La ciudad
Jueves 17 de Noviembre de 2016

Lotes sembrados con soja en suelo industrial de Rosario pagarán una sobretasa

Hay 1050 hectáreas que fueron declaradas con fines productivos para allí radicar empresas, pero en varios terrenos hay leguminosas

Con el fin de evitar la rentabilidad de mucho suelo productivo que en vez de usarse para radicar industrias está sembrado con soja, el Concejo Municipal aprobaría hoy la creación de una sobretasa que triplicará la valuación fiscal del terreno. La iniciativa fue presentada por el edil radical Martín Rosúa y busca imponer beneficios y castigos tributarios sobre las 1050 hectáreas que el año pasado fueron declaradas con fines productivos. La mayoría de los lotes sembrados se encuentran en el radio tres, particularmente de Uriburu y Circunvalación hacia el límite oeste del municipio.

El año pasado se reglamentó la ordenanza 9.144 que establece una penalización a la tenencia especulativa del suelo, aplicando una sobretasa a los terrenos baldíos que pertenecen a suelo productivo, estando previsto su incremento con el transcurso del tiempo para desalentar esta práctica.

Pero a la norma le hacía falta contemplar situaciones que dejaban librada a la especulación inmobiliaria o a la rentabilidad por la actividad agropecuaria a terrenos que fueron incluidos y tipificados como suelo productivo.

Por lo tanto, se propone con este proyecto incorporar al Código Tributario Municipal las áreas identificadas como suelo productivo y de protección frutihortícola determinadas por la ordenanza 9.144 e incorporar en la ordenanza general impositiva el adicional para los radios 2, 3 y 4.

La idea de abarcar este sector se basa en la promoción para la radicación de industrias. Y es por ello que se justifica "multar" con una sobretasa a quienes no se abocan a los usos ya definidos.

"De Uriburu y Circunvalación hasta el límite oeste del municipio se detectó que en muchos campos se siembra soja cuando en realidad es suelo apto para la actividad industrial. Quien desoiga esta situación tendrá una sobretasa que se irá multiplicando en la TGI de todos los años", explicó Rosúa.

Por eso, estos adicionales comenzarán a regir en el Código Tributario y será un porcentaje de la valuación fiscal, que varía según los radios. Al segundo año de suelo improductivo se duplicará el valor; y para el tercer año, esta sobretasa se triplicará.

Infraestructura. Con lo recaudado, el municipio queda facultado para crear un fondo específico que vaya a las obras de infraestructura de las 1050 hectáreas incorporadas hace dos años como suelo productivo.

"Apuntamos a eliminar la tendencia especulativa para el desarrollo inmobiliario, y por otro lado generamos las condiciones para la radicación de empresas", agregó el edil radical. En tal sentido, enfatizó: "Nos parece razonable que se pague un costo adicional sobre un baldío para frenar la especulación inmobiliaria y generar los incentivos de radicación industrial".

A su vez, el impulsor de la iniciativa recordó que en diciembre pasado se aprobó en el Concejo un regimen de promoción industrial en estos terrenos incorporados como suelo productivo; los cuales quedan exentos de la donación de espacio público y cuentan con un beneficio adicional en el pago de la TGI.

"Ahora queda el panorama integral de la promoción: damos beneficios para que las industrias se asienten en suelo rosarino y por otro presionamos con esta sobretasa de baldío para evitar el uso desvirtuado y especulativo de estos terrenos. Tener campos sembrados con soja en pleno ejido urbano es un despropósito que no genera empleo ni movimiento económico", consideró.

En cuanto a otras iniciativas que protegen y promueven el desarrollo frutihortícola en Rosario, Rosúa recordó la zona de preservación decretada por el legislativo local para la franja sur de Uriburu, pero admitió a su vez que esta actividad está en declive. "Hay cada vez menos gente en un contexto muy complejo de problemas urbanos, como la intrusiones de los terrenos y la inseguridad", apuntó.

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