El Mundo
Lunes 19 de Septiembre de 2016

Maduro ve un "éxito absoluto" en la cumbre de No Alineados

Pese a sus 122 países miembros, sólo concurrieron siete presidentes y 20 cancilleres. Hubo una genérica declaración final.

El Movimiento de Países No Alineados (Noal) concluyó su cumbre en isla Margarita, Venezuela, con un espaldarazo al presidente Nicolás Maduro. El gobierno chavista presentó a la cumbre y su declaración final como una demostración de que no está aislado internacionalmente, como afirman sus adversarios. Pero lo cierto es que el Noal pesa hoy muy poco en la escena internacional. Además, hubo una inasistencia masiva: asistieron sólo siete presidentes y 20 cancilleres sobre 122 países miembros.

La reunión concluyó con un documento final de 190 páginas, en las que se consignan un llamado a la "no injerencia", el "impulso a la paz y a la cooperación" y generalidades similares. Pero también hubo párrafos de apoyo al gobierno chavista de Maduro. Venezuela pasa por la peor crisis económica de su historia, lo que ha puesto a Maduro y al chavismo en sus peores niveles en los sondeos. El chavismo culpa a un presunto complot de "la derecha" por la debacle de la economía y a la caída del precio del petróleo. Pero otros países petroleros mantienen sus economías en buen estado, mientras que la repetitiva hipótesis de la conspiración tiene nula credibilidad, tanto entre los venezolanos como en el exterior.

La presencia del dictador africano Robert Mugabe (Zimbawe), del cubano Raúl Castro y de otros mandatarios de dudoso pedigrí democrático ha dado combustible a los opositores que tiene Maduro, y que interpretan la cumbre como un guiño al autoritarismo. Muchos sillones han permanecido vacíos. Aunque a la reunión asistieron delegaciones de 122 países, solo participaron siete presidentes: los de Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; Cuba, Raúl Castro; El Salvador, Salvador Sánchez; Irán, Hasan Rohani; Zimbabwe, Robert Mugabe, y el jefe de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. Todos ellos son históricos aliados de Maduro y los latinoamericanos además asiduos visitantes de Caracas, de manera que su apoyo no sumó nada nuevo. También asistieron los primeros ministros de pequeñas naciones caribeñas, como Antigua y Barbuda, Dominica, Haití y San Vicente y Granadinas. También se sumaron sólo 20 ministros de Exteriores sobre 122 países miembros. Todos los asistentes llegaron para presenciar la designación de Venezuela como presidente pro tempore del Noal hasta 2019.

Optismismo. Maduro dijo que la cumbre de Margarita tuvo un éxito "absoluto" y que ha sido "una victoria en relación a los grandes objetivos de acercamiento y unión de nuestros pueblos". Las delegaciones aprobaron la "declaración de Margarita", un larguísimo documento que plantea temas tales como "la reformulación de las Naciones Unidas", la "alianza para un nuevo orden económico" con los países del grupo BRIC y otros bloques regionales, y reiteró su apoyo a "la causa palestina" y denunció el "bloqueo", por el embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba. Todos elementos ya conocidos del repertorio discursivo de No Alineados, de manera que resulta difícil sustentar la afirmación de Maduro sobre el presunto "éxito absoluto". Maduro clausuró la reunión con un golpe de martillo de mando y anunció que Azerbaiyán será sede de la próxima cumbre del Noal. "Quiero agradecer las intervenciones que de manera libre han compartido las delegaciones, mostrando sus posiciones firmes sobre los asuntos globales, de la lucha de nuestros pueblos y de la actualidad mundial", dijo Maduro al clausurar la cita. "Creo que el debate de hoy y en el curso de estas jornadas ha permitido fortalecer, revitalizar la confianza colectiva que tenemos en nuestro Noal y se ha sentido un brillo especial nuevo, que permite reforzar la posición común de superar la capacidad de influencia para atender y resolver los conflictos regionales y globales", señaló. El Movimiento No Alineado fue creado en 1961, en plena Guerra Fría. Por haber nacido en ese marco, vio disminuida enormemente su influencia con la caída del régimen comunista de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría y el Muro de Berlín en 1989/91.

La coalición opositora MUD consideró la cumbre como un "fracaso estrepitoso''. Dijo que el movimiento no alineado "no puede seguir siendo un despojo de la Guerra Fría del siglo XX, ni puede seguir alineado con dictaduras sangrientas, con regímenes que amparan y promueven el terrorismo o con gobiernos que constituyen un peligro nuclear''. Esta última referencia era para Corea del Norte, que participó con su canciller de la conferencia. "Millones de $ de los venezolanos gastados para el ego de una cúpula de gobierno! La gran mayoría de los países no vinieron al show!'', afirmó en Twitter el más popular dirigente opositor, Henrique Capriles, y sostuvo que "la inmensa mayoría no se presentó ni se prestó a un show que ofende a los venezolanos".

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