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Viernes 11 de Enero de 2013

Lucha por el nombre del estadio

El símbolo deportivo es el espejo en el cual mirarse, el modelo que moviliza, el que incita a imitar.

El símbolo deportivo es el espejo en el cual mirarse, el modelo que moviliza, el que incita a imitar. No en vano la denominación de cada escenario del deporte tiene como objetivo que lleve el nombre de una figura que simbolice todo eso. Nunca tan acertado entonces que la pista sintética de atletismo lleve el nombre de Luis Brunetto desde su inauguración en 2001. A sus cualidades como atleta, a su condición de primer argentino en obtener una medalla olímpica en un deporte individual (plata en salto triple en los Juegos de París 1924), se le agregan sus valores, reconocidos por sus propios colegas. Otro acierto: Brunetto es de acá, por lo que no es necesario buscar referentes en otras latitudes. Sobre este tema de las denominaciones, existe una gran deuda: el estadio Mundialista de hockey.

Poco tiempo antes de su inauguración para el Mundial 2010, un funcionario del deporte municipal no descartó que la cancha lleve el nombre de Luciana Aymar. Allí Las Leonas fueron campeonas mundiales y también ganaron el Champions Trophy 2012. Lucha fue tan decisiva como siempre en ambas conquistas. Mencionar sus condiciones y lo que representa para el hockey y el deporte nacional es en vano. El año pasado, Córdoba inauguró el estadio provincial de hockey y lo denominó Soledad García. ¿Y el estadio de Rosario para cuándo?

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