Opinión
Miércoles 20 de Julio de 2016

Macri & el terrorismo delivery

No hay nada lejano ni ajeno en un mundo globalizado como el actual. Esta suerte de atentados a domicilio, a través de los denominados "lobos solitarios", pueden estar más cerca de lo que se supone. No en vano ya hubo dos ataques en Argentina.

No hay nada lejano en un mundo globalizado. No hay nada ajeno si estamos comunicados. Si el vendaval de violencia que nos azotó sobre 1960-1980 tenía correlatos mundiales por qué sentirse seguros (hoy) ante conmociones que deben entenderse como próximas, al menos posibles: ¿qué nos aleja de la irracionalidad?

"Freelance terrorism describes the actions of individuals or small groups who take it upon themselves to act against a target without the direct support of a terrorist organization". El Terrorismo independiente describe las acciones de individuos o grupos pequeños de individuos que deciden por cuenta propia actuar contra algún objetivo sin el directo apoyo de una organización terrorista.

"Almost by definition, freelance terrorists or "lone wolves" as they are sometimes called, are not tied to any traditional terrorist group—or any other group, for that matter". Casi por definición, terroristas independientes o "lobos solitarios" como suelen llamarlos, no están ligados a ningún grupo terrorista tradicional o ningún otro grupo, para el caso.

Cuando la señora Beatriz Sarlo en el reportaje concedido ante los conductores de Código Político (Blanck /Van Der Kooy) el jueves 14 de julio próximo pasado mencionaba al terrorismo free lance, por eso la mención al artículo de The Economist del que se transcriben los párrafos anteriores comenta en clave cotidiana, el problema que se acerca.

Aclaración mayor: El concepto «terrorismo freelance» es una expresión creada por el estadounidense Harvey W. Kushner, experto en terrorismo internacional. El semanario inglés The Economist, la utiliza dándole especificidad «jihadismo freelance». De todos modos, ambos términos son declinaciones de los llamados «lobos solitarios» que es como se denominaron a sí mismos los suprematistas blancos en Estados Unidos (dice Wikipedia).

Esta suerte de atentado a domicilio que quita la programación, la célula trabajada, la filtración, los dobles agentes y todo concepto de bandos en lucha con identificaciones posibles, previsibles, coagulables, esta manada de lobos solitarios está más cerca de lo que se supone. Los atentados en Argentina (Amia y Daia) no sucedieron casualmente.

En todo caso, si los atentados que aparecen en el mundo no se piensan cercanos, al menos debemos reflexionar sobre un punto: ha cambiado el terrorismo, se ha vuelto más potente, imprevisible, inatajable. Alguien trae la bomba a tu casa.

El terrorismo, en sustancia, sigue manejando la misma definición: imponer una idea política, social, religiosa, mediante el terror de quienes se oponen o la rechazan. En el diccionario de la RAE terrorismo es: Dominación por el terror. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Actuación criminal de bandas organizadas que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretenden crear alarma social con fines políticos.

El terrorismo a secas y el terrorismo de Estado se confunden en un punto: ¿Hay un Estado que propone, cobija a quienes ejecutan actos de terrorismo en cualquier lugar del mundo?, ¿existe un Estado que los otros miembros de la comunidad internacional reconocen, donde es legal esta forma de seducir para una idea de comunidad, de sociedad, de forma de vida finalmente?

La respuesta positiva trae otro cuestionamiento: ¿Están entre nosotros los que proponen esa metodología de conquista de la sociedad?

Ante estas preguntas que (es obvio) no tienen respuestas claras y sólo disquisiciones grisáceas, tal vez sea necesario reconocernos: somos violentos, extremistas, pasionales.

Las drogas y sus múltiples dineros mundiales sin bandera ni derechos formales, como las armas, la trata y la energía están condicionando a países y sistemas económicos.

Estamos dentro de estos flagelos o acaso éstas nuevas formas de dominación. Droga, contrabando, sociedades corruptibles y la energía, ese bien ejecutable a plazo fijo, no están fuera de la agenda nacional. Convivimos con todas las matrices del terror.

Mirar a los grupos de violencia urbana, encendidos bajo este cristal, obliga a llamar al resto de las agrupaciones a una prueba de vida democrática.

Un camión, un pariente de un familiar que alguna vez fue esclavizado o la múltiple humillación que el poderoso ofrece cotidianamente no están lejos o, dicho de otro modo, estamos todos cerca de la violencia espontánea (free lance) que un desequilibrio, una injusticia real o aparente pone en cuenta regresiva.

El dogma del terror ha cambiado, la mejor organización terrorista es no tenerla. No hay contrasentido. El lobo solitario espanta y se vuelve inatajable, impredecible.

Algunos de estos problemas generales deben ser atacados de modo directo. No se puede detener un free lance, un lobo solitario. Al menos propongamos una sociedad más justa, menos desequilibrada.

Es cierto, muy cierto, que los jefes cotidianos, ocasionales, coyunturales, no tienen idea del Estado y quedan lejanos de los verdaderos estadistas que pueden proporcionar un mañana por la visión macro que los acompaña. Estamos al descampado. Ligerísimos de ropa. Aullando.

Bueno, de eso se trata. Alguien está llamando por teléfono, dándole una última señal a un fanático encriptado, que tomará una caja y empezará su marcha hasta reventar.

Que esa es una visión apocalíptica… sí, claro que sí. El terrorismo delivery es una posibilidad cotidiana. El hombre es el lobo del hombre… lejana filosofía tan certera, tan próxima… tan exacta.

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