Escenario
Miércoles 13 de Julio de 2016

Mañana se estrena "12 horas para sobrevivir 3"

La tercera entrega de esta inquietante saga regresa sobre una única pausa anual, llamada la Purga, en la que la sociedad ignora la ley.

"12 horas para sobrevivir" vuelve por su tercera noche de descontrol. El filme, que se estrena mañana, propone una idea tan distópica como aterradora y vuelve a hurgar en la violencia, en este caso, legalizada por los llamados Nuevos Padres Fundadores que autorizan una purga anual de doce horas donde todos los crímenes están permitidos en Estados Unidos y sin consecuencias para sus autores.

En esta nueva entrega, el ex sargento de policía Leo Barnes trabaja como máximo responsable del personal de seguridad de la senadora Charlie Roan, candidata a la próxima elección presidencial. Ya han pasado dos años desde que Barnes tomara la decisión de no vengarse del hombre que mató a su hijo. Pero ahora tendrá que enfrentarse a la Purga nuevamente, y allí todo puede pasar.

La historia, escrita y dirigida por James DeMonaco desde su inicio en 2013, fue creciendo paulatinamente en la apreciación del público y en el impacto en la taquilla. Pero este año se dio la situación singular de que esta tercera parte lleva como título original "Elección presidencial" y se estrenó en Estados Unidos en medio de la dura campaña por la presidencia.

Interés en alza. La recaudación indica el interés creciente por esta franquicia que hace foco en elementos clave de la civilización y la organización social, interroga sobre la naturaleza humana y toma nota sobre qué sucedería en un mundo sin leyes. Con un costo de producción exiguo de apenas 3 millones de dólares, el filme inaugural de la saga recaudó casi 90 millones en 2013. Las cifras se incrementaron en 2014, y con 9 millones de inversión, la segunda parte recaudó casi 112 millones. Esta tercera parte, estrenada en Estados Unidos el 1 de julio, alcanzó los 11 millones apenas diez días después.

Según declaró DeMonaco a The Hollywood Reporter, la coincidencia del estreno con la intensa campaña presidencial de Estados Unidos que protagonizaron Hillary Clinton y Donald Trump no fue premeditada, pero sí señaló que pocas veces había visto tanta "locura". "Creo que este es, de lejos, en mi vida, la campaña más extraña para una elección presidencial que he visto nunca", declaró. "Cuando estaba analizando el desempeño de los candidatos, ni siquiera era capaz de recurrir a cualquier cosa que incluso se pareciera a esta realidad tan loca".

Realidad y ficción. El filme sigue a la senadora Charlie Roan, interpretada por Elizabeth Mitchell, mientras hace campaña por la presidencia con un discurso decidido a terminar finalmente con la Purga anual. La película, señaló el director, podría reflejar para quien quiera verlo algunos ecos de violencia en la carrera por la presidencia donde algunas manifestaciones se han caracterizado por altercados físicos y detenciones. Pero DeMonaco aseguró a THR que comenzó a escribir el guión en 2014 e insistió en que las referencias son solo una coincidencia. "No había forma de evitarlo. Tuvimos mucha suerte con eso".

Según DeMonaco las tres películas pueden verse de forma independiente, aunque en esta oportunidad el horror se perfila como un "thriller político". "Creo que lo bueno de la serie es que no hay demasiadas cosas que unan a las tres historias. No son de ninguna manera una continuación. Son películas independientes, salvo por el personaje de Leo Barnes (Frank Grillo) que regresa. En cierto modo, sólo intento tratar las partes de la saga como si no tuviese nada que ver entre sí. El primero fue una intrusión en una casa, por lo que fue algo más bien pequeño. El segundo estuvo ligado a lo que sucede en la calle durante la Purga, y el tercero, siempre lo he considerado como un thriller político. Para mantener atractiva la trama creo que sólo apelé a encarar a cada uno desde diferentes géneros".

Sobre las supuestas conexiones con la campaña contó que es posible que forme parte de la "diversión". "Posiblemente se hagan paralelismos. Creo que eso es parte de la diversión cuando leés o ves algo. Incluso si la intención no fue esa, alguien puede decir, «Oh, tal vez ese es Donald (Trump) o esa es Hillary (Clinton)». Tengo que ser honesto, nunca quería que fuesen esas dos personas. Pero creo que el público va a sentarse allí y podría pensar «Tal vez sí quisieron hacer esos paralelos». Creo que van a encontrar eso divertido. Tuvimos mucha suerte con eso. No hay manera de evitarlo".

DeMonaco aseguró a The Hollywood Reporter que no pensaba que la realidad fuera a colarse en su película, pero que hicieron algunos ajustes de último momento en la posproducción para reflejar cómo la realidad se podía filtrar en la ficción. "No podía imaginar lo lejos que iría. Y nos hizo hacer algunos ajustes para reflejar lo que estaba ocurriendo".

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