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Sábado 01 de Marzo de 2014

Los trastornos en el sueño y la capacidad para atender

Cansancio, menos capacidad de atención y concentración, y cefaleas son algunos de los trastornos que aparecen cuando el tiempo de descanso no es el adecuado. Estar conectados hasta altas horas de la noche puede derivar en estas dolencias. Algo que se hace sentir con más fuerza en los adolescentes en tiempos de clases. Un médico especialista en trastornos del sueño advierte que la hiperestimulación que llega a través de las nuevas tecnologías no es un problema sólo para los chicos, también afecta a los adultos.

Claudio Aldaz es el presidente de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, neurólogo diplomado en trastornos del sueño y la vigilia por la Universidad de Montpellier (Francia), además de profesor en Ciencias Médicas (UNR) y doctor de la Clínica Le Sommeil, de Rosario. No lo sorprenden las conclusiones del estudio encarado por Chicos.net acerca de cómo afecta en el sueño y en el estudio a los adolescentes estar conectados hasta la madrugada.

Alerta permanente. "El planteo es cierto, no es novedoso. Ocurre con los adultos, entonces con más razón y descontrol con el adolescente", comparte Aldaz, y explica que hoy "los adultos están hiperestimulados por la tecnología, fundamentalmente por el teléfono celular, algo que en los adolescentes es mucho peor".

Describe que esa gran estimulación obliga a "estar siempre en permanente alerta" a un llamado telefónico, a un mail, a estar siempre en cierta forma conectados con el mundo".

El especialista repara en que poder desconectarse es algo fundamental para el sueño. Repasa entonces algunas rutinas a seguir para un mejor descanso, como interrumpir actividades un par de horas antes de ir a la cama y cenar temprano.

"Se trata de un proceso de desactivación de todo lo que nos estimula como para facilitar nuestro dormir. Cosa que es muy difícil. Todo el mundo llega a su casa, y después de la cena, que en la Argentina es cada vez más tarde por distintos motivos — acota—, generalmente la mayor parte de la gente aprovecha ese rato de tranquilidad, de ocio, para ver algo en internet, chequear mails, ver tele, todas cosas que tienden a despertar más. Pensemos que si los adultos hacen eso, los chicos mucho más".

Según Aldaz, la diferencia está en que los adolescentes "tienen mucha plasticidad con el sueño": "Es como que lo pueden todo. Pueden salir el viernes y el sábado al boliche, volver con el sol allá arriba y luego dormir hasta las tres de la tarde. Es cierto que a esa edad es más fácil todo y pueden hacerlo. Pero no siempre, porque después vienen los insomnios del lunes, quieren acomodar sus horarios y no pueden dormir. Llega el momento de levantarse para ir a la escuela y no es todo tan sencillo".

Claro que estas rutinas ocasionadas también por el uso intensivo de las distintas tecnologías no pasan sin consecuencias para la salud. El neurólogo menciona, entre otros problemas, el cansancio, la somnolencia diurna, los déficits de atención y concentración, las cefaleas, la irritabilidad y la depresión. Todos factores que impiden tener un máximo alerta en la vigilia, el necesario para quienes trabajan o estudian.

Consultas.¿Llegan adolescentes a consultar por trastornos del sueño? Aldaz comenta que por su cuenta no lo hacen, porque, por lo general, no lo toman como un problema. Lo común es que lleguen llevados por sus padres. Como ejemplo, refiere a una paciente de 14 años a quien le hicieron un estudio reciente porque manifestaba tener insomnio. "Y en realidad no lo es, sino que tiene —detalla— un retardo de fase de sueño, porque su sueño llega prácticamente cuando amanece. Si fuera por ella dormiría desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde todos los días. El problema no es en vacaciones, sino cuando comiencen las clases. Por eso la preocupación de los padres y la consulta".

Expresa que el rol de los padres es clave para colaborar con el descanso de los más chicos. Sin embargo, prefiere no hablar de "consejos" cerrados: "Todos somos padres y cada uno sabe hasta dónde puede en su casa".

Al final deja abierta una invitación para agendar: el 14 de marzo es el Día Mundial del Sueño. Desde la clínica Le Sommeil promoverán información sobre el tema.

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