La ciudad
Miércoles 23 de Noviembre de 2016

Los vecinos del barrio del Abasto denuncian matanza indiscriminada de aves

En la zona de Entre Ríos al 1700 aparecen a diario decenas de pájaros muertos. Advierten que alguien los podría estar envenenando.

Hace poco más de dos semanas, en una cuadra del barrio del Abasto comenzaron a caer pájaros muertos del cielo. Al principio los vecinos no creyeron que se tratara de algo generalizado. Algunos pensaron que sus propias mascotas habían cazado esas aves, que aparecían sin vida en las terrazas. Pero el fenómeno continuó ocurriendo día tras día. Los pájaros se desplomaban en la vereda y en patios sin que nadie entendiera por qué. Y así, la gente empezó a pegar volantes en la zona: "Atención!! Vecino está arrojando alimento envenenado". Esa es la principal hipótesis, con la que radicaron una denuncia ante la justicia: que las aves son víctimas de alguien que vive en la zona.

"Hace unos 20 días encontré palomas y gorriones patas para arriba en el patio de mi casa. Pensé que habían sido mis gatos que las habían cazado, pero siguieron apareciendo. Todos los días saco cuatro o cinco pájaros muertos de la terraza", sostuvo Patricia, una mujer que vive en Entre Ríos al 1700 (entre avenida Pellegrini y Cochabamba), en una casona a mitad de cuadra. Su relato se replica en todas las viviendas de ese sector desde hace por lo menos dos semanas.

Puerta por medio de su casa hay un edificio en construcción. "En las estructuras de protección de la obra está lleno de pájaros muertos. Caen de todos los árboles de la cuadra y de algunos de acá a la vuelta", relató Patricia. La cuadra a la que hace referencia es la de Cochabamba al 1200, cerca del cruce con Entre Ríos.

Los vecinos de la zona están de acuerdo: alguien está arrojando en la cuadra una mezcla de alpiste, pan rallado y algún veneno que hace que los pájaros que lo ingieren, mueran. "Encontramos restos de un polvo blanco que suponemos puede ser estricnina (un pesticida que suele utilizarse para matar aves y roedores). Otras veces vimos como unos granitos rosados", contó Lourdes, que vive en un pasillo ubicado al lado de la casa de Patricia, mientras baldeaba la vereda. "Todo el día sacamos pájaros. Yo debo estar tirando unos cinco por día del frente de mi casa". Ese frente mide poco más de dos metros.

En esa cuadra del barrio del Abasto hay pegados algunos volantes que dan cuenta de lo que está ocurriendo: hay fotos de las aves muertas y un teléfono del Ministerio Público de la Acusación, donde denunciaron lo que pasa.

"Estamos preocupados porque muchos por acá tenemos perros y gatos, y no sabemos qué puede pasar si se comen un pájaro envenenado", sostuvo Lourdes, replicando la inquietud de otras personas que viven en la misma cuadra.

"Acá siempre hubo algunos vecinos que les tiran pan a las palomas, y las palomas se amontonan. Es un poco molesto, y se habló en su momento, porque te ensucian un poco los autos y la vereda. Pero la solución no es envenenarlas", consideró Patricia.

Comentarios