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Sábado 06 de Marzo de 2010

Machuca: aprendizaje, mezcla y experimento

Por Estanislao Antelo / En una entrevista que aparece en el DVD de Machuca, Andrés Wood afirma que su película pretende mostrar las contradicciones del ser humano. Cuando nos cuenta el comportamiento de los jóvenes colegiales del 73, en un Chile convulsionado, dice que no se trata de explicar la política sino de saber que no se puede andar con una bandera socialista en una marcha de ultraderecha.

En una entrevista que aparece en el DVD de Machuca, Andrés Wood afirma que su película pretende mostrar las contradicciones del ser humano. Cuando nos cuenta el comportamiento de los jóvenes colegiales del 73, en un Chile convulsionado, dice que no se trata de explicar la política sino de saber que no se puede andar con una bandera socialista en una marcha de ultraderecha. Eso se aprende, en la escuela y/o en la calle, pero también en los trayectos siempre llenos de enseñanzas que acercan y separan una de la otra.

Machuca (2004) es una película de aprendizaje terrenal que termina con golpes. En lugar de indicar dónde está el bien y dónde el mal, los personajes aprenden a lidiar con la ambigüedad y el experimento. ¿Y cuál es el experimento? Uno bien pero bien difícil. El que a la hora de la igualdad de oportunidades se propone mezclar aquello que no se mezcla.

Pedro Machuca (Ariel Mateluna) y Gonzalo Infante (Matías Quer) son dos niños chilenos que viven en un Santiago turbulento. Machuca es pobre mientras Infante es rico. Infante es un burgués incipiente que tiene una bicicleta buenísima. De Machuca digamos lo que dice de él su propio padre, tutor o encargado, entre hipos y resaca: limpiará baños. Mc Enroe, un cura poco común que comanda un colegio exclusivo, los junta (los "integra" como se dice hoy) y nace entre ellos una amistad. El film desoye la acusación de las madres ricas: no se ha de mezclar lo que no puede ser mezclado. Ricos con pobres, peras con manzanas, hijos de empresarios con hijos de lavanderas.

Y ¿para qué juntar? ¿Con qué objetivo? Para decir no a la guerra civil. Eso se lee en las paredes chilenas por las que de repente pasa una madre caminando con un cochecito, llevando un bebé, un recién nacido, un futuro.

(*) Pedagogo.

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