El Mundo
Domingo 12 de Junio de 2016

Los republicanos tratan de "educar" a Donald Trump para la campaña electoral de Estados Unidos

Nunca aceptado por su propio Partido Republicano, Trump será sin embargo el candidato de esta formación contra Hillary Clinton. Muchos republicanos temen que la campaña sea una verdadera catástrofe para la imagen de seriedad y "gobernanza" del partido.

Los republicanos, recelosos de su candidato presidencial, buscan garantías de que Donald Trump puede mantener la disciplina necesaria para centrarse en su mensaje a la ciudadanía, mientras se prepara para una difícil campaña frente a Hillary Clinton con vistas a las elecciones presidenciales de noviembre próximo. Nunca aceptado por su propio Partido Republicano, Trump será sin embargo el candidato de esta formación contra Hillary Clinton. Muchos republicanos temen que la campaña sea una verdadera catástrofe para la imagen de seriedad y "gobernanza" del partido.

El discurso de victoria, en tono conciliador y con auxilio de un apuntador electrónico que ofreció el multimillonario el martes parecía haber evitado —al menos de momento— un amago de revuelta interna debido a sus polémicos ataques racistas contra un juez de ascendencia mexicana, que lleva el caso contra la ya clausurada Universidad Trump. El inicio de la campaña de Trump con vistas a los comicios presidenciales planteó la cuestión de cómo podría el Partido Republicano contener a su candidato.

Primarias vs. generales. "Una campaña de primarias contra 16 oponentes es muy diferente y combativa en una manera distinta a unas elecciones generales contra la maquinaria de Clinton, que está bien organizada y bien financiada'', dijo el representante Chris Collins, que ha ayudado a coordinar la comunicación de Trump con el Congreso. Collins dijo comprender que haya dudas persistentes hacia Trump después de esa larga experiencia de las primarias, pero señaló que el discurso forma parte de lo que él considera como una "reorientación absoluta'' del aspirante a la Casa Blanca. "El señor Trump es muy inteligente y quiere ganar'', señaló Collins el jueves, al término de su reunión semanal con los colaboradores del empresario. "Estoy convencido de que en el futuro veremos un nominado republicano muy disciplinado'', agregó.

El episodio del juez podría haber sido la mayor crisis de la campaña de Trump a la fecha y suscitó una oleada de llamadas telefónicas de republicanos preocupados, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, quienes expresaron la gravedad de la situación. "Expliqué con exactitud mi parecer sobre ese comentario. Lo dije públicamente y en privado'', declaró Ryan en una entrevista difundida el viernes en el programa "Good Morning America''. "No sé qué opina él'', agregó en referencia a Trump. "Pero yo pienso, espero y creo que él va a mejorar el tono de la campaña, el tipo de campaña que va a seguir''.

Dudas. Sin embargo, está por verse hasta qué punto ha interiorizado Trump el mensaje. Desde que emprendió su campaña, el multimillonario ha rechazado las peticiones de algunos de sus más cercanos colaboradores y miembros de su familia de que adopte un tono más "presidencial''. No es lo suyo, evidentemente. Con su encendido discurso y propensión a la controversia, Trump se ha ganado una incesante atención de la prensa, además de alentar el voto en las elecciones primarias republicanas, estilo que contribuyó a que lograra la aplastante victoria. "¿Creen que voy a cambiar? No estoy cambiando'', declaró Trump en una reciente conferencia de prensa.

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