Corrupción
Domingo 23 de Octubre de 2016

Los socialistas españoles deciden si aceptan un nuevo gobierno de Rajoy

Se espera que, si el PSOE decide abstenerse, la sesión de investidura se celebre en los días previos.

Los socialistas españoles afrontan hoy un cónclave crucial en el que se espera que sus dirigentes decidirán facilitar la reelección del conservador Mariano Rajoy para evitar unas terceras elecciones, mientras persiste la duda sobre la fórmula que adoptarán para sufrir el menor desgaste posible. Con el partido dividido en dos y sumido en una profunda crisis, todo apunta a que resultará vencedor el sector que apuesta por abstenerse en el hipotético proceso de investidura de Rajoy, quien ganó las elecciones de diciembre y las de junio sin mayoría absoluta.

   El Comité Federal, uno de los órganos más importantes del Partido Socialista (PSOE), debatirá y votará la postura a adoptar a pocos días del final del plazo establecido para formar gobierno en España, que expira el 31 de octubre. Se espera que, si el PSOE decide abstenerse, la sesión de investidura se celebre en los días previos. Eso pondría fin a más de diez meses de bloqueo político en España, en los que los partidos fueron incapaces de ponerse de acuerdo para formar gobierno y en los que se celebraron dos citas electorales: las primeras, el 20 de diciembre; las segundas, el 26 de junio. En ambas resultó vencedor el Partido Popular (PP) de Rajoy, tradicional adversario del PSOE, que quedó segundo en las urnas.

   Los dos partidos gobernaron de forma alterna España desde los 80. Ahora, una parte de los socialistas ve como una traición ayudar al PP a formar gobierno, mientras que otra considera que es "un mal menor" ante la posible repetición de elecciones, las terceras en un año. El debate provocó un cisma sin precedentes en un partido que obtuvo en las recientes elecciones los peores resultados de la historia, pese a mantenerse por delante de las llamadas "nuevas" formaciones, la izquierdista Podemos y la liberal Ciudadanos. En septiembre, un grupo de dirigentes socialistas trató de forzar la retirada de su líder, Pedro Sánchez, quien había defendido contra viento y marea un "no" rotundo a Mariano Rajoy, planteando un gobierno alternativo con apoyos de otras fuerzas políticas.

   El secretario general, que fue elegido directamente por la militancia en 2014, hizo frente a sus críticos y propuso elecciones internas con el fin de que fueran las bases las que decidieran en última instancia la postura a adoptar ante la investidura de Rajoy. La reunión para votar este planteamiento se convirtió, en la sede nacional del PSOE, en Madrid, en una guerra abierta con gritos, enfrentamientos e incluso lágrimas. Decenas de militantes se concentraron ante las puertas para respaldar a Pedro Sánchez, quien dimitió ante la falta de apoyos de sus compañeros. Casi tocado de muerte y sumido en una extrema debilidad, el partido quedó en manos de una gestora. Su presidente, Javier Fernández, fue desde entonces el interlocutor de Rajoy y el que llevó la batuta de las negociaciones externas e internas. Sin embargo, se apunta como principal impulsora del golpe de mano contra Sánchez a Susana Díaz, presidenta de la región de Andalucía —el mayor granero de votos del PSOE en España— y su máxima rival interna. La federación andaluza se declaró por primera vez hace unos días a favor de la abstención.

   En el otro lado, el PSOE de Cataluña reitera su rechazo a dejar gobernar a Rajoy, hasta el punto que ha llegado a amenazar con incumplir la disciplina de voto en la votación de investidura. Su recién reelegido líder, Miquel Iceta, se ha convertido en uno de los grandes defensores de Sánchez y de su "no" a un gobierno del PP. Lo que parece claro es que hoy, salga la decisión que salga del cónclave del PSOE, la formación quedará tocada. Buena parte de sus votantes y de sus militantes no aprobará que con su abstención, permitan la continuidad en el gobierno de un partido que, en plena crisis económica, perpetró grandes recortes en servicios sociales y que está ahogado por los casos de corrupción. Pero también sería difícil de explicar para los socialistas una segunda repetición de elecciones tras casi un año de parálisis en España y en medio del hartazgo ciudadano con las fuerzas políticas.

   Al grito de "no es no", militantes socialistas manifestaron ayer en Madrid, exigieron que se les escuche y que no se permita que el partido se abstenga en una investidura de Rajoy. Una vez que se conozca la decisión oficial del PSOE, el rey Felipe VI se reunirá mañana con representantes de todas las fuerzas parlamentarias para proponer un candidato a la investidura del jefe del gobierno. Cerrará la ronda de consultas el martes con Rajoy.

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