El Mundo
Sábado 29 de Octubre de 2016

Mariano Rajoy volverá hoy a ser jefe de Gobierno de España, salvo imprevistos

El Congreso votará su investidura, con la abstención decisiva del socialismo. Se terminarán así 10 meses de bloqueo político.

El líder del Partido Popular de España, Mariano Rajoy, será hoy elegido jefe de Gobierno. Salvo algún sobresalto inesperado tendrá 170 votos a favor, los de los diputados del PP, los de Ciudadanos y el de Coalición Canaria, y la abstención clave de un número indeterminado pero suficiente de diputados del socialista PSOE. Así llegará a su fin un "bloqueo político" de diez meses que no tiene antecedentes desde la restauración de la democracia en España.

Según el diario El País, los socialistas "asistirán quebrados a la votación": por permitir que el líder del PP sea reelegido con su abstención, tras mantener con insistencia que un "no es no", y por el desgarro de una previsible ruptura de la unidad de voto. En principio, está previsto que al menos 14 diputados socialistas se mantengan en el no, incluidos los siete catalanes del PSC, rompiendo la disciplina de voto y contraviniendo la resolución del último comité federal del PSOE.

Rajoy iniciará su segundo mandato cuando el domingo jure su cargo ante el rey. Pondrá fin al período más largo de inestabilidad en la democracia constitucional de España. Han sido 315 días de gobierno "en funciones", es decir interino y con poderes limitados, tras las elecciones del 20 de diciembre de 2015 y con la repetición de los comicios el 26 de junio pasado. Una situación insólita que ha puesto en evidencia los "agujeros negros" del procedimiento constitucional español, los plazos y las dificultades para construir el consenso.

Han sido necesarias tres sesiones de investidura: una fallida del ex líder socialista Pedro Sánchez en marzo, otra de Rajoy en agosto y la que terminaría hoy, se supone, con éxito. La investidura no terminará con la incertidumbre, porque se inicia el mandato de un gobernante con el menor apoyo parlamentario desde 1978. Nunca ha habido un presidente del gobierno tan en minoría y con tantas dificultades para sacar adelante normas y decisiones en el "Congreso de los Diputados", nombre completo de la Cámara baja española. Artículo a artículo y enmienda a enmienda, el nuevo gobierno que arrancará la próxima semana tendrá que cambiar la forma de hacer política tras un mandato con mayoría absoluta para que la legislatura avance.

Rajoy inicia su segundo mandato y se supone que el último si mantiene la costumbre instaurada por José María Aznar de limitar las legislaturas como jefe de Gobierno. Lo hará gracias a un pacto con Ciudadanos que limita su actuación, que lo obliga a ceñirse a 150 medidas. Pero para las que también tendrá que llegar a acuerdos con al menos otro partido para poder completar mayorías suficientes. Curiosamente, la abstención del socialista PSOE lo convierte en el jefe de gobierno con menos votos en contra en la historia democrática. Pero tendrá que convivir con un Parlamento fragmentado en cinco grandes bloques: el del PP, el del PSOE, el de Ciudadanos, el de Podemos y el de los partidos nacionalistas e independentistas. A todos salvo los "populares", con distinto matiz e intensidad, los une la crítica al legado normativo de la mayoría absoluta del PP, pero los separa una serie de vetos cruzados que, precisamente, es lo que ha mantenido la situación de bloqueo constitucional.

Rajoy tendrá que afrontar esa difícil situación y retos como el de las exigencias de Bruselas para incidir en los recortes de gastos y, sobre todo, el del desafío soberanista e independentista de Cataluña. Uno de sus primeros retos será el de afrontar ese conflicto con la confianza de que no estén todos los puentes rotos y que no se haya llegado al punto de no retorno de la declaración unilateral de independencia y la actuación judicial contra sus promotores.

En su teórica oposición, Ciudadanos tendrá el papel de socio preferente crítico y vigilante; el PSOE el de líder de la oposición en crisis y con necesidad de hacerse perdonar entre los suyos la abstención y Podemos, el de grupo con un pie en la calle y otro en las instituciones, según el análisis que hace el diario El País.

La oposición le llegará a Rajoy también desde los tribunales, donde se juzgan ahora y se juzgarán en los próximos meses casos que afectan a su partido y que le han marcado y le marcarán la agenda política. Y volverán a afectar a los acuerdos que pueda adoptar.

A partir de las 20 horas, se proclamará el resultado de la votación y Rajoy será ovacionado en pie por los diputados del PP. Su siguiente tarea será hacer la lista de Gobierno y empezar a deshacer el rodillo para cambiarlo por diálogo. Empezando por los Presupuestos para 2017 que enviará al Congreso en noviembre.

Rajoy, como ha advertido reiteradamente esta semana, puede disolver las "Cortes", como se llama en España a las cámaras del Congreso, si no logra apoyo para gobernar, pero desde hoy por imperativo legal ya sólo podrá hacerlo el 3 de mayo, en el primer aniversario de la última convocatoria, para que las elecciones fueran a finales de junio pasado.

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