Información Gral
Viernes 11 de Noviembre de 2016

Los usuarios podrían generar electricidad

El gobierno nacional quiere que los consumidores puedan inyectar energía al sistema, con tecnología solar. Los prosumidores

El gobierno nacional busca que los consumidores de energía eléctrica puedan también convertirse en "fabricantes" de electricidad a través de la generación de su propia energía con fuentes renovables para luego inyectarla al sistema, contra el pago de una tarifa preferencial que sirva como incentivo para adoptar tecnologías verdes.

La iniciativa legislativa para la promoción de los "prosumidores" (consumidores y productores al mismo tiempo) fue elaborada por el diputado nacional de Cambiemos Carlos Villalonga y desde el Ejecutivo intentarán darle oxígeno antes de fin de año.

Este proyecto de ley persigue un doble objetivo: generar energía para aliviar al sistema, y a su vez avanzar en la reducción drástica y rápida de las emisiones de dióxido de carbono a nivel país. "Esto no tiene que depender del grado de militancia ecológica del usuario, tiene que ser algo que le convenga a él y al sistema eléctrico. Hay que ir hacia una metodología de generación energética que sea sostenible por sí misma", dijo Villalonga.

Por un lado, esta iniciativa busca romper la lógica actual del sistema eléctrico, que funciona sobre una relación unidireccional donde los consumidores sólo son receptores de energía, y apunta a comenzar a cambiar la matriz energética nacional, que el año pasado sólo produjo un 1 por ciento de renovables.

"El sistema eléctrico nacional ha entrado en crisis, y su fragilidad es evidente en épocas de temperaturas extremas", señala el diputado en el proyecto de ley, donde se agrega que las redes de distribución "no están preparadas para sostener altos consumos".

Pero a su vez, la posibilidad de que los usuarios se conviertan en microproductores de energía permitiría que Argentina se vaya acercando a los objetivos planteados en la convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, donde el país se comprometió a reducir sus emisiones en un 15 por ciento en 2030 a través del manejo sostenible de los bosques y una reconversión energética que aumente el porcentaje de renovables en la ecuación final.

El proyecto establece que cada usuario podrá instalar equipamiento para la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables hasta una potencia que no podrá superar los 30 kW. Al distribuidor le corresponderá instalar el equipamiento necesario para la medición de la energía consumida así como de la volcada a la red, pero esos costos correrán por cuenta del usuario.

Para seducir a potenciales interesados, la ley propone que el usuario reciba una tarifa de incentivo por cada kilowatt/hora que entregue a la red de distribución durante cinco años, a un valor que será establecido por la autoridad de aplicación (en este caso el Ministerio de Energía de la Nación).

También se fijarán créditos específicos para poder adquirir los equipos, que se amortizarán gracias a la tarifa diferencial en un plazo considerado "razonable". "Si bien aún no se puede hablar de números, que la tarifa de incentivo sea por cinco años es indicativo que de tiene que ser alta para poder amortizar la inversión en ese plazo".

Para el legislador, una de las líneas que le da razonabilidad al proyecto es establecer criterios homogéneos para todo el país en términos técnicos, así como el hecho de depender de Nación, lo que amplía las posibilidades de transferencias de recursos: "Estos proyectos deben tener respaldo del Estado nacional, hoy pedirles a las provincias que lo hagan es complicado".

Un país contaminante. Contra lo que se cree, Argentina es uno de los países que más emisiones contaminantes emite (puesto 21 a nivel mundial) como consecuencia de su matriz energética, del desmonte producto del modelo agrícola, y de sus sistemas de transporte.

"Medido per cápita, un ciudadano argentino emite más que uno chino, hindú, mexicano y europeo promedio. Argentina en los últimos 20 años ha duplicado el volumen de sus emisiones", dijo el legislador. Además de las obligaciones en derecho internacional, se trata de respetar lo que establece la Constitución nacional en su artículo 41, que establece el derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras. Villalonga argumentó que la aplicación de fuentes renovables de forma distribuida, generando energía en el mismo lugar donde se utiliza (del lado de la demanda) "es un campo inmenso que se ha explorado poco en Argentina".

"La generación solar y eólica a baja escala, lo que suele denominarse microgeneración, tiene aquí un nicho muy interesante", apuntó, ya que la mayor parte del territorio nacional recibe un nivel de insolación muy importante que favorece la generación de energía solar.

Comentarios