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Jueves 26 de Diciembre de 2013

Marcados por el mal de ausencias

Entre la tele que se va y la tele que llega hay una gran diferencia: Marcelo Tinelli.

Entre la tele que se va y la tele que llega hay una gran diferencia: Marcelo Tinelli. El 2013 estuvo signado por el mal de ausencias y no hubo forma de superar ese hueco. Claro,  siempre hablando del consumo de la pantalla chatarra.Tinelli cambió el ojo del televidente, hay que decirlo, es mérito suyo. Y también frivolizó y alimentó esa tevé que pregona que pensar  es para los giles. En este contexto, este año que se va sufrió ese mal de ausencias sobre todo porque los viudos y viudas de Tinelli (léase programas satélites de chimentos) no tuvieron otra que inventar pequeños monstruos para agrandar el rating cotidiano. Y así nació un engendro como el affaire de Evelyn Von Brocke y Fabián Doman, sumados a la secuela de la muerte de Ricardo Fort y la separación de Wanda Nara, entre tanto material descartable.

Este año también dejó una huella el regreso de los programas periodísticos. Lástima que sirvieron para “ensanchar la brecha”, como dijo Reynaldo Sietecase en la entrega de los Martín Fierro, y no para abrir mentes e invitar a la reflexión. Porque la distancia que hay entre “Periodismo para todos” y “6, 7, 8” es tan amplia como las diferencias irreconciliables entre los anti K y los K. Y eso resta cada día más.

Las ficciones tuvieron altos momentos de calidad con “En terapia”, por la TV Pública, y “Farsantes”, con una selección de actores que sedujo a todos. Pero el afán de El Trece por ganar el prime time y disimular la ausencia de Tinelli hizo que lo que sería un unitario se convierta en tira diaria y se pudrió todo. Porque los roces entre Julio Chávez, Benjamín Vicuña, Alfredo Casero, Facundo Arana y Griselda Siciliani se hicieron insostenibles y, mofándose del televidente, tiraron por la borda una historia que pintaba para convertirse en algo importante. O sea, otra vez Tinelli, que este año era tapa de revistas por San Lorenzo y su romance con Guillermina Valdés, metía la cola, casi sin quererlo. Adrián Suar tomó el toro por las astas con “Solamente vos” y tan mal no le fue, aunque la comedia fue un bluf y le sobraron capítulos.

Lo que viene parecería tomar forma con los treintañeros chetos de “Los amigos de siempre” y los papás modernos de “Señores papis”. Así, el año deja más sombras que luces, y lo que viene en 2014, con Marce, apunta a encandilar.

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