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Domingo 17 de Marzo de 2013

María Eugenia y los otros

“No tengo ningún vacío. Estoy perfecta y en paz con mi decisión”. Así de tajante fue María Eugenia Bielsa cuando un amigo muy cercano le preguntó cómo estaba a 15 días de haber renunciado.

“No tengo ningún vacío. Estoy perfecta y en paz con mi decisión”. Así de tajante fue María Eugenia Bielsa cuando un amigo muy cercano le preguntó cómo estaba a 15 días de haber renunciado. “Tengo mucho para hacer”, agregó la ex vicegobernadora.

Esta rosarina de 55 años se ha trazado una agenda con la precisión de una egresada en ciencias duras que la lleva a dividir sus días en dos. Por la mañana, hasta las 14, volvió a dibujar y proyectar en su estudio de arquitectura de calle Mitre casi 27 de Febrero y por la tarde hace política. “A los que se la imaginaron fuera de la actividad, que se olviden”, confiesa uno de sus asesores. “Viaja dos o tres veces por semana al interior de la provincia, visita barrios en la ciudad y se reúne con toda la gente que fue esencialmente conociendo en su gestión de vicegobernadora a la que cree muy valiosa”, explica el mismo hombre. Quiere poner a prueba una experiencia chilena en la construcción de viviendas que impulsa un grupo de curas jesuitas de las villas rosarinas.

Por estos días estuvo en Villa Cañás y fue terminante en una reunión reservada con estos contactos que frecuenta. No se ve en el 2013 en un papel electoral personal. No tiene ganas de volver al Concejo para pensar en la intendencia en 2015. En ese año, sueña con la gobernación. Los que más la conocen dicen que su mayor deseo sería enfrentar en las urnas por la Casa Gris a Binner. “Quiere demostrar que ella es la antítesis de Hermes, a quien define como uno de los peores ‘gestionadores’ de la historia de Santa Fe. Y ver, de paso, si la gente coincide con ella”, grafica la misma fuente.

La gota que rebalsó el vaso. En la última sesión los diputados, cuando se produjeron algunas modificaciones al proyecto de presupuesto, el legislador del Frente Cívico Julián Galdeano amenazó con ¨cortarles¨ una serie de recursos a sus colegas de la Cámara alta y promover la duplicación del endeudamiento de la provincia. Ahora, el diseño de ley volvió al Senado y la dilación en el tratamiento le dará el recurso al gobernador Bonfatti de seguir con el presupuesto prorrogado de 2012. El supuesto enojo de algunos diputados peronistas que se levantaron de sus bancas propició esta situación que, en los hechos, implica menos control y más discrecionalidad del Ejecutivo. Todo indica que asignaciones, subsidios y otros ingresos seguiran gozando de buena salud.

¿Qué tiene que ver esto con María Eugenia Bielsa? El modo de “toma y daca” entre los legisladores que representan a oficialismo y oposición fue uno de los detonantes que la llevó a la renuncia. “Cuando ella estaba en el Senado le controlaban con lupa el tema de los subsidios. Ahora nadie abre la boca y se les va a dar 140 lucas más a cada uno”, contó un asesor de la arquitecta que sigue recorriendo la provincia con ella.

Bielsa cree que el Congreso provincial es la demostración de que la empresa electoral ha superado a la empresa política. “No hay modo de pretender algo de transparencia. Y no te hablo de un ‘mani pulite’ total sino, por ejemplo, de frenar el nepotismo regular que hay en las designaciones del Estado”, le habría dicho la ex vicegobernadora a su hermano Rafael. Si esto es así, hay que pensar en que, como en el tango, hace falta la concurrencia de dos responsables. El que gobierna y el que supuestamente controla desde la oposición. Hoy el socialismo y el PJ, antes a la inversa.

Una talentosa ex diputada en la segunda gestión de Jorge Obeid relata a este cronista cómo puede destrabarse un proyecto que viene “trabado” en el Congreso y cuáles suelen ser las prendas de cambio. “Probá mirar los rubros incorporados el recibo de sueldo de cierto personal político. Ahora apareció un ítem llamado ‘manutención’ que supone entre 200 y 300 pesos diarios (dice “diarios”) para cada uno que lo cobra”. Y no engloba los viáticos, gastos y demás que siguen presentes en otro renglón del estipendio.

La ex vicegobernadora detesta que la comparen con Elisa Carrió y su autodefinida “intransigencia moral”. Pero cuando habla en confianza con los suyos suele usar antes esas cosas la expresión “nido de corrupción intolerable” que le hace imposible transitar esos caminos.

El silencio y las voces. Ni Agustín Rossi ni Luis Rubeo intentaron hablar con la renunciante diputada en público o en privado. Ella tampoco esperaba que eso ocurriese. “No tienen nada para decirme porque o son obedientes o porque saben que para cada afirmación tengo una respuesta”, le dijo esta semana Bielsa a un diputado nacional del kirchnerismo que sí se comunicó para interesarse sobre ella.

El silencio más llamativo fue la tibieza de ocasión de Jorge Obeid. La dirigente rosarina sabía que él se iba a reunir en Casa Rosada con el actual diputado como lo hizo con ella. “Da pena ver cómo algunos juegan a mostrar el minutero de la duración del encuentro para demostrar que Cristina estuvo más con el Turco que con María Eugenia”, ironiza el asesor de la arquitecta rosarina. Más directa habría sido Bielsa en la mencionada reunión de Villa Cañas en donde aseguran que luego de un largo silencio ante la pregunta de su compañero de fórmula entre 2003 y 2007 habría dicho: “Jorge sabe que yo tengo lealtades firmes y jamás hice públicas mis diferencias con él ni siquiera cuando gobernamos. Como tampoco lo hice con Héctor Cavallero, cuando estuve en la Municipalidad, con quien disentí mucho menos. De ninguna manera pienso decir lo que la Presidente me dijo sobre su relación pasada y futura con Obeid”. Nadie se atrevió a repreguntar.

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