarial. Por eso el ejemplo del doctor Ramón Carillo, que en su momento supo volcar el saber médico para la atención primaria y para la prevención y solución de la enfermedades que afectaban a millones de pobres en el país. Ante eso está el caso de muchos laboratorios medicinales que frente a enfermedades que afectan a los pobres, no les conviene hacer medicamentes para atender este tipo de casos. Allí también se ve como se puede direccionar la ciencia, si para beneficio de la sociedad o de unos pocos.

 

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