Turismo
Domingo 27 de Noviembre de 2016

Los tapó el agua

México organiza casamientos en playas, haciendas, junglas y hasta en el mar

El último alarido de la moda en materia turística internacional es casarse en un balneario mexicano, sea sobre las blancas arenas del sureste o doradas del Pacífico, en una antigua hacienda colonial o incluso bajo el mar traje de buzos.

   La diversidad de los paisajes turísticos del país permite elegir un amplísimo menú de opciones, que incluyen casamientos bajo el rito milenario maya, con un chamán presidiendo la ceremonia, o sobre una colina para los amantes de los deportes extremos.

   Empresarios del sector señalan que en los últimos cinco años la celebración de bodas en destinos turísticos ha aumentado 50%. Sólo en 2015, en el país se realizaron más de 100.000 casamientos en playas y ciudades coloniales. "Hay varios factores por los que México se ha convertido en una gran catedral internacional. Uno de ellos es el desarrollo de infraestructura hotelera de lujo y la tendencia de dejar las bodas tumultuosas por otras más compactas. A esto se agrega la fortaleza del dólar", señala Armando Bojórquez, propietario de una prestigiosa agencia de viajes.

   Estadísticas del ministerio de Turismo revelan que en 2010 México recibió el 9% de las 350.000 nupcias realizadas entre parejas estadounidenses fuera de su país, unas 31.500. La Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) estima que la cifra aumentó en 5 años 50% por ciento, para llegar a unos 47.250 casamientos de extranjeros celebrados en México.

   También las parejas mexicanas están cada vez más inclinadas a dar el "sí" en centros veraniegos. Los lugares favoritos son, entre otros, San Miguel de Allende (centro), la ciudad de Oaxaca (sureste), en Cuernavaca (sur), Puerto Vallarta (occidente).

   Los extranjeros prefieren en cambio destinos de playa como Cancún y la Riviera Maya, en el Caribe o Los Cabos, en el Pacífico al noroeste del país. La devaluación de la moneda azteca en un nivel de 20% en este año podría hacer más atractivo a México para quienes desean casarse fuera de sus lugares de origen, por lo que los promotores turísticos calculan que las bodas aumentarán este año 155.

   El Ministerio de Turismo calcula que cada boda de estadounidenses en México arroja gastos por unos 20.600 dólares lo que suma casi 1.000 millones de dólares sólo en 2015. "México tiene los hoteles para atraer a los turistas de más alto perfil, los cuales no escatiman cuando se van a casar", dijo Carlos Gosselin, presidente del gremio hotelero de Cancún.

   Los paquetes disponibles para mexicanos tienen un costo de 500 a 1.500 dólares por persona pero para extranjeros pueden oscilar entre 1.000 y 3.000 dólares, incluídos transporte, hospedaje y los servicios relacionados.

   Las bodas se realizan por lo general con los pies en la tierra, hablando en sentido no metafórico, pero esta no es siempre la regla. Por ejemplo, la isla de Cozumel, sureste del país, se promociona como "uno de los pocos sitios en el mundo en el que las parejas pueden ponerse tanques para buceo sobre sus elegantes trajes de novios y dar el "sí, acepto" bajo las cristalinas aguas del Caribe con testigos acuáticos".

   Los paquetes incluyen la luna de miel en la isla, la más extensa del país con 45 kilómetros de largo y 19 de ancho, la práctica del golf y tenis, y la visita a ruinas arqueológicas mayas o centros comerciales. Los empresarios turísticos también ofrecen bodas con delfines en la Riviera Maya, en el estado de Quintana Roo, costas del Caribe, en las cuales se permite nadar con ellos, jugar y darse el "sí, quiero" teniendo a estos seres acuáticos como testigos de honor.

   Otra posibilidad es una boda temática en alta mar en un yate de lujo, en un velero tradicional, a bordo de un catamarán, en una réplica de un antiguo galeón, sobre un vapor estilo Mississippi, donde si el espacio de la nave lo permite se puede efectuar no sólo el enlace, sino también la fiesta, con música en vivo y el banquete.

   Hay a quienes les encanta lo exótico, lo sagrado y lo mágico, para lo cual una boda en la jungla mexicana, junto a un cenote o pozo ritual de la cultura maya es ideal. (ANSA)

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